La Policía encañona y esposa delante de sus nietos a una abuela por error en Elche en una operación antidroga

Agente de Policía Nacional junto a furgón policial en València
Una abuela de 60 años, encañonada y engrilletada por error delante de sus nietos en una operación antidroga. Archivo
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Los nietos se abalanzaron para proteger a su abuela. Eran las 6.20 de la mañana y un grupo de entre doce y quince agentes entró en la casa. La escena duró pocos segundos, según la Policía, 20 minutos según la denuncuiante, pero fueron dramáticos.

Lo que iba a ser una redada antidroga se convirtió, por un error -los agentes iban a una vivienda colindante- , en momentos de angustia en los que una abuela de 60 años fue encañonada y esposada en su casa delante de sus dos nietos de 6 y 11 años, informa el diario Levante, que se ha hecho de un caso que ya está en los tribunales.

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A la mujer, que fue obligada a tirarse al suelo, según su declaración, le exigieron de forma reiterada información sobre el paradero de un hombre al que identificaban como su pareja. Ella negaba tener pareja en ese momento ya que su marido había fallecido años atrás por lo que todo era un error.

La denuncia solicita la apertura de diligencias penales para investigar una actuación que, según se expone, podría encajar en delitos de allanamiento de morada, detención ilegal, lesiones, coacciones y daños. Según el escrito de la defensa, se habrían vulnerado derechos fundamentales, incluyendo la inviolabilidad del domicilio y la libertad personal.

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La acusación habla de 20 minutos de angustia, mientras que la Policía reitera a dicho medio que los hechos duraron "cuestión de segundos, hasta que comprobamos que no era el objetivo”. Según la versión policial, la intervención formaba parte de un operativo autorizado judicialmente y dirigido a una vivienda colindante y que se tuvo que actuar con celeridad para que no se viese frustrado el operativo. Mantienen desde la Comisaría que la actuación contaba con todas las garantías legales, incluida la presencia de la letrada de la Administración de Justicia, figura encargada de dar fe de los registros judiciales. 

Según el relato recogido de las declaraciones de la mujer, los agentes irrumpieron en el domicilio tras derribar la puerta de acceso, algunos de ellos vestidos de paisano, otros con vestimenta oscura y varios con el rostro cubierto, portando armas de fuego. La denuncia sostiene que en ningún momento se exhibió orden judicial ni se produjo una identificación efectiva previa a la entrada.

La denuncia detalla que estos hechos han dejado secuelas a los tres integrantes de la vivienda. La mujer ha sufrido un cuadro de ansiedad severa con manifestaciones físicas como taquicardias, insomnio persistente y otros síntomas que han requerido asistencia médica. En el caso de los menores, sufren alteraciones emocionales significativas, incluyendo miedo intenso, ansiedad y problemas de conducta y sueño.

La entrada forzosa provocó la destrucción total de la puerta de acceso a la vivienda. Según la denuncia, los daños no han sido cubiertos por la aseguradora al derivarse de una actuación policial, por lo que se solicita que sea la Administración la que asuma la responsabilidad económica correspondiente. Fuentes policiales confirma al diario Levante que estos daños se encuadrarían en el ámbito de la responsabilidad civil subsidiaria del Ministerio del Interior y que el error está documentado y puesto en conocimiento del juzgado.

Los denunciantes quieren la incoación de diligencias penales para esclarecer los hechos y depurar responsabilidades tanto penales como civiles, que los agentes sean identificados y que se remita el informe de la intervención.