Condenado a 21 años de prisión por agredir sexualmente y grabar a una mujer con discapacidad tras engañarla con una falsa beca, en Barcelona

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La Audiencia de Barcelona ha condenado al acusado a 21 años de prisión por agredir sexualmente a una mujer con discapacidad. Europa Press
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La Audiencia de Barcelona ha condenado a 21 años de prisión a un hombre por agredir sexualmente y grabar a una mujer con discapacidad psíquica, a la que también manipuló para que le enviara fotografías y vídeos de contenido íntimo haciéndole creer que eran pruebas necesarias para optar a una supuesta beca en una academia de masajes.

Además de la pena de cárcel, el condenado deberá indemnizar a la víctima con 60.000 euros, tendrá prohibido acercarse o comunicarse con ella durante los 16 años posteriores a su salida de prisión y, una vez en libertad, estará sometido a ocho años de libertad vigilada, según la sentencia.

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La condena rebaja la petición inicial de la Fiscalía

El tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia de Barcelona considera al acusado autor de un delito continuado de agresión sexual con abuso de la situación mental de la víctima y de un delito de pornografía.

La sentencia rebaja la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba 27 años de prisión, al apreciar que el procesado ha comenzado a reparar el daño causado mediante el pago de 25.000 euros a la víctima. No obstante, esta cantidad queda lejos de los 120.000 euros de indemnización que reclamaba la acusación particular. Los hechos ocurrieron entre junio y agosto de 2023, en la comarca del Bages, en Barcelona.

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Según recoge la sentencia, el condenado, padrastro de la pareja de la víctima, ideó un "elaborado engaño" para convencerla de que podía acceder a una academia de masajes de Manresa si superaba una serie de supuestas pruebas.

Ambos se habían conocido unos meses antes, cuando la mujer inició una relación sentimental con el hijastro del acusado. Las dos familias acordaron que la pareja pasara varias noches a la semana junta en el domicilio familiar del condenado, circunstancia que este aprovechó para llevar a cabo los abusos.El tribunal destaca que la víctima era una persona "muy influenciable, manipulable y, por lo tanto, vulnerable", con dificultades para poner límites y comprender determinadas intenciones o el significado de las relaciones sexuales.

Chats falsos para manipular a la víctima

Como parte del engaño, el acusado incorporó a la mujer a dos grupos de WhatsApp en los que simulaba la participación de responsables y alumnas de la supuesta academia de masajes. En realidad, todos esos perfiles eran ficticios y estaban controlados por el propio condenado desde distintos teléfonos móviles.

Según la sentencia, esta estrategia tenía como finalidad "normalizar ante la víctima el sometimiento a prácticas sexuales y vejatorias" y reforzar la credibilidad de la falsa academia. Aprovechando ese contexto de manipulación, el acusado cometió diversas agresiones sexuales en el domicilio familiar durante los días en los que la víctima convivía allí con su pareja. Además, fotografió y grabó esas agresiones.

A través de los falsos chats, también consiguió que la mujer enviara fotografías y vídeos de contenido sexual, convencida de que mantenía conversaciones con otras alumnas o con la directora del centro. La sentencia señala que el hombre la hizo creer que debía mostrarse "100 % sumisa, obediente y servicial" para superar las pruebas y conseguir la beca.

El condenado fue detenido el 11 de agosto de 2023 e ingresó en prisión provisional dos días después, situación en la que permanece actualmente. Ese mismo día se dictó una orden de protección a favor de la víctima, que continúa vigente.