Detienen a un chico de 14 años por burlarse en pleno partido de Premier League de un niño que murió de cáncer a los seis años
El joven fue detenido por la Policía y posteriormente puesto en libertad después de cometer un supuesto delito de ofensa pública.
Es un reflejo de la sociedad en la que vivimos, donde el respeto, la compasión y el empatía, tan manida como poco usada, campan a sus anchas. Es lo que ven los jóvenes, lo que transmiten los medios, los políticos. Y lo que cala en parte de la sociedad. Solo así se explica que un joven de 14 años, seguidor del Coventry, mueste una foto de Bradley Loewry, un aficionado del Sunderland que falleció por un neuroblastoma, un cáncer poco común, a los seis años en 2017, para reirse de la afición rival. Un hecho que, al menos, ha provocado esta vez una reacción inmediata.
El joven fue detenido por la Policía y posteriormente puesto en libertad después de cometer un supuesto delito de ofensa pública. El adolescente, cuyas imágenes mostrando la foto de Bradley en su teléfono se viralizaron en redes sociales, se entregó a la policía de West Midlands después de que esta informara de que estaba investigando el incidente.
El Coventry City anunció que ha abierto una investigación, mientras que la madre de Lowery publicó un comunicado en sus redes sociales dando una lección, esta vez sí, de moral, de empatía: instando a que no se ataque al chico en cuestión, pero insistiendo en que tiene que aprender la lección.
"La mayor parte de la vida Bradley la pasó luchando contra el cáncer y pasando por tratamientos que ningún niño debería sufrir. Ver esos recuerdos usados de una forma tan cruel hace que se me rompa el corazón", dijo la madre de Bradley.
"Ayer, un fanático del Coventry usó una fotografía de Bradley para burlarse de los seguidores del Sunderland. Detrás de esa foto hay un niño pequeño que fue inmensamente amado. Espero que el club tome las medidas apropiadas y que la familia del joven lo ayude a entender lo hirientes que fueron sus acciones. No quiero que se dirija odio hacia él, así que por favor, por favor no lo hagan, que aprenda de esto", sentenció.
Bradley nunca dejó de luchar y de seguir a su amado Sunderland y a su amigo Defoe
El caso de Bradley Lowery fue muy mediático hace casi diez años. El pequeño seguidor del Sunderland fue diagnosticado con un tipo raro de cáncer infantil. A pesar de las adversidades, eso no le impidió vivir con pasión todos los partidos del equipo de sus amores. De hecho, acabó manteniendo un vínculo muy cercano con el jugador Jermain Defoe. Ambos mantuvieron una amistad inquebrantable y el futbolista inglés se convirtió en parte de la familia de Bradley, hasta el punto de que lo visitaba habitualmente en el hospital y el pequeño le acompañaba en gran parte de los partidos.
Una amistad que empezó cuando Jermain Defoe jugaba en el Sunderland, le dijeron que había un niño que quería conocerlo. Se llamaba Bradley Lowery, tenía seis años y luchaba contra un cáncer infantil llamado neuroblastoma. Defoe pensó que sería un niño tímido. Pero en cuanto Bradley entró al vestuario, corrió hacia él, se sentó en su regazo y le dio un abrazo que jamás olvidaría. Aquel instante marcó el comienzo de una amistad profunda.
El jugador empezó a visitarlo en el hospital. Al principio iba acompañado, luego solo. Quería estar ahí, sin cámaras ni titulares, solo compartiendo tiempo con su pequeño amigo. Entre ambos se formó un lazo tan sincero que el equipo y todo el país empezaron a verlo como lo que era: una historia de amor puro, más allá del fútbol.
Bradley fue la mascota de honor en varios partidos, y cada vez que entraba al campo tomado de la mano de Defoe, el estadio entero se ponía de pie. Su sonrisa era más fuerte que su enfermedad. Cuando Bradley falleció en 2017, Defoe dijo que había perdido a su “mejor amigo pequeño”. Pero también confesó algo más: que ese niño le había cambiado la vida, enseñándole a valorar cada día, cada persona, cada abrazo. Al final, no fue el futbolista quien dio lecciones de fuerza. Fue el niño quien recordó al mundo que el amor sincero puede trascender la enfermedad, la fama y el tiempo.