Un hombre confiesa haber abusado más de 900 veces a su hijastra: la obligaba a mantener relaciones con su hermano mientras grababa
El hombre grababa y fotografiaba todo el material, supuestamente para venderlo en la red oscura y solucionar problemas familiares
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Un hombre de 46 años ha confesado ante el Tribunal Regional de Erfurt, en Alemania, haber abusado sexualmente de su hijastra en 973 ocasiones documentadas entre finales de 2017 y 2024. El acusado admitió también haber obligado a la menor y a su hermanastro a realizar actos sexuales entre ellos mientras grababa y fotografiaba todo el material, supuestamente con la intención de venderlo en la red oscura para solucionar problemas económicos familiares.
Inicialmente, el procesado había comunicado a través de su abogada defensora que no prestaría declaración durante la vista judicial. Sin embargo, cambió de opinión tras las advertencias del juez que preside la sección de menores del tribunal, quien le explicó que, dada la abrumadora cantidad de pruebas recabadas en su contra, únicamente una confesión completa podría conducir a una eventual reducción de la pena. El magistrado declaró que "este caso supera cualquier otro que esta sala haya visto jamás" y solicitó al acusado que evitara que los menores tuvieran que comparecer como testigos en el proceso judicial.
Según informan los medios alemanes Bild y Der Spiegel, la Fiscalía ha documentado un total de 973 ocasiones en las que el procesado habría abusado, filmado y fotografiado a su hijastra, nacida en 2007. Los abusos comenzaron cuando la menor contaba con apenas 10 años de edad y se prolongaron durante aproximadamente siete años, hasta su detención en 2024. Los investigadores han constatado que el acusado utilizaba su posición de confianza dentro del núcleo familiar para perpetrar sistemáticamente estos delitos.
Agresiones cometidas en una escuela
La acusación incluye además cargos por agresiones sexuales cometidas en una escuela donde el procesado trabajaba como empleado de limpieza. Esta circunstancia agrava notablemente los hechos, ya que el hombre aprovechó su acceso a instalaciones educativas para cometer nuevos abusos contra la menor. Los fiscales investigan si pudo haber más víctimas en el entorno escolar, aunque hasta el momento no se han identificado otros casos relacionados con ese centro educativo.
Además de los abusos directos contra su hijastra, el acusado obligó al hermanastro de la niña, dos años menor que ella, a participar en actos sexuales con su hermanastra. El procesado documentaba igualmente estas agresiones mediante grabaciones y fotografías. Durante todo este tiempo, el hombre justificaba sus acciones ante los menores argumentando que podía comercializar el material producido en la red oscura o darknet, obteniendo así ingresos económicos para mejorar la precaria situación financiera de la familia.
La investigación policial ha revelado que el acusado también contactó con una amiga de su hijastra mediante una cuenta falsa de Instagram. Según consta en el expediente judicial, el hombre se hacía pasar por un joven de 21 años y ofreció dinero a la menor a cambio de que le enviara fotografías de ella desnuda. Este modus operandi evidencia un patrón de conducta depredadora que iba más allá del ámbito familiar y que buscaba captar nuevas víctimas menores de edad a través de plataformas digitales.
Más de 160 horas de material de pornografía infantil
Los agentes de la Policía alemana encontraron más de 160 horas de material de pornografía infantil durante el registro practicado en el domicilio del detenido. El contenido ilegal se hallaba almacenado en discos duros externos, memorias USB y otros dispositivos de almacenamiento digital. Los peritos informáticos continúan analizando todo el material incautado para determinar si existe más material delictivo y si hay víctimas adicionales que aún no han sido identificadas.
La intervención policial se produjo tras recibir un aviso procedente de Estados Unidos, donde un centro especializado en la lucha contra la explotación sexual infantil detectó material ilegal relacionado con menores. Esta organización estadounidense trabajaba en cooperación con Meta, la empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, que cuenta con sistemas automatizados de detección de contenido ilegal en sus plataformas.