Gasolina

El precio de la gasolina en España variará tras la detención de Maduro: hay dos posibles escenarios a corto plazo

La decisión de la OPEP+ de mantener su oferta sin cambios ha contribuido a contener cualquier escalada.
La intervención de EEUU ha introducido, de momento, más incertidumbre que volatilidad. Pixabay
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La detención de Nicolás Maduro y el nuevo papel de Estados Unidos en Venezuela han sacudido los mercados energéticos internacionales aunque sin provocar, al menos de momento, una reacción explosiva en el precio del petróleo.

En las primeras horas posteriores al anuncio, el crudo registró fuertes oscilaciones, con caídas iniciales y posteriores rebotes, reflejo de un mercado que trata de medir el alcance real de los acontecimientos sin dejarse arrastrar únicamente por el impacto político.

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Este comportamiento contenido es clave para entender cómo puede evolucionar el precio de la gasolina.

Aunque los titulares podrían apuntar a un posible shock de oferta, la realidad es que el mercado petrolero global se encuentra en una fase de elevada producción y amplio suministro.

Por ello, el efecto sobre el combustible que pagan los consumidores tiende a ser más gradual, sujeto a múltiples factores y no a un único acontecimiento geopolítico como es todo lo que está aconteciendo en Venezuela.

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El petróleo reacciona, pero sin perder el equilibrio

Tras una jornada marcada por la volatilidad, el barril de Brent ha logrado situarse ligeramente por encima de los 61 dólares, mientras que el West Texas Intermediate se ha movido en torno a los 57 dólares.

Estos niveles indican que el mercado ha incorporado una prima de riesgo, pero sin descontar un recorte significativo de barriles en el corto plazo.

La decisión de la OPEP+ de mantener su oferta sin cambios ha contribuido a contener cualquier escalada abrupta.

En este contexto, los operadores interpretan que, salvo una interrupción directa del suministro o un endurecimiento de las sanciones, el mercado dispone de suficiente capacidad para absorber el impacto inicial.

La abundancia de crudo procedente de otros grandes productores sigue actuando como amortiguador frente a las tensiones políticas.

El papel limitado de Venezuela a corto plazo

Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo, pero su peso real en el mercado actual es reducido.

Décadas de deterioro de infraestructuras, falta de inversión y restricciones operativas han limitado su producción muy por debajo de su potencial.

Por este motivo, aunque se abra la puerta a la entrada de empresas energéticas estadounidenses, la incorporación de nuevos volúmenes al mercado sería lenta y progresiva.

Este factor explica por qué el precio del petróleo no se ha disparado tras la intervención. El mercado distingue entre el potencial teórico de un país y su capacidad efectiva para aportar barriles de forma inmediata.

En el mejor de los casos, cualquier mejora en la producción venezolana tendría efectos a medio o largo plazo, más que un impacto inmediato en las cotizaciones.

Implicaciones para la gasolina en España

El precio de la gasolina no depende únicamente del crudo. En España, el valor final en el surtidor se construye a partir del precio internacional del petróleo, los márgenes de refino, los costes logísticos y una elevada carga fiscal.

Esto provoca que las variaciones del Brent se trasladen con retraso y, en ocasiones, de forma desigual al consumidor final.

Con el petróleo moviéndose en una banda relativamente estable, el escenario más probable es el de pequeños ajustes semanales, más que subidas bruscas.

A finales de 2025, la gasolina se situaba en torno a 1,47 euros por litro de media, lo que suponía cerca de 80 euros para llenar un depósito estándar.

Con los niveles actuales del crudo, cualquier variación tendería a ser moderada si no se producen nuevas tensiones.

Dos posibles escenarios a corto plazo

Si la situación en Venezuela se estabiliza y los mercados perciben que la oferta global sigue siendo holgada, el petróleo podría mantenerse dentro de un rango acotado.

En ese caso, la gasolina reflejaría ligeros movimientos al alza o a la baja, influida sobre todo por el comportamiento del euro frente al dólar y por la evolución de los márgenes de refino.

En un escenario alternativo, una escalada del conflicto, problemas logísticos o nuevas fricciones internacionales podrían añadir presión adicional al mercado.

De materializarse, el petróleo podría sumar una prima más elevada, que acabaría trasladándose al surtidor con cierto desfase, conforme se renuevan inventarios y se ajustan precios mayoristas.

Qué factores deben vigilar los consumidores

Para el conductor medio, más relevante que un titular concreto es observar la tendencia del Brent, la fortaleza del euro y el comportamiento del sector del refino.

Un petróleo estabilizado en torno a los niveles actuales sugiere que la gasolina no debería experimentar grandes sobresaltos inmediatos. En cambio, una combinación de crudo al alza y divisa europea debilitada aumentaría la probabilidad de encarecimiento.