Agresión sexual

El colegio del menor que entró en estado catatónico tras una agresión grupal asegura que siguió los protocolos

Ciudad de la Justicia de Valencia. Europa Press
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Casi tres años después de la agresión sexual en grupo que sufrió un menor, que en aquel momento tenía solo trece años, las graves secuelas psicológicas persisten, como se pudo comprobar en la vista oral celebrada este lunes en el Juzgado de Menores de Valencia.

Los padres de la víctima relataron el sufrimiento que está viviendo su hijo que tuvo que ser de nuevo hospitalizado durante una semana el pasado mes de noviembre, según adelanta Las Provincias.

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En la sesión, el menor relató de nuevo la agresión sexual sufrida mediante cámara Gesell, para proteger a la víctima, aunque a penas pudo aportar más información debido a los graves problemas de memoria que sufre tras los hechos.

La agresión tuvo lugar el 28 de marzo de 2023 en Benalmádena (Málaga) durante un viaje escolar. Según recoge el escrito de la Fiscalía, varios compañeros rodearon a la víctima en el pasillo del hotel donde se alojaban y le obligaron a acceder a una habitación. Ya en el interior, los agresores le mostraron vídeos pornográficos y se masturbaron delante de él, mientras le amenazaban con frases como "o te masturbas o sufrirás". Después le dijeron que no se lo podía contar a nadie, que era un secreto..

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Dos meses después de la agresión grupal, el menor se desplomó sobre los brazos de su madre y entró en estado catatónico debido al estrés emocional. La víctima necesitó tratamiento psicológico y estuvo ingresada durante 35 días en el Hospital La Fe.

Pasividad del centro

Durante la sesión, los padres de la víctima denunciaron la inacción del centro escolar, dado que un año antes de la agresión ya había un expediente abierto por acoso escolar a su hijo, y se adoptaron medidas para impedir que los presuntos agresores atentaran contra su libertad sexual en el citado viaje.

Una acusación ante la que la directora y el jefe de estudios del colegio alegaron que se cumplieron los protocolos establecidos tan pronto tuvieron conocimiento de los hechos denunciados. En la sesión también declararon los siete profesores que acudieron a la excursión con los 73 alumnos del centro.

La Fiscalía pide 15 meses de internamiento en régimen cerrado al único adolescente finalmente juzgado, además de dos años de libertad vigilada y la obligación de someterse a un programa formativo de educación sexual.

Desde la acusación particular piden la máxima pena, cinco años de internamiento en régimen cerrado y tres de libertad vigilada. Mientras que la defensa solicita la libre absolución del acusado al considerar que no existe delito ni el testimonio prueba la supuesta agresión sexual grupal.

En esta primera sesión del juicio se sobreseyó a otros dos menores al ser inimputables por tener menos de 14 años cuando sucedieron los hechos.