Más teletrabajo, desplazamientos en transporte público y menos velocidad en las autovías, las recetas para ahorrar por la guerra de Irán

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) apuesta por un paquete de medidas destinada a reducir el consumo de combustibles fósiles
Toda la actualidad sobre el plan integral del Gobierno para paliar la crisis
La guerra de Irán ha disparado el precio de los combustibles y otras energías vaciando el bolsillo de los ciudadanos. El plan anticrisis del Gobierno busca paliar estos efectos negativos, pero otros organismos como la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha presentado sus propias medidas para "reducir rápidamente" su demanda de petróleo: una de ellas la conocen bien en la sede del BBVA donde muchos de sus trabajadores disfrutan de jornadas de teletrabajo.
El trabajo desde casa es una de esas medidas recomendadas por la AIE, pero hay otras en respuesta a la guerra en Oriente Próximo como son la apuesta el transporte público, así como desincentivar el uso del vehículo privado, reducir los límites de velocidad en autopista o evitar cuando sea posible los viajes en avión.
Los expertos reclaman un análisis en profundidad de las medidas
Las propuestas son bien recibidas por los ciudadanos que reclaman su aplicación en todas las empresas. Pero para algunos expertos no todas son correctas. Miguel Torres, catedrático de ingeniería energética en la Universidad de Sevilla que recuerda la reducción de velocidad en las autovías españolas que aprobó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2011. Según este experto medidas como aquella "deben ser objeto de un análisis profundo", porque, a su juicio "obedecen a una improvisación"
Pero desde la AIE se recuerda que "lLa guerra en Oriente Medio está generando una grave crisis energética, incluyendo la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial", indicó el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, para quien, de no alcanzarse una pronta solución, las repercusiones en los mercados energéticos y las economías "se agravarán cada vez más".
De este modo, tras la liberación de 426 millones de barriles de las reservas de emergencia de sus miembros, acordada la semana pasada, la AIE plantea una batería de medidas "inmediatas y concretas" que los gobiernos, las empresas y los hogares pueden adoptar para mitigar los efectos de la crisis en la demanda.
"Las medidas del lado de la oferta por sí solas no pueden compensar completamente la magnitud de la interrupción", señala la institución, por lo que abordar la demanda es una herramienta fundamental e inmediata para aliviar la presión sobre los consumidores, mejorando la asequibilidad y apoyando la seguridad energética.
En cualquier caso, reitera que restablecer el tránsito a través del estrecho de Ormuz sigue siendo esencial para estabilizar los mercados energéticos mundiales, ya que es la vía por la que circula normalmente alrededor del 20% del consumo mundial de petróleo, lo que equivale a unos 20 millones de barriles diarios de crudo y productos derivados.
El decálogo de la AIE se centra principalmente en el transporte por carretera, que representa alrededor del 45% de la demanda mundial de petróleo, aunque las medidas también abarcan la aviación, los hábitos de trabajo, la cocina y la industria.
"Su adopción generalizada, siempre que sea posible, amplificaría su impacto global y ayudaría a amortiguar el impacto", defiende la agencia, para la que los gobiernos "pueden dar ejemplo" mediante medidas del sector público, acciones regulatorias e incentivos específicos, garantizando al mismo tiempo que el apoyo a los consumidores sea oportuno y se centre en quienes más lo necesitan.
A este respecto, recuerda que la experiencia de crisis anteriores demuestra que los mecanismos de apoyo bien enfocados son más eficaces y fiscalmente sostenibles que los subsidios generalizados.