Qué proponen los partidos sobre impuestos y fiscalidad para las elecciones generales
Rebajas del IRPF, tipos reducidos de IVA, la desaparición o el refuerzo de los impuestos sobre herencias y grandes patrimonios…
Las propuestas de los partidos sobre inmigración en las elecciones generales
Cada primavera, millones de contribuyentes, muchos de ellos pensionistas, comprueban en la declaración de la renta cuánto se queda Hacienda de lo que han ganado durante el año. Esa cifra está en el centro de la precampaña del 29 de noviembre. A falta de programas completos, los anuncios de las últimas semanas dibujan dos modelos. En uno, los impuestos bajan para casi todos. En el otro, se pide un esfuerzo mayor a las rentas, herencias y patrimonios más altos.
PP: no subir y deflactar
Alberto Núñez Feijóo ha fijado su compromiso fiscal en una frase: “los impuestos no van a subir”. Su medida central es deflactar el IRPF, es decir, actualizar la tarifa con la inflación “para que la subida del sueldo no se la coma Hacienda”. Lo que cambia es la tarifa, no los tipos. Su efecto es mayor en las rentas cercanas a un salto de tramo y menor en los salarios bajos. Falta por conocer cuánto costaría.
El PP propone, además, duplicar el mínimo por el primer hijo, de 2.400 a 4.800 euros, bajar el IVA de la energía del 21 % al 10 % y aplicar un IVA del 0 % a los alimentos básicos. En vivienda, plantea rebajar al 4 % el IVA de la primera vivienda para los jóvenes, que hoy es del 10 %. Para los compradores menores de 35 años plantea bajar el impuesto de transmisiones patrimoniales también al 4 %, un tributo que gestionan las comunidades autónomas. En energía propone eliminar el impuesto a la generación eléctrica.
PSOE: progresividad y vivienda
El PSOE defiende un sistema progresivo, en el que contribuyan más quienes más ganan, y seguir combatiendo el fraude fiscal. En vivienda ha apostado por incentivos fiscales para los propietarios que bajen o contengan las rentas y por deducciones para los inquilinos. En la última legislatura llegó a registrar una proposición de ley con varias medidas en esa línea: subir el IVA de los pisos turísticos hasta el 21 % y aumentar de forma progresiva la carga sobre las viviendas vacías, “hasta un 3% en el IRPF”.
Proponía también que las socimis que no destinen sus viviendas al alquiler asequible pasen a tributar “del 15% al 25%” y crear un nuevo impuesto para los compradores extranjeros no residentes de fuera de la UE. Los propietarios que alquilaran por debajo del índice de referencia estatal tendrían una reducción en el IRPF “de hasta el 100%”.
Vox: dos tramos y adiós a Sucesiones
La propuesta de Vox es la que más cambiaría el sistema actual. Sustituiría la escala progresiva del IRPF por dos tramos: los primeros 22.000 euros quedarían exentos, se pagaría un 15 % hasta los 70.000 euros y un 25 % por encima. El tipo bajaría cuatro puntos por cada hijo a cargo, y los primeros 6.000 euros de rendimientos del ahorro tributarían al 0 %, frente al 19 % actual. El propio partido calcula el coste de esta reforma en “unos 40.000 millones de euros”.
En el IVA, Vox propone volver a los tipos anteriores a 2012: el general bajaría del 21 % al 18 % y el reducido, del 10 % al 8 %. La luz y el gas tributarían al 4 %, los productos de primera necesidad quedarían exentos y la compra de la primera vivienda dejaría de pagar IVA. Plantea además bonificar al 100 % las donaciones entre familiares destinadas a esa compra. El impuesto de sociedades bajaría del 25 % al 15 %. Su propuesta incluye también la “derogación definitiva” de los impuestos de Patrimonio, Sucesiones y Donaciones y de la plusvalía municipal.
Frente Amplio: grandes herencias
La coalición heredera de Sumar defiende una fiscalidad más progresiva, con una mayor aportación de las grandes herencias y fortunas. Su propuesta más concreta la registró en el Congreso en mayo de 2026: un impuesto estatal sobre grandes herencias y donaciones, complementario del actual de Sucesiones, que solo afectaría a lo que cada heredero reciba por encima de un millón de euros. A partir de esa cantidad se aplicaría una escala progresiva, del 7,65 % al 34 %. El impuesto autonómico ya pagado se podría deducir. En vivienda propone endurecer la fiscalidad de la vivienda turística en las zonas con más problemas de acceso.
Podemos: impuesto a la riqueza
Podemos plantea que las grandes empresas y las grandes fortunas aporten más y que los beneficios extraordinarios de las empresas tributen con más dureza. Su candidata, Irene Montero, lo resumió en junio: “Queremos un impuesto de riqueza para los ricos y nacionalizar las empresas estratégicas”. Entre sus cinco ejes figura “bajar el coste de la vida”.