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La decoración de la casa también puede ayudar a enfriar la casa durante las olas de calor sin gastar apenas luz

El salón de una casa con muchas plantas
Dos personas se enfrentan a una ola de calor. Taha Yasin Ünal/Pexels
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La primera ola de calor de este verano llegó a España en junio, tras un mes bastante cálido y antes de lo que solían ser habituales. Desde entonces, las altas temperaturas se han repetido y la ciudadanía casi no ha tenido tregua. Hace mucho calor, lo que tiene efectos en el bienestar, la salud y, por supuesto, también los bolsillos.

Ante las altas temperaturas, la población se refugia en ventiladores, aires acondicionados y otras soluciones para reducir la temperatura de sus hogares. La demanda de estos productos sube. Según el II Estudio ‘Hábitos de consumo y climatización de los hogares españoles en verano', de la compañía Create, un 77% de los hogares del país ya tiene en verano un presupuesto establecido para mejorar el bienestar térmico de sus hogares. Es decir, que ya se calcula cuánto se va a necesitar para amortiguar el calor. Al fin y al cabo, un 54% de la población apunta que sus casas no están suficientemente preparadas para la estación.

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Pero ¿cuánto se gastan los españoles en sistemas de climatización? Según los datos de este informe, un 68% se dejará este verano más de 100 euros en ventiladores, aires acondicionados y similares. A esas cifras hay que sumar la electricidad que luego requiera ponerlos en marcha.

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Vivir sin ellos parece, en cierto modo, ya casi imposible. Ya en la primera edición del estudio, en 2025, un 74% de la población reconocía que gastaba más dinero en sistemas de climatización que antes. También han subido el número de horas que están enchufados. Las cada vez más comunes noches tropicales (en las que la temperatura mínima no baja hasta cifras confortables para el sueño) ha aumentado la demanda.

No existen estudios específicos sobre cuánto escala la factura de la luz en los hogares españoles durante la temporada veraniega, pero el consumo sube. Rubén Sánchez, secretario general y portavoz de FACUA, confirma que el impacto dependerá de la tarifa que se tenga contratada. Si no se tiene precio fijo y se va a subasta diaria, se verá esa escalada “por aumento del consumo, igual que ocurre en invierno”. “La temperatura extrema deriva en que haya más demanda eléctrica. A más demanda, hay más horas en las que entran energías caras” en el mix eléctrico, explica a la web de 'Informativos Telecinco'. Esto hará que la puja cierre con precio más alto y, a su vez, con precios más elevados para el consumidor final.

Una habitación con ventilador de techo

Ese precio kilovatio hora más elevado sería “el primer factor”. “El segundo es que consumimos más kilovatios hora. No solo estamos consumiendo a precio más caro, sino que estamos consumiendo más. Evidentemente, pagamos más”. Esto hace que muchas familias opten por no usar sistemas de climatización o renuncien al aire acondicionado. La pobreza energética también opera en verano, aunque se suele pensar más en ella en invierno. Sánchez recuerda que, ante este problema, existe el bono social eléctrico, “un gran desconocido” para muchas familias que podrían optar a él.

Cómo bajar la factura del calor

Una de las vías que siguen los consumidores para bajar el coste del calor es optar por dispositivos con consumo más reducido. Uno de ellos son los ventiladores de techo. Según datos de Conforama, la demanda en España ha subido en el último año en más de un 10%, buscando “un bajo consumo energético”. El ya mencionado estudio de Create señala que 4 de cada 10 personas lo consideran como la “opción más eficiente para reducir el gasto en electricidad”.

Sánchez puntualiza, en la comparativa ventiladores contra aire acondicionado, que, ante temperaturas muy elevadas, solo un sistema de refrigeración logrará bajar la temperatura media. “Puedes combinar una cosa y otra, para multiplicar el efecto”, añade.

Más allá de dispositivos, el experto da dos líneas maestras clave para mejorar el bienestar térmico y reducir la factura de la luz. La primera es el aislamiento térmico del hogar, que requiere una inversión previa, pero que beneficia tanto en verano como en invierno. Aquí permitirá poner menos el aire o a temperaturas menos exigentes. “Luego, toca revisar nuestra tarifa eléctrica, porque puede que hayamos contratado una especialmente alta”, señala. Sánchez recomienda echar un vistazo al comparador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para ver en qué situación estamos y si hay tarifas mejores.

La decoración también puede ayudar a enfriar la casa

Aun así, se pueden usar trucos y recursos para bajar la temperatura del hogar. El portavoz de FACUA recomienda optimizar dónde se coloca el aire acondicionado, para maximizar su efecto.

En paralelo, existen trucos que, si bien no solucionan por completo, si palían un poco. La ventilación cruzada clave en las casas del pasado sigue siendo un recurso eficiente (y con cero consumo) para refrescar el hogar. Al tiempo, centrar en las primeras y últimas horas del día la ventilación del hogar para aprovechar los momentos más frescos de la jornada puede tener un impacto positivo.

Aplicar ciertos cambios en decoración también puede ayudar. Las cortinas y estores ofrecen protección frente a los rayos solares al reducir su entrada directa. Hasta escoger ciertos colores frente a otros puede ayudar a generar sensación de frescor. Y, si se recomienda habitualmente introducir plantas en el hogar por su impacto positivo en la salud mental, también son aliadas para las altas temperaturas, creando un pequeño espacio de fresco. No hay que olvidar que parques y zonas verdes son refugios climáticos en las ciudades. Un microespacio verde en el hogar tendrá un efecto parecido.