Cuba tacha de "vil" la inclusión del presidente Díaz Canel en la lista de personalidades del régimen sancionadas por EEUU
La Administración estadounidense ha impuesto un bloqueo de facto sobre el combustible y ha ido aumentando la presión sobre la isla
Un audio inculpa a Raúl Castro de la muerte de cuatro personas en el derribo de dos avionetas en 1996: "Túmbela en el mar o dónde aparezcan"
Las autoridades cubanas han rechazado este jueves la "vil" inclusión del presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel, en la "ilegítima" lista de personas sancionadas por Estados Unidos, al tiempo que se han referido a ello como una prueba del "plan intervencionista estadounidense" de presentar a Cuba como una "amenaza a la seguridad nacional" del país norteamericano. En las últimas horas, e Tesoro de Estados Unidos ha incluido este jueves al dirigente cubano y a otras cuatro personas entre las que figura su predecesor, Raúl Castro en su lista de sancionados.
Donald Trump define la isla como una "nación fracasada"
Los otros tres sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha sancionado son la primera dama y segunda esposa de Díaz-Canel, Lis Cuesta Pedraza; el hijo de esta e hijastro del presidente cubano, Manuel Anido Cuesta; además del único hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro.
La cartera de Scott Bessent ha emitido las mismas medidas contra cinco entidades cubanas: el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, la agencia de viajes Amistur Cuba S.A., el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la minera La Victoria.
La Administración estadounidense ha impuesto un bloqueo de facto sobre el combustible y ha ido aumentando la presión sobre la isla en un intento por deshacerse de las autoridades comunistas que la dirigen desde 1959.
Negando que el objetivo de esta medida sea acelerar el colapso de la isla, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que Cuba es una "nación fracasada", especialmente desde la captura a comienzos de año del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, en un ataque militar perpetrado por Washington sobre Caracas, el cual se saldó con más de un centenar de muertos.
"El país está muriendo de hambre y no tiene energía, ni petróleo, ni dinero. No tiene nada", ha considerado el inquilino de la Casa Blanca en declaraciones a la prensa agregando que, a su juicio, "de alguna manera" el país "ya se ha venido abajo". No obstante, ha reiterado, en línea con declaraciones anteriores, que una vez se haya "encargado" de Irán, "de camino de vuelta" hará "una pequeña parada" para "solucionar" la situación.
A ese respecto, el magnate republicano ha manifestado querer "ayudar" a la isla. "El 95 % de los cubanos votaron por mí. Son personas increíbles, son enérgicos, emprendedores... ¡Algunas de las personas más ricas de Miami son cubanas! (...) Y yo voy a cuidarlas bien y voy a dejar que vuelvan a su tierra con sus familias", ha insistido.
"Tenemos planes muy buenos para Cuba", ha sostenido para finalizar su intervención reivindicando la importancia de que, para ello, Washington deberá deshacerse de un "régimen que era muy duro y muy desagradable".
"Vil" inclusión de Díaz-Canel en la "ilegítima" lista de sancionados
Por su parte, las autoridades cubanas han rechazado la "vil" inclusión del presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel, en la "ilegítima" lista de personas sancionadas por Estados Unidos, al tiempo que se han referido a ello como una prueba del "plan intervencionista estadounidense" de presentar a Cuba como una "amenaza a la seguridad nacional" del país norteamericano.
En este sentido, el jefe del Ejecutivo caribeño se ha referido a estas nuevas sanciones como un intento de "reforzar las medidas de bloqueo" y el "escenario de conflicto entre Cuba y Estados Unidos", a la par que ha avanzado que la "agresividad y perversión del Gobierno yanqui" chocarán con la "decisión" de La Habana de "enfrentar los peores escenarios y resistir la arremetida imperial".
"Esta ceguera política se añade a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, diseñadas para dañar al pueblo cubano", ha lamentado Díaz-Canel en un mensaje en redes sociales.
Esta reacción de las autoridades habaneras llegan poco después de que el Tesoro de Estados Unidos haya anunciado la inclusión en su lista de sancionados a Díaz-Canel; a la primera dama y segunda esposa del mandatario cubano, Lis Cuesta Pedraza; al hijo de esta e hijastro del presidente isleño, Manuel Anido Cuesta, y al único hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro.
A su vez, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha emitido idénticas medidas contra cinco entidades cubanas: el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, la agencia de viajes Amistur Cuba SA, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la minera La Victoria.
Dadas a conocer las nuevas sanciones, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha advertido que la Administración del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, "ya no tolerará" que "regímenes marxistas radicales" traten de "amenazar la seguridad nacional" del país norteamericano y "lleven a cabo operaciones de influencia para exportar su 'revolución' venenosa y perversa" a Estados Unidos y "al resto del mundo".
"Durante décadas, Cuba ha sido la capital mundial del terrorismo de extrema izquierda. El régimen de La Habana ha reclutado, entrenado y respaldado a movimientos marxistas y tercermundistas violentos en todo nuestro hemisferio y más allá. Hoy, estamos actuando contra la red que permite y financia las operaciones subversivas y radicales de Cuba", ha aseverado Rubio en un mensaje en redes sociales.
Desde comienzos de año, Estados Unidos ha recrudecido sus presiones contra la isla a través de un bloqueo de facto sobre el combustible, algo a lo que el propio Díaz-Canel se ha referido como un "castigo colectivo" que equivale, a su juicio, a un "acto de genocidio".