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La influencer Mayte habla de sus graves problemas económicos del pasado: "Me quedaba tirada porque no tenía ni para gasolina"

Mayte cuenta con más de un millón de seguidores en Instagram
Mayte cuenta con más de un millón de seguidores en Instagram. Instagram
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En su primer vídeo viral, Mayte Hidalgo, influencer conocida como @may_te, simulaba las dificultades que un paciente se puede encontrar en la ventanilla de un ambulatorio. Ahí empezó una meteórica carrera como humorista en las redes sociales, en las que esta original creadora de contenido suele comparar cómo nos tomábamos las cosas en los años 80 y 90 versus ahora.

En este momento, Mayte tiene más de un millón de seguidores de Instagram y cobra por las marcas a las que representa, pero su volumen de ingresos no siempre fue tan generoso. Así lo ha contado ella misma en el podcast de Tania Llasera, donde ha confesado que le costó mucho dejar la tienda en la que había trabajado durante 12 años para dedicarse de pleno al contenido:

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"Me costó mucho tomar esa decisión. No podía con las dos cosas. Estaba en la tienda y también en las redes sociales y aunque ya tenía 400.000 seguidores, no me atrevía a dejarlo. Es cierto que los millenial no somos como esta generación, nos cuesta mucho más tomar decisiones así en el ámbito laboral, dejar un trabajo. Y hasta que no tuve un buen dinero ahorrado, no me hice autónoma", ha explicado.

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"Mi padre enfermo me tenía que dejar dinero"

Con más seriedad de la que nos tiene acostumbrados, Mayte, madre de un hijo, ha narrado las dificultades económicas por las que ella y su marido, César, pasaron antes de que se hiciera famosa. Para Mayte, que no aspira a comprarse" una gran mansión" ni nada por el estilo, su mayor éxito ha sido poder ir a la compra sin tener que prescindir de ninguna necesidad:

Mayte Hidalgo, en uno de sus scketches

"Ahora me pasan el gas y tengo dinero para el gas"

"Para mí, ir al supermercado y comprar todo lo que necesito es un éxito absoluto. Lo he pasado muy mal. Mi padre, estando ya enfermo, me tenía que dejar dinero. No sé, cincuenta euros, porque yo me quedaba tirada con el coche porque no tenía dinero para gasolina. Salía de mi casa con el kilometraje a cero y ya tenía controlada la aguja del coche para ir y volver de trabajar. Buscaba debajo de las piedras. Le decía a César que a ver si le daban algo a él del bote porque no llegábamos a fin de mes. Era tanto que pagar. E íbamos al súper y muchas cosas no nos las podíamos llegar porque no teníamos dinero", ha confesado.

"Mi propósito de vida no es comprarme una mansión, sino poder vivir bien, como estoy haciendo ahora. Tener la tranquilidad de salir con mis amigos o mi familia y poder invitarles a cenar. Y que me vayan a pasar el gas y tener dinero para el gas", ha añadido, satisfecha de haber resuelto mejor su vida gracias a su buen humor y su talento.

Además, en su nueva andadura profesional, a los 41 años, ha descubierto que le "encanta ser actriz", pues Mayte ha participado recientemente en el cortometraje 'Cara y Cruz', dirigido por María Bestar y protagonizada por Luisa Mayol y el grandísimo Luis Tosar.