Detenida una mujer que tenía a 61 perros y gatos encerrados a oscuras dentro de muebles de cocina en una vivienda de Vélez-Málaga

Detenida tras rescatar a 61 perros y gatos recluidos a oscuras en muebles de cocina en una casa
Uno de los perros rescatados por la Policía en la vivienda de Vélez-Málaga.. POLICÍA NACIONAL
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MálagaLa Policía Nacional ha detenido a una mujer, que mantenía en una situación límite de maltrato a 29 perros y 32 gatos en una vivienda en Vélez-Málaga. Los animales estaban encerrados a oscuras, varios de ellos dentro de mobiliario de cocina provocando gran malestar en los vecinos, que habían denunciado a causa del mal olor y el ruido que provocaban.

La Policía Judicial de la Comisaría de Vélez-Málaga acudió al domicilio tras las quejas vecinales ante los incesantes ladridos y maullidos, así como el fuerte hedor que desprendía el inmueble. Tras el registro en el domicilio liberaron a los animales y detuvieron a una mujer de 53 años por su presunta responsabilidad en un delito continuado de maltrato con agravantes de resultado de muerte --en algún caso-- y ensañamiento, ha indicado la Policía Nacional en un comunicado.

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Al parecer, la mujer recogía felinos y canes sin control de la calle, sin proporcionarles cuidados básicos, manteniéndolos confinados y en un estado deplorable de salud.

La unidad investigadora ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para la adopción de los animales --ahora ya recuperados--, en estos momentos bajo custodia en centros de acogida y protección de la provincia de Málaga, especialmente animando al acogimiento de felinos -donde la tasa de acogimiento es significativamente inferior a la de los canes-, a coste cero, a través del teléfono de contacto 952 97 16 63.

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La mujer de 53 años podría estar afectada con el Síndrome de Noé

La mujer, posiblementa está afectada por el Síndrome de Noé, un trastorno que lleva a la acumulación de animales de modo compulsivo, que la habría llevado a recoger de la calle canes y gatos en situación de abandono o incluso perdidos, algunos con microchip.

El delito que se atribuye a la sospechosa, de 53 años, radica en una situación de maltrato animal, no solo por no proporcionarles los cuidados más elementales de alimentación e higiene, sino también, según la investigación, por otras circunstancias en las que mantenía recluidos a los 32 felinos y 29 canes.

La mayoría de los animales llegaron a los refugios con diarreas sanguinolentas, alopecia y problemas oculares. Muchos también presentaban enfermedades graves como leishmania, parvovirus y giardia por las que necesitaron asistencia de urgencia en hospitales veterinarios.

Los canes fueron atendidos por estados graves de desnutrición y deshidratación, teniendo varios de los mismos que permanecer ingresados para recibir una alimentación asistida y tratamientos de choque.

A pesar de las intervenciones veterinarias de urgencia, algunos fallecieron e infectaron a otros a causa de un parvo agresivo --enfermedad vírica sumamente contagiosa--. La sarna resultó ser otro padecimiento grave de los animales, que dejaba en evidencia una clara situación de abandono.

La instrucción del atestado policial expuso ante la autoridad judicial la posible existencia de agravantes en el hecho delictivo, tal y como el ensañamiento, toda vez que se habría aumentado el dolor de los animales, manteniéndolos en el tiempo bajo enfermedades graves y padecimientos críticos, encerrados en algunos casos en el interior de mobiliario de cocina en oscuridad absoluta, y violentando los derechos más básicos del bienestar animal. Asimismo, uno de los gatos rescatados había perdido la visión completamente.