Lluvias

Los desprendimientos de tierra se cuadruplican en Cataluña por las intensas lluvias: "El terreno pesa más"

Algunas de los últimas incidencias del temporal han sido desprendimientos. X @bomberscat
  • "La estabilidad en laderas y taludes disminuye por el efecto de la lluvia", explica Joaquim Roset, ingeniero geólogo

  • Roset propone diversas medidas preventivas para evitar que los corrimientos afecten a las infraestructuras

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BarcelonaLos desprendimientos de tierras y rocas se han cuadruplicado en lo que va de 2026 en Cataluña por las intensas lluvias, persistentes debido al 'muro' del mar de Noruega.

Así lo han apuntado desde el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña (ICGC). La borrasca Marta ha sido la última en dejar este tipo de incidencias, desde Ceuta a la región catalana.

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Un portavoz del ICGC ha explicado a EFE que el número de deslizamientos que se registran está fuertemente condicionado por los episodios de precipitaciones abundantes y sin cesar.

"Los años en los que estos periodos son más frecuentes o extensos son aquellos en los que se registran más, en contraste con los años de sequía. La diferencia puede ser de más de cuatro veces", afirma.

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Según Joaquim Roset, ingeniero geólogo y profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universitat Rovira i Virgili (URV), se están produciendo múltiples casos porque "el terreno mojado pesa más".

"La estabilidad en laderas y taludes disminuye por el efecto de la lluvia", explica. Considera que los desprendimientos son noticia porque afectan al día a día de la gente. "En lugares donde la afectación es mínima, no son mediáticos", opina.

El accidente de tren Gelida: "Los muros se saturan y no drenan"

La caída del muro que causó el accidente de tren en Gelida el 20 de enero, en el que murió un maquinista en prácticas y que obligó a cortar la AP-7, puso el foco en este asunto.

"Los muros de contención se ven sometidos a un incremento de más del doble de los empujes del terreno a medida que este se va saturando de agua y no se drena", describe Roset.

"Esto genera unas presiones que pueden llegar a provocar el colapso del muro en forma de rotura o vuelco", complementa. No obstante, el experto asegura que las infraestructuras, como carreteras y vías ferroviarias, "no están en permanente riesgo por desprendimientos".

Ese riesgo aumenta "en determinadas condiciones meteorológicas o por cambios en la forma y el uso del terreno", añade. "La lluvia hace disminuir las características geotécnicas de los terrenos y provoca que los movimientos en laderas sean más probables".

"Cualquier terreno con pendiente media o elevada presenta una determinada estabilidad, que disminuye cuando algún fenómeno atmosférico —lluvias, heladas, nieve o niebla— aporta humedad", concluye.

De la sequía a los aguaceros: "No todo es cambio climático"

Los periodos largos sin lluvia generan grietas superficiales en el terreno, lo que provoca que vaya perdiendo consistencia y se creen vías preferentes de paso del agua que, cuando llueve, se infiltra hasta profundidades a las que antes no llegaba.

Eso puede poner en movimiento los terrenos superficiales sueltos generados por la propia sequía: "No todo se debe al cambio climático; también el cambio de uso y la modificación topográfica de una zona mediante excavaciones provoca un cambio en el régimen hídrico y en la escorrentía superficial", detalla el geólogo.

Todo ello puede generar efectos de erosión allí donde inicialmente no existían y provocar inestabilidades en forma de desprendimientos o fenómenos similares, destaca también Roset.

Medidas preventivas para evitar daños en infraestructuras

Para evitar afectaciones en infraestructuras, el experto incide en que, en primer lugar, hay que identificar los tramos con mayor probabilidad de movimientos y, posteriormente, sanear las zonas más vulnerables.

Así como instalar estructuras pasivas o activas en los taludes (mallas, redes o sistemas dinámicos), modificar la topografía y construir estructuras de contención bien dimensionadas.

"El último paso sería la monitorización de los tramos más problemáticos o con menor grado de estabilidad para realizar el seguimiento de los puntos más críticos y poder tomar decisiones de forma inmediata", sostiene.

Roset afirma que existen herramientas para prever posibles desprendimientos: "Permiten analizar la velocidad de deformación de cualquier punto, así como observar su evolución y posibles aumentos repentinos".

La inspección visual igualmente puede llegar a prever los desprendimientos, ya que suelen generarse grietas de rotura previas, aunque existen también los que son muy rápidos al producirse la rotura del terreno por debajo de la superficie, lo que impide su detección, argumenta Roset.