Villaseca de la Sagra recibe dos vagones del Iryo mientras la jueza investiga las cajas negras y los fallos de seguridad
El funeral por las 69 víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda será el 12 de noviembre en la Catedral de Toledo
Este miércoles se cumple una semana del accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Las familias de las 69 víctimas mortales están rotas y con muchas dudas sobre lo ocurrido. Las explicaciones oficiales siguen apuntando al error humano, pero la realidad es que fallaron demasiadas cosas.
En eso está centrada la juez, en investigar lo que ocurrió. Casi todos los vagones están ya en una nave custodiados por las autoridades. Según informa Marta Lilao, periodista de 'Informativos Telecinco', se han custodiado en las últimas horas dos de los vagones del Iryo accidentado.
Los vagones han sido trasladados a la Base de Mantenimiento Integral de La Sagra, una de las principales instalaciones de Renfe para la Alta Velocidad, ubicada en Villaseca de la Sagra. Se encuentra a unos 80 kilómetros de Urda y tiene un taller con ocho vías. A las 08:00 horas de la mañana han salido los vagones en camiones góndola escoltados por la Guardia Civil. Tres hras después, han llegado a los talleres de Renfe.
Los vagones han llegado tapados. Los trabajadores se han ido coordinando para meterlos dentro de las instalaciones de Villaseca de la Sagra. La jueza ha pedido que continúe la investigación en los propios talleres.
La investigación sigue en marcha
La investigación se centra ahora en los trenes, sus cajas negras y los ordenadores de la estación de Urda, que se llevaron por delante la transmisión de 63 kilómetros de vía, en lo que supone la caída de mayor alcance de las registradas hasta ahora. Los expertos apuntan a la necesidad de analizar las incidencias que se han producido en la red ferroviaria y, especialmente, de revisar el estado del mantenimiento.
Los especialistas que lideraron la investigación del accidente en Adamuz calculan que se necesitarían 10.000 millones de euros en 10 años para tener un mantenimiento adecuado. Los investigadores españoles han pedido asistencia técnica a la Agencia Europea del Ferrocarril: "Si queremos mejorar la seguridad en la red ferroviaria europea, tenemos que implantar lo antes posible el sistema ERTMS en todas nuestras líneas".
La jueza encargada del siniestro en Urda también ha pedido el volcado de todas las conversaciones del centro de control con los siete trenes que quedaron afectados y ha tomado declaración a sus maquinistas, sobre todo a la del Iryo, porque el sistema no los paró a la vez y fueron ellos los que alertaron al controlador.
Los expertos subrayan que hay que contar con todos los datos para determinar cuál de las llamadas era la más urgente y poder reconstruir la situación del centro de control, los trenes implicados, así como los enclavamientos y las señales.
Técnicamente tenía que haber reanudado la marcha en orden de posición, primero el Iryo y luego el AVE, y fue al revés, pero tampoco está claro si el controlador veía el Iryo en el mismo cantón que el AVE cuando le dio la salida a marcha normal.

