Portátil y de bajo coste, ofrece un resultado visual en unos 10 minutos
Víctima de un intento de sumisión química: "Me dijo que me había echado algo"
BilbaoNi equipos de laboratorio, ni largos análisis. Diez minutos bastan para que, tras mantener unos segundos sumergido el dispositivo de papel en el líquido, el cambio de color revele si alguien ha disuelto burundanga en nuestra bebida. Investigadores de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) han desarrollado un dispositivo 'made in' Euskadi, portátil y de bajo coste, que podría prevenir ataques por sumisión química.
Hasta hace una década, aproximadamente, pocas personas en España habían oído hablar de la burundanga, la droga de la sumisión. Una sustancia con potentes efectos sedantes, amnésicos y alucinógenos, especialmente peligrosa porque no tiene color, olor ni sabor y, por tanto, diluida en una bebida es indetectable. La escopolamina, el nombre científico de esta sustancia, es capaz de anular la voluntad de la persona que la consume y está detrás de numerosos casos de agresiones por sumisión química. Sin ir más lejos, este mismo 2026, en un barrio de Donostia, una mujer fue agredida por sumisión química tras quedar en una app de citas.
Antes, si sospechabas que podrían haberte echado algún tipo de droga en una bebida, tenías que llevar la muestra a un laboratorio especializado y analizarla para salir de dudas. Un procedimiento laborioso y largo que resulta poco práctico para saber rápido si eso que estabas tomando había sido o no adulterado.
Del laboratorio al análisis 'in situ'
Hasta ahora, porque esta tecnología permite hacer un análisis preliminar in situ. La Universidad Pública vasca (EHU) han desarrollado un dispositivo microfluídico basado en papel que ofrece un método rápido, fiable y fácil de usar para la detección de la escopolamina y de compuestos relacionados.
Este sistema, portátil y de bajo coste, ofrece un resultado visual en unos 10 minutos y abre una vía para realizar análisis preliminares 'in situ' sin necesidad de equipos de laboratorio. La plataforma supone un avance significativo hacia la detección práctica de agentes utilizados en agresiones por sumisión química.

El grupo de investigación Microfluidics Cluster EHU , liderado por la Profesora Ikerbasque Lourdes Basabe Desmonts , ha desarrollado un dispositivo microfluídico autónomo basado en papel para la detección rápida de la escopolamina en productos farmacéuticos, extractos vegetales y bebidas. Se trata de una herramienta discreta, portátil y fácil de usar.
El color cambia en 10 minutos
Así, frente a otras técnicas analíticas instrumentales para la detección de este tipo de drogas que requieren condiciones de laboratorio y una preparación exhaustiva de las muestras, este dispositivo desarrollado en la EHU permite hacer un análisis rápido 'in situ'.
El test ‘made in’ Euskadi se sumerge en la bebida sospechosa de contener burundanga, durante unos segundos y solo diez minutos después, en función de si detecta o no la sustancia adulterante, se produce un cambio de color “que se puede observar a simple vista”. Isabel Poves, principal autora del estudio, incide en la importancia de este avance para la prevención de ataques por sumisión, porque “más que detectarlos a posteriori, es importante intentar prevenirlos”.
El estudio ha sido publicado en la revista científica Talanta y supone un paso importante encaminado a desarrollar una plataforma microfluídica capaz de detectar múltiples fármacos mediante una única reacción colorimétrica. De hecho, el grupo Microfluidics Cluster UPV/EHU, trabaja en el desarrollo de un proyecto que busca detectar la mayor cantidad de drogas posible en un mismo dispositivo. Se trataría de integrar diferentes reacciones químicas, conocidas para la detección de drogas, en tecnología microfluídica y mejorar los diseños, para conseguir resultados rápidos.

