Las historias, tras el drama del fuego en Los Gallardos: Eugenio que salió con su coche "tocando el claxon" para avisar a sus vecinos

Los vecinos de Bédar cuentan la pesadilla y cómo sobrevivieron al peor incendio de la historia de Almería
Identificados seis de los muertos del incendio de Los Gallardos, Almería: un español y cinco ciudadanos extranjeros
Los barrancos de los Gallardos lucen oscuros y desolados, tras el incendio forestal en el que han muerto 13 personas. Los supervivientes siguen en shock y todavía no dan crédito al nivel de destrucción humano y material del fuego. Eugenio, uno de los vecinos, cuenta cómo salió con su coche "tocando el claxon" para avisar a todos de que las llamas estaban muy cerca y ya tuvo que refugiarse.
Las historias llegan de boca de sus protagonistas, Vygante y Sebastián cuentan las horas que vivieron cuando las llamas llegaron a su casa. Él salió en el coche con su suegra de 83 años y ella se quedó atrás para coger las medicinas de su madre, pero ya no tuvo tiempo y el fuego no le permitió salir.
"Abría puerta y yo veía que el fuego iba así" nos dice y su mano se eleva: "empezaba a derribar, a explotar así, pum pum pum". Pasadas unas horas, cuando pensaba en lo peor, llegó un bombero a sacarla de la pesadilla. Ahora se siente muy afortunada.
Eugenio Collado, otro vecino de Bédar se encontraba en la zona que empezó a quemarse a toda velocidad. La policía, que no daba abasto, le pidió que avisara a los vecinos y eso hizo. Cogió su coche y salió con el fuego encima pitándoles hasta que ya vio que no podía seguir se fue a su cortijo y refrescó todo para que no le alcanzasen las llamas. "Salí tocando el claxon" para avisar a todos que se refugiaran.
Historias como estas se oyen este lunes en el Ayuntamiento, donde está el punto de atención a los damnificados, aunque lo primero de todo es asistir las emociones que están a flor de piel, dice la teniente alcalde de Bédar, Ana Isabel Rubio, que abraza emocionada a una de sus vecinas.
Una ola de solidaridad reina en Bédar
Unas 30 han venido hasta aquí, mientras siguen en casas de amigos pero todos "quieren volver a sus casas", nos dice Rubio. Todos ansían la vuelta a la normalidad aunque nada sea normal y Juanfran trabajador del Ayuntamiento se esfuerza: usa la furgoneta para llenarla, sobre todo de comida, intentando ayudar a quienes lo han perdido todo.
"Salieron con lo puesto y se han dejado la comida en la mesa", nos cuenta. Él es otro de los que se suma a esta ola de solidaridad que "en estos días es lo que funciona entre los vecinos.
El devastador incendio, el peor que ha vivido Almería, se desató el pasado 9 de julio y obligó al desalojo de 1.468 vecino de sus casas o residencias de verano. Las llamas acabaron con la vida de 13 personas y una docena de casas han sido destruidas. Unas 7.000 hectáreas han sido calcinadas por el fuego, según ha informado 112 Andalucía.
