De quién es Urbagestión, la empresa inmobiliaria que ha desahuciado de su casa a Maricarmen, de 87 años y un 50 % de discapacidad
Los empresarios Ricardo Alonso y Fernando Alonso son los propietarios de Urbagestión, más conocida como Urbagesa
Desahucian y sacan en camilla a Maricarmen, de 87 años, en el barrio del Retiro de Madrid, pese al clamor y la indignación ciudadana
El violento desalojo de Maricarmen, una anciana de 87 años y con discapacidad, obligada a abandonar su casa en el distrito del Retiro de Madrid después de que su familia la alquilase en 1956, ha sacado a la luz a la empresa que ha impulsado este desahucio tras cuatro intentos. Se trata de Urbagestión Desarrollo e Inversión, S.L., también conocida como Urbagesa, propiedad de los empresarios Ricardo Alonso y Fernando Alonso.
Urbagestión trabaja bajo la marca comercial de Urbagesa
La empresa inmobiliaria se constituyó en 2005 y estableció su sede social en Madrid. Según informa el diario El País a partir de los datos disponibles en el Registro Mercantil, su actividad se centra en la inversión en edificios, viviendas, locales comerciales, oficinas, hoteles y otros inmuebles destinados a generar rentabilidad.
Ricardo Alonso y Fernando Alonso figuran como administradores solidarios y el organigrama empresarial carece de consejero delegado. Ambos controlan un grupo empresarial con presencia en Madrid y Valladolid y vinculado a más de una docena de sociedades de los sectores agroalimentario e inmobiliario. Entre los servicios que ofrece Urbagestión destacan el análisis de inversiones, los estudios de mercado, la consultoría inmobiliaria y el asesoramiento en operaciones de compraventa.
La relación con Maricarmen comenzó en 2018, cuando Urbagestión adquirió el edificio de la calle Alcalde Sainz de Baranda en la que su familia ha vivido desde que padre firmó en 1956 el contrato de arrendamiento del domicilio. Tras su fallecimiento, el contrato se subrogó primero en su esposa y posteriormente en su hija.
Maricarmen mantuvo durante cerca de dos décadas las condiciones de ese contrato de renta antigua, con una mensualidad actualizada cada año conforme al IPC y otros gastos, como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
La mujer, que tiene reconocida una discapacidad del 50 %, obtuvo una sentencia favorable en primera instancia, aunque el Tribunal Supremo terminó fallando a favor del inversor.
La empresa compró su vivienda por 240.000 euros, una cifra que ella no pudo reunir. Según fuentes del sector, este tipo de operaciones se conoce como compra “con bicho dentro”, es decir, adquirir un inmueble con un inquilino cuya situación se resolverá en los tribunales para aumentar la rentabilidad. Hoy, el piso tendría un valor de entre tres y cuatro veces más, según estimaciones del mercado recogidas por el diario madrileño.
Las cuentas depositadas en el Registro Mercantil reflejan que Urbagestión posee un patrimonio de 356.388 euros, una cifra de negocios de 586.450 euros y un beneficio neto de 2.990 euros en el último ejercicio. Pese a su reducido tamaño, la empresa ha protagonizado una intensa batalla legal para expulsar a Maricarmen, logrando finalmente el lanzamiento tras cuatro intentos y una sentencia favorable del Tribunal Supremo.