La llegada de Rafa Mir a la Audiencia Provincial de Valencia por su juicio por supuesta agresión sexual: los hechos y la petición de cárcel
El futbolista Rafa Mir se sienta este jueves ante el juez acusado de una agresión sexual a una joven
El futbolista Rafa Mir será juzgado este jueves por agresión sexual: cronología de los hechos y la pena de cárcel que pide la Fiscalía
ValenciaEl futbolista Rafa Mir ha llegado a la Audiencia Provincial de Valencia para enfrentarse a su juicio penal tras la denuncia por agresión sexual y lesiones interpuesta por una joven contra el futbolista.
El deportista ha llegado acompañado de su equipo legal y ha evitado dar ningún tipo de declaración ante los medios de comunicación que se encontraban en las puertas del juzgado.
Petición de 10 años y medio de cárcel
El Ministerio Fiscal solicita una pena de 10 años y medio de prisión para el deportista, mientras que las acusaciones personadas mantienen sus respectivas peticiones de condena de cara a las sesiones de vista oral.
El ministerio público atribuye a Rafa Mir, en ese momento jugador del Valencia CF y ahora en el Elche, un delito de agresión sexual y otro contra la integridad física.
Junto a la pena de prisión, la Fiscalía solicita que se le imponga la prohibición de aproximación y comunicación por tiempo de 10 años --respecto de la víctima, de 21 años en el momento de los hechos-- e inhabilitación especial para toda profesión u oficio que implique contacto con menores por tiempo superior en ocho años, así como libertad vigilada por siete años, posterior a la pena privativa de libertad.
La supuesta agresión sexual
El ministerio público mantiene que los futbolistas conocieron a las dos chicas en una discoteca de València. Tras el cierre del local, se trasladaron a casa de Mir, donde el futbolista mantuvo relaciones consentidas con una de ellas en una habitación.
Mientras su compañero Pablo, con otro amigo que no está procesado, se bañaban en la piscina, donde estaba la otra chica sentada en una silla. Al salir de la habitación Mir fue directamente hacia ella, "la cogió en brazos, lanzándola a la piscina vestida" y, una vez dentro del agua, la agarró fuertemente, comenzó a besarla por la cara y cuello, la cogió del rostro para obligarla a besarle y le sometió a tocamientos sin su consentimiento y a una primera agresión sexual, según Fiscalía.
Por ello, la joven salió de forma apresurada de la piscina con la intención de marcharse a su casa, llamando a su padre para que fuera a por ella. Pero ya fuera del domicilio, se percató de que se había dejado el bolso y regresó para recogerlo, momento en el que el procesado la volvió a agredir sexualmente en el cuarto de baño "mientras ella lloraba y le decía que quería irse, logrando zafarse y salir".
Cuando la primera chica salió de la habitación también se dirigió a la zona de la piscina y saltó al agua, acercándose en ese momento el procesado Pablo, quien "después de hablar con ella y con ánimo de satisfacer sus deseos libidinosos", también la sometió a tocamientos sus partes íntimas, pese a su oposición.
La joven pudo ver cómo salía su amiga del baño "llorando con un gran ataque de ansiedad" y fue tras ella para que se tranquilizara. Pablo las siguió y empujó a una de ellas que cayó al suelo, a la que, según Fiscalía, propinó un puñetazo en la cara, mientras le decía: "Sois unas niñatas, piraos", quitándole la toalla antes de cerrar la puerta, dejándola semidesnuda en la calle.
En ese momento pasó un vecino que requirió la presencia de los agentes de seguridad de la urbanización, que se personaron poco tiempo después, así como dos patrullas de la Policía Local que estuvieron en el lugar hasta que las recogió el padre de una de ellas.
La defensa de Rafa Mir
Tanto Rafa Mir como su compañero fueron procesados el pasado mes de octubre de 2025 por la jueza titular de la Plaza número 8 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Llíria por sendos delitos de agresión sexual, en el caso de Rafa Mir con acceso carnal y empleo de violencia.
Tras su detención y declaración en el juzgado, donde el jugador negó los cargos alegando que las relaciones fueron consentidas, Mir quedó en libertad provisional y no se solicitó prisión preventiva por ninguna de las partes.
Actualmente, el jugador está sujeto a medidas cautelares estrictas, como la retirada del pasaporte y prohibición de salir del país, orden de alejamiento de 500 metros y prohibición de contacto con la denunciante y la otra mujer que denunció a Jara, y obligación de firmar semanalmente en sede judicial.