Claudia Martínez habla de la tristeza y la culpa que siente cada vez que abandona su casa familiar: “Verlas envejecer...”

La exconcursante de 'Supervivientes' habla abiertamente sobre lo que le pasa cada vez que se va de su casa familiar y vuelve a Madrid
Claudia Martínez actualiza el estado de salud de su perra tras someterse a una biopsia por un bulto maligno
Claudia Martínez es siempre muy sincera con sus seguidores en cuanto a sentimientos se refiere. Tras compartir recientemente el conflicto interno que le generó la llegada de su cachorro Cody, la exconcursante de ‘Supervivientes’ ha vuelto a abrir su corazón para hablar de un sentimiento de tristeza y culpabilidad que la acompaña cada vez que se va de Barcelona.
La influencer, que actualmente vive en Madrid, ha confesado que cada despedida se le hace más cuesta arriba. “Cada vez me pone más y más triste irme de Barcelona si cabe. Es un sentimiento horrible, pero es que ahora se suma la culpabilidad”, ha reconocido con total sinceridad en sus ‘stories’

Y es que la situación ha cambiado en las últimas semanas con la llegada de Cody, la mascota que comparte con Mario González. Un nuevo miembro en la familia que, aunque ha traído momentos de felicidad, también le ha removido por dentro. “Ahora está Cody en mi vida y me siento mal porque me da la sensación de que ‘no les puedo prestar la suficiente atención a ellas’. Al final él es un cachorro y necesita que esté más pendiente”, ha explicado.
Este sentimiento de culpa se intensifica debido a la distancia. Sus dos perritas mayores viven con su madre en Barcelona, mientras que ella ha construido su vida en la capital. “Sin olvidar, claro, que él vive conmigo y ellas con mi madre. Es como si las dejara atrás, no sé si me explico. Cuando realmente daría mi vida por ellas. Espero que lo sepan”, ha confesado visiblemente afectada.
Claudia reconoce que esta situación le genera una profunda tristeza, pues no se puede imaginar una vida sin Maggie y Cloe. “No sé, estoy muy triste. Y evidentemente se suma el hecho de que cada vez son más mayores y verlas envejecer me parte el corazón de una forma que no puedo ni describir”, ha expresado. A pesar de no vivir con ellas, tiene un vínculo muy especial pues la han acompañado desde su adolescencia.
Cada despedida se convierte en un momento especialmente duro. “Cada vez que me marcho lo hago con un miedo terrible y les digo que vuelvo pronto, que por favor me esperen. Cuando realmente sé que algún día no será así”, ha relatado. El tiempo pasa y cada vez es más consciente de que sus perritas se irán pronto y esto le genera un profundo miedo.

Sobre todo después de la operación que le hicieron a Maggie, su golden retriever de 13 años. A la perra le detectaron un bulto en el costado y cómo había grandes sospechas de que fuera maligno, se lo tuvieron qe extirpar. Aunque a operación salió bien, Maggie está muy debilitada y Claudia teme que esta sea la última vez que la vea.

