Las escuchas de Antonio Caba por los asesinatos de Jesús María González Borrajo y Juan Miguel Isla: "¡Que tengo el teléfono intervenido!"
La UCO revela las escuchas de Antonio Caba y sus deudas en la tercera sesión del juicio por el doble crimen de Manzanares
La UCO señala que el crimen de Juan Miguel Isla, encontrado en un pozo en Valdepeñas, fue por un móvil económico
La tercera sesión del juicio por el doble crimen de Manzanares ha sacado a la luz nuevas grabaciones obtenidas durante la investigación de las desapariciones de Jesús María González Borrajo, desaparecido en 2019, y Juan Miguel Isla, cuyo rastro se perdió en julio de 2022. La Unidad Central Operativa (UCO) ha explicado ante el jurado cómo Antonio Caba, al que la Fiscalía considera autor de los dos asesinatos, trataba de extremar las precauciones porque sabía que su teléfono estaba intervenido, sin saber que los investigadores también habían colocado un micrófono en su coche.
Uno de los agentes encargados de analizar las conversaciones ha relatado que Caba dejaba incluso su teléfono móvil en casa cuando realizaba determinados movimientos. Esa preocupación quedó reflejada en una de las grabaciones incorporadas al juicio, en la que, tras hablar con Gaspar Rivera, reprochó a su compañero haberle llamado pese a sospechar que estaba siendo vigilado: "¡Que tengo el teléfono intervenido, muchacho! Ahora ya no hay escapatoria, ahora ya no. Te has metido a toda la Guardia Civil con esto que has hecho. Te acabas de echar el delito encima".
Los investigadores consideran especialmente relevantes las conversaciones que mantenía cuando creía encontrarse solo, hasta el punto de describir algunas de sus llamadas como "teatralizadas" porque, según su interpretación, trataba de trasladar a los agentes una determinada versión de los hechos mientras mantenía otra conducta cuando pensaba que no estaba siendo escuchado.
"Esto está ya listo para sentencia"
Los investigadores sostienen a través de las grabaciones que Gaspar Rivera, acusado como cómplice de Caba, le alertó de que la Guardia Civil estaba preguntando por una finca de Valdepeñas que había entrado en el radar de las pesquisas. La propiedad había sido adquirida por Caba cuatro días antes de la desaparición de Juan Miguel Isla y terminaría convirtiéndose en uno de los escenarios fundamentales de la investigación. Tras conocer que los agentes estaban haciendo preguntas sobre la finca, Caba fue grabado recriminando a Rivera la información que había facilitado. "Te acabas de echar el delito encima", le dijo, antes de añadir "ahora ya la has cagado bien" y "eres tonto".
La finca volvió a aparecer en otra conversación, esta vez con Juan Carlos Sánchez-Lugarnuevo, otro de los acusados en el procedimiento y relacionado con la titularidad formal de la propiedad. Según se expuso ante el jurado, Sánchez-Lugarnuevo comunicó a Caba que la Guardia Civil le había citado para declarar sobre la finca. La Fiscalía no formula acusación contra él, aunque las acusaciones particulares sostienen su responsabilidad por encubrimiento.
Fue después de aquella conversación cuando Caba, ya solo en el vehículo y sin saber que estaba siendo grabado, pronunció una de las frases que más ha llamado la atención durante la sesión: "Esto está ya listo para sentencia". Uno de los investigadores ha considerado estas palabras "trascendentales y reveladoras". Días después, el 14 de marzo de 2023, la Guardia Civil localizaría en el pozo de aquella finca de Valdepeñas los restos de Juan Miguel Isla, desaparecido el 22 de julio de 2022. La confesión posterior de Gaspar Rivera permitió además avanzar en la investigación y localizar en la misma propiedad los restos de Jesús María González Borrajo, cuya desaparición se remontaba a 2019.
Las deudas de Caba superaban los 150.000 euros
Las grabaciones también han permitido conocer nuevos detalles sobre la situación económica de Antonio Caba. El mismo día de su detención, un antiguo alto cargo de la Guardia Civil y amigo del acusado mantuvo una conversación telefónica con otro conocido común en la que afirmó que Caba le debía 37.000 euros.
Durante esa conversación, su interlocutor aseguró que Caba le adeudaba a él aproximadamente el triple y ambos mencionaron a una tercera persona a la que, según dijeron, debía alrededor de 100.000 euros. "Ha abusado de la confianza de los amigos y nos ha engañado", comentó el antiguo mando retirado.
El hombre también expresó su sorpresa por la detención de Caba y llegó a plantear que podía tratarse de "un caso de doble personalidad". Sin embargo, en esa misma conversación terminó afirmando que "la UCO no se equivoca". Las pesquisas económicas sitúan las deudas de Caba con varias personas de su entorno por encima de los 150.000 euros. Su situación financiera es uno de los elementos que la Fiscalía vincula al posible móvil económico de los crímenes, junto a las operaciones inmobiliarias y los pagos en efectivo que rodearon a los dos empresarios.
46 años de prisión para Caba y 19 para Rivera
La Fiscalía solicita 46 años de prisión para Antonio Caba, 23 años por cada uno de los asesinatos, al considerarlo autor material de ambos crímenes. Para Gaspar Rivera reclama 19 años de cárcel como cómplice, con la aplicación de la atenuante de confesión por la colaboración que prestó posteriormente con los investigadores.
Su declaración fue relevante para avanzar en la investigación del doble crimen y permitió a los agentes localizar los cadáveres y conectar la desaparición de Juan Miguel Isla con la de Jesús María González Borrajo.
El juicio continúa este viernes en la Audiencia Provincial de Ciudad Real con nuevas declaraciones, entre ellas las de familiares de las dos víctimas y varios agentes de la Guardia Civil.