España suma ya 150 ahogamientos antes del verano, la peor cifra histórica: "La mayoría ocurren cuando no hay peligro aparente"
Eduardo Blasco, jurista y buzo de rescate, propone "conformar espacios de educación acuática, de manera obligatoria y curricular"
"No es posible defender la vida en cada punto de la península, necesitamos que la gente deje de ponerse en peligro", asegura Blasco
MadridVuelven a dispararse los ahogamientos en España antes del verano y ya van 150 en total, incluyendo el anciano accidentado en su piscina como uno de los últimos casos contabilizados. Es la peor cifra histórica hasta el momento.
Ya el año pasado se vivieron los meses estivales más mortales en cuanto a ahogados, con un mes de junio que dejó 73 fallecidos, el de julio 92 y agosto 65. El balance anual cerró con 472 decesos por esta causa.
En concreto, todas estas estadísticas se refieren a los ahogamientos no intencionales en los espacios acuáticos de nuestro país, tanto de españoles como de turistas. Es decir, playas, piscinas, ríos, lagos...
"Es la primera causa de muerte por accidente y consume los mismos recursos que otras, multiplicando las horas de vuelo y navegación en labores de búsqueda y tensionando aún más la estructura del rescate del país", nos asegura Eduardo Blasco, buzo de rescate.
También como jurista especializado en Derecho Marítimo, conoce muy bien el tema y señala a Informativos Telecinco la "falta de visibilidad" que se le da a un asunto del que debería informarse más, "no solo en el estío".
Precisamente este 12 de junio, la Junta de Andalucía, por ejemplo, ha lanzado la campaña "No esperes a verlo en las noticias" para concienciar sobre los riesgos de bañarse. "En el agua, los descuidos son emergencias", recuerdan.
Se necesitan "espacios de educación acuática", cree Blasco
Blasco nos detalla que "el crecimiento anual continuado" de la cifra de ahogamientos en España se debe a dos factores. Uno es "el aumento de visitantes atraídos por un sector turístico de sol y playa", algo habitual desde hace mucho tiempo.
Otro es que los propios nacionales también se animan más al baño, por las altas temperaturas y el buen clima del que podemos disfrutar estos días. Pero el problema está en "que siguen sin tener conocimiento, formación o información sobre el agua".
Por lo tanto, cree necesario "conformar de manera obligatoria y curricular, espacios de educación acuática" para poder frenar ese incremento exponencial. "Las campañas comienzan cuando llega el calor", lamenta al considerar que se publican tarde.
En otros meses igualmente mueren personas ahogadas. En 2025 España contabilizó 138 de enero a mayo, incluyendo ambos. Fue el segundo año más trágico de la historia, desde que se recogen datos en el Informe Nacional de Ahogamientos.
"La mayoría de ahogamientos ocurren cuando no hay peligro aparente"
Blasco también ve "prioritario estandarizar y mejorar las condiciones de los profesionales del socorrismo y valorar la aplicación de medidas coercitivas como se viene haciendo durante décadas en las carreteras".
"El ahogamiento está como se encontraban los accidentes de tráfico en los años 80", compara. Insiste en que "la población ni siquiera sabe cada cuanto cambia la marea" y que "cuando alguien se baña no sabe realmente al peligro al que se expone".
"Cuando alguien circula con su vehículo por encima de la velocidad permitida sabe lo que hace", nos recuerda volviendo a la comparación. "La mayoría de los ahogamientos se producen en momentos en los que no hay peligro aparente", nos matiza.
"Necesitamos que la gente deje de ponerse en peligro"
Como buzo de rescate, nos destaca que se podría "valorar ampliar los servicios" que prestan los equipos de socorrismo en zonas acuáticas, "pero no sin antes" abordar los aspectos que reclaman estos profesionales.
Entre ellos, menciona que en su trabajo "se juegan la vida por sueldos irrisorios, no pueden identificar ni fiscalizar las conductas imprudentes y no tienen seguridad jurídica".
En cualquier caso, Blasco nos precisa que "España es una península y no es posible defender la vida en cada punto" de ella. "Necesitamos que la gente deje de ponerse en peligro", nos resalta el experto.