Los agricultores alicantinos seguirán movilizándose pese a las nuevas medidas aprobadas por el Gobierno: "Son insuficientes"

ASAJA considera insuficientes las medidas aprobadas por el Gobierno para compensar el aumento de los costes agrícolas
Los agricultores mantienen las movilizaciones mientras reclaman soluciones que permitan afrontar la escalada del precio del gasóleo
AlicanteLos agricultores alicantinos mantienen su hoja de ruta de movilizaciones pese a las nuevas medidas aprobadas por el Gobierno para aliviar el impacto de la crisis energética sobre el sector. ASAJA sostiene que la prórroga de las ayudas al gasóleo agrícola no resuelve el problema de fondo, mientras que el Ejecutivo ha decidido mantener durante los próximos meses la bonificación de 20 céntimos por litro para agricultores y ganaderos. "No se puede exigir a los agricultores que afronten en solitario un incremento de los costes energéticos de esta magnitud mientras los márgenes de las explotaciones siguen sometidos a una fuerte presión por el encarecimiento generalizado de los insumos”, explica José Vicente Andreu, presidente de ASAJA Alicante.
El gasóleo agrícola, en el centro de las reivindicaciones
Una de las principales preocupaciones de los productores es el fuerte incremento experimentado por el precio del combustible utilizado en las explotaciones. ASAJA Alicante ha denunciado que el gasóleo agrícola se ha encarecido un 51 % en el último año, una subida que, según la organización, compromete todavía más la rentabilidad de numerosas explotaciones.
La organización agraria considera que mantener una ayuda de 20 céntimos por litro supone aplicar la misma compensación que hace seis meses, pese a que el coste del combustible ha seguido aumentando. El sector reclama que las ayudas se adapten a la evolución real de los precios y al incremento de los costes de producción, especialmente en un momento de elevada actividad en el campo. "Han prorrogado 20 céntimos por litro para el sector agrario, pero señores del Gobierno, son insuficientes para la que está cayendo en el campo”, comenta Juan José Álvarez, secretario de Organización de ASAJA.
La situación preocupa especialmente porque el consumo de combustible aumenta durante algunas de las principales campañas agrícolas. La sementera, la vendimia, los trabajos relacionados con el maíz y la próxima recogida de la aceituna concentran buena parte de las necesidades de combustible del sector, según las organizaciones agrarias.“Este año, para producir una hectárea de secano de cereal, tendremos que pagar un 25% más que el año pasado”, explica Juan José. “El precio del gasóleo ha subido un 51%. Así no hay quien produzca”.
Las nuevas medidas del Gobierno no frenan las protestas
El Consejo de Ministros aprobó el 29 de septiembre la prórroga de las ayudas al combustible para agricultores, ganaderos y otros sectores afectados. La medida mantiene la ayuda de 20 céntimos por litro de diésel para el sector agrario, dentro del nuevo paquete de medidas económicas aprobado por el Ejecutivo. “Nosotros seguiremos de movilizaciones, porque hace falta conseguir de verdad medidas reales para el sector agrario”, dice el secretario de ASAJA.
El paquete también contempla descuentos generales sobre los carburantes hasta final de año, con una reducción de 20 céntimos por litro en octubre, 13 céntimos en noviembre y 6 céntimos en diciembre. El Gobierno defiende estas medidas como una respuesta para contener el impacto del encarecimiento energético sobre hogares, empresas y sectores productivos.
Sin embargo, ASAJA mantiene que estas decisiones no son suficientes para solucionar las dificultades estructurales que atraviesa el campo. La organización agraria ha confirmado que el sector continuará con las movilizaciones en España hasta conseguir medidas que, a su juicio, respondan a los problemas de costes y rentabilidad. “No es una situación coyuntural, esto es una situación estructural y hace falta medidas estructurales”, comenta Álvarez.
Los agricultores reclaman soluciones para garantizar la rentabilidad
El precio del combustible es solo una de las cuestiones que preocupan a los agricultores. Las organizaciones agrarias reclaman actuaciones que reduzcan los costes de producción y permitan garantizar la viabilidad económica de las explotaciones, en un contexto marcado también por la evolución de los mercados y el coste de otros insumos.
La situación del campo alicantino se enmarca así en un movimiento de protesta de ámbito nacional. ASAJA, una de las principales organizaciones agrarias, sostiene que las medidas aprobadas recientemente no resuelven las dificultades que afronta el sector y mantiene su calendario de movilizaciones.
Las organizaciones agrarias han venido reclamando también respuestas ante el impacto de las importaciones y las condiciones de competencia en los mercados. En las últimas semanas, además, se ha puesto el foco en la subida del gasóleo agrícola, especialmente relevante para las explotaciones que dependen de maquinaria para desarrollar buena parte de sus trabajos.
Alicante mantiene la presión mientras el campo espera nuevas respuestas
La provincia de Alicante ya había protagonizado movilizaciones relacionadas con el aumento del coste del combustible y otros problemas que afectan al sector agrario. Los agricultores alicantinos mantienen ahora la presión pese a que el Gobierno ha prorrogado las ayudas al diésel agrícola, al considerar que la medida no compensa suficientemente la escalada de precios.
La evolución de los precios del combustible será, por tanto, uno de los factores que marcarán las próximas semanas para el sector. Los agricultores reclaman que las futuras decisiones tengan en cuenta el coste real de producir y trabajar en el campo, mientras las organizaciones agrarias mantienen abiertas sus movilizaciones.
La situación llega además en un momento especialmente relevante del calendario agrícola, con distintas campañas en marcha y otras próximas a comenzar. El sector considera que la presión sobre los costes puede trasladarse a la rentabilidad de las explotaciones si no se adoptan nuevas medidas, por lo que las protestas continuarán mientras esperan una respuesta que vaya más allá de la prórroga de las ayudas actuales.