Miguel Ángel López, el ingeniero andaluz que va a revolucionar las misiones espaciales: "Cogí mi coche y me presenté en la NASA sin conocer a nadie"
Miguel Ángel López ha creado un sistema basado en IA que permitirá misiones en el espacio profundo sin depender de las comunicaciones con latencia de la Tierra
Llegar a Marte: la NASA lo prevé en 2045 o en cinco años si hay una revolución tecnológica
Cuando Miguel Ángel López-Medina puso un pie en Houston, Texas, hace seis años, en plena pandemia y dejando atrás toda su vida en España, jamás pensó que acabaría diseñando un software único en el mundo dispuesto a revolucionar el sector aeroespacial. Este ingeniero andaluz especializado en IA ha trabajado ni más ni menos que para la NASA y el sistema que ha creado, patentado por su propia empresa, va a ser probado en órbita en la mismísima Estación Espacial Internacional (ISS).
En la actualidad, las misiones espaciales que trabajan más allá de la Estación Espacial Internacional, como las de exploración profunda en Marte, tienen una latencia de 48 minutos en el envío de datos a la Tierra en caso de imprevistos o problemas. “Si hay alguna anomalía o inconveniente y hay que enviar esos datos a la Tierra y hay una latencia de 48 minutos, cuando la ‘ground station’ responda, el problema ya ha sido catastrófico”, explica López a la web de Informativos Telecinco desde Nueva York, donde reside actualmente.
Es precisamente en la búsqueda de una solución a ese problema donde el ingeniero ha puesto en práctica una metodología basada en inteligencia artificial para crear un sistema inteligente de toma de decisiones desde el propio espacio, sin necesidad de depender de un humano en la Tierra. Lo ha hecho a través de su propia empresa, America Data Science New York LLC, de la que es fundador y CEO.
De voluntario en la NASA a crear un software único en el mundo
La aventura norteamericana de López comenzó en 2020, cuando él y su mujer viajaron a Houston donde ella había conseguido un trabajo de profesora. A partir de ahí, y tras haber dejado sus empleos y sus vidas en España, comenzaron una nueva etapa.
Miguel Ángel López se formó en Andalucía. Estudio Ingeniería Informática en la Universidad de Jaén y se especializó en Sistemas Inteligentes en Córdoba. Después volvió a Jaén para realizar su doctorado. En EEUU empezó como estudiante en la Rice University de Houston, donde amplió su formación en computación cuántica. Al poco más de un año ya estaba trabajando como profesor asistente y en la actualidad es investigador a tiempo completo. Fue en el estadio de esta universidad donde John F. Kennedy dio el discurso de inicio de la misión Apolo y donde se han formado muchos astronautas.
Además, López ha trabajado como voluntario para la NASA, donde llegó proponiendo ideas y propuestas concretas. “Me presenté en la NASA en Houston. Cogí el coche y llegué allí sin conocer absolutamente a nadie ni tener ninguna referencia. Me ofrecí para ayudar sin ningún tipo de remuneración en lo que pudiera. Fui buscando, sobre todo, conocimiento”, cuenta López.
"El espacio ha sido mi pasión desde pequeño y tenía que buscar la alineación con lo que había estudiado"
Esa actitud tuvo que impactar en el Johnson Space Center de Texas porque, tras comprobar su currículum y las propuestas que ofreció, le dijeron que sí. A partir de ahí, todo fue hacia arriba. López se había empeñado en combinar sus conocimientos en sistemas inteligentes con el mundo aeroespacial, su pasión desde pequeño. “El sector aeroespacial había sido mi pasión desde pequeño y tenía que buscar esa alineación entre lo que había estudiado y mi pasión”, explica.
“El mundo de los sistemas espaciales siempre me había llamado, pero claro, lo veía como algo totalmente imposible o intangible desde Andalucía y desde España. Era como un sueño”, reconoce. El idioma en un ámbito tan técnico solo fue una barrera al principio de su estancia en EEUU: “Ya llevaba años trabajando para Microsoft y también estudiando en Rice Unviersity, más o menos me podía defender”.
López cuenta que fue invitado a un congreso en la NASA en el que su intervención duró más de una hora. “Solo había personal de la NASA, recuerdo ver la sala llena de gente vestida con las chaquetas azules y yo pensando ‘¿qué hago siendo de España, de Andalucía, aquí? ¿Qué le voy a explicar yo a esta gente que saben más que yo seguro?", recuerda.
En ese momento se sentía “pequeño” en un mundo de gigantes, pero empezó a hablar de forma natural y cuando se quiso dar cuenta, su metodología y propuestas interesaron a los profesionales de la NASA que conoció. Después llegó la publicación de dos artículos científicos en la revista 'Space News' en los que López exponía la metodología de su software. Un proveedor de la NASA le contactó y le ofreció la posibilidad de probar su software a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS).
"Nos hemos empeñado en que el ser humano sea el protagonista de las misiones espaciales cuando no es viable"
López tiene claro que la IA va a ser la clave de los próximos avances en materia aeroespacial. “Nos hemos empeñado en que el ser humano sea el protagonista de las misiones espaciales cuando no es viable. Las distancias son inasumibles y la vida es finita. El tiempo es una restricción. Por eso, la única opción es el uso de sistemas inteligentes y autónomos que puedan hacer esa exploración espacial por nosotros y que nos abran una venta hacia otro mundo, hacia otras órbitas y hacia otro sistema. Todo ello sin que una persona física tenga que trasladarse a esos sitios”, reflexiona.
Ahí entra en juego la IA y el software que ha creado Miguel Ángel López. Todo un avance experimental al servicio de agencias tan importantes como la NASA y que sin duda va a marcar un antes y un después en las misiones de exploración del espacio profundo. Una forma de abrir nuevas puertas al ser humano en la inmensidad del espacio gracias a un sistema con acento andaluz que está a punto de estrenarse en órbita.