La entrevista póstuma de Naia Llabrés, la baloncestista de 16 años que murió de cáncer: "Espero que mis padres sean felices"
Naia le pidió a Carlos Roca que no publicara la entrevista hasta que ella hubiera muerto y sus padres estuvieran "preparados"
Una madre con dos hijos recibió 11 años de quimioterapia tras ser diagnosticada de cáncer por error: "Me dieron meses de vida"
Carlos Roca, presentador del podcast 'Roca Project', ha publicado, con un nudo en la garganta, la entrevista que le hizo a la baloncestista menorquina Naia Llabrés, pocas semanas antes de morir. La joven falleció el pasado 18 de julio de 2026, con apenas 16 años, a causa de un atípico cáncer de huesos en la cabeza que hizo metástasis en el pulmón.
Al dar esta entrevista, la propia Naia pidió que solo se publicara una vez que ella hubiera fallecido y que sus padres estuvieran preparados para escucharla. De hecho, prohibió la presencia de sus seres queridos durante su charla con Roca, para que pudiera expresarse de una forma más libre, sin pensar que le podía estar haciendo daño a alguien.
Con una serenidad extraordinaria, esta prometedora jugadora de baloncesto de Mahón ha contado cómo empezó a pensar que podía estar enferma, si bien ella nunca imaginó que tendría una patología maligna en los huesos de la cabeza:
"Me noté un bulto en la cabeza pero no me preocupé"
"A finales de 2024, me noté un bulto en la cabeza, pero no me dolía absolutamente nada y no me preocupé. Yo jugaba un montón a baloncesto y podía ser un chichón. Pero, a principios de 2025, me empezaron a dar pinchazos y el bulto seguía ahí, duro. Estuve meses yendo detrás de los médicos porque yo sabía que no era normal que llevara medio año sin que se me fuera el dolor", ha explicado.
"En mayo, vino una neurocirujana a Menorca - porque allí no hay este tipo de especialidad-, que, en cuanto me tocó la cabeza, me dijo que me tenían que operar. Ahí me asusté, pero me lo seguí tomando con mucha tranquilidad porque yo me encontraba muy bien y siempre pensé que, si tenía algo, sería benigno. Me quitaron diez centímetros de cráneo pero, eso, me lo tomé como un resfriado, estaba convencida de que saldría. Y cuando, tras la biopsia, me dijeron que tenía cáncer de huesos en la cabeza con metástasis en el pulmón, eché dos lagrimitas y para adelante. Saqué una fuerza que no sabía que tenía dentro de mí", añade.
¿Cómo le dices a tus hermanos que te vas a morir?
Con una madurez y valentía fuera de lo normal, Naia enfrentó los tratamientos de quimioterapia e inmunoterapia con total normalidad, hasta que, en marzo de 2026, los médicos le dijeron que ya no "podían tratarla más que con paliativos" y que ella, que hasta ese momento había estado ingresada en Mallorca, debía volver a hacer su vida en Menorca "hasta que el tiempo aguante".
"Cuando me dijeron eso, me llené de rabia e impotencia con la situación. Yo no había llorado antes porque no lo quería aceptar la realidad, tengo muchas ganas de vivir. Lo pasé muy mal viendo a mis padres sufrir. El momento más duro fue contárselo a mis hermanos pequeños, de 14 y 10 años, que son lo que más quiero en el mundo. En cierto modo, agradezco que me haya pasado esto a mí y no a ellos. Y aunque lo acepto y sé que es lo que hay, después de haber suplicado en Mallorca que encontraran una cura para mí, siento que tengo 15 años y que no tengo toda la vida por delante y eso no es justo", dijo, días antes de su cumpleaños.
El aprendizaje que le ha dejado esta enfermedad, de la que nunca quiso conocer la esperanza de vida para no "agobiarse más", es que "la salud es un regalo" y que no le "damos la importancia suficiente". Y en cuanto al mensaje que le dejó a sus padres cuando grabó esta entrevista, sin saber que no llegaría a ir al concierto de Shakira en Madrid para que el que ya tenía la entrada comprada, es: "Espero que sean felices, porque perder un hijo va a ser un duelo muy difícil de superar. Que me sientan, que sean felices y que mis hermanos lo sean aún más".