Muere un niño de 13 años que pasó nueve en coma por comer queso de leche cruda contaminado en Italia
Su padre ha estado todos estos años luchando para obtener justicia y rechazó cualquier indemnización económica que le ofrecieron
Los abogados de la familia han presentado una denuncia por homicidio imprudente con el agravante de culpa consciente
Mattia Maestri permanecía en estado vegetativo desde 2017 después de ingerir un queso de leche cruda contaminado con Escherichia coli. El pequeño murió este sábado a los 13 años, tal y como ha informado la propia familia. La noticia ha sido comunicada por su padre Giovanni Battista Maestri, según informa 'El Mundo'.
Su padre ha estado todos estos años luchando para obtener justicia y rechazó cualquier indemnización económica que le ofrecieron. "Nuestro Mattia nos ha dejado y, en su nombre, os doy las gracias por haber contribuido a hacer menos dolorosa su desaparición", ha dicho Giovanni Battista, quien llegó a publicar el libro La verdad sobre los peligros de los quesos elaborados con leche no pasteurizada.
"Ha sido la agonía de nueve años de un niño y de toda una familia", explicaron los abogados
Los abogados de la familia han presentado una denuncia por homicidio imprudente con el agravante de culpa consciente. "Ha sido la agonía de nueve años de un niño y de toda una familia", explicaron Paolo Chiariello, abogado de Giovanni Battista Maestri, y Monica Cappello, defensora de la madre, Ivana Leonardelli. "El padre está destrozado por el dolor. Lo único que pudo decirnos fue: "Ayudadme a conseguir que esto no vuelva a ocurrirle a ningún otro niño"".
La lucha de la familia Maestri siempre ha tenido como objetivo convertir a Mattia en un símbolo contra estas prácticas de producción. "La intensidad de esa lucha será igual al dolor que han sufrido", señalaron los letrados. El año que viene se celebrarán los juicios por difamación contra Giovanni Battista Maestri, denunciado por quienes afirman que intentaron silenciar su activismo.
"La leche se recogía en las granjas mediante una manguera conectada a la cisterna del camión", señalaron los letrados
Todo ocurrió el 5 de junio de 2017, cuando Mattia -con cuatro años- probó un trozo de queso Due Laghi, elaborado con leche cruda por una quesería de Coredo, en el valle de Non. "Le encantaba", recordó su padre, un topógrafo de 51 años que desde aquel día comenzó una batalla política y judicial y denunciar la promoción de productos elaborados con leche cruda sin advertencias sanitarias.
Según explicó, "la leche se recogía en las granjas mediante una manguera conectada a la cisterna del camión. Esa misma manguera, después de entrar en contacto con el estiércol, se introducía directamente en los depósitos de la quesería". Así, sostiene que el propio flujo de leche servía para limpiar la manguera contaminada.
Mattia contrajo el síndrome hemolítico urémico (SHU), una grave enfermedad asociada a determinadas cepas de Escherichia coli. Los padres lo llevaron al hospital de Cles pero su estado empeoró rápidamente y fue trasladado al Hospital Santa Chiara de Trento. Según denunció el padre, una médica de Urgencias solicitó la valoración de un pediatra que se negó a atenderlo y una cirujana decidió intervenir al niño por una supuesta apendicitis.
"No era eso. Si la pediatra lo hubiera examinado, al menos no lo habrían operado y quizá no habría empeorado", afirmó Maestri. Poco después, el pequeño entró en coma y permaneció un mes en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Padua.
El pequeño sufrió unas 40 crisis epilépticas diarias y perdió la visión
El niño pasó un año en una clínica de rehabilitación de Conegliano donde, según su padre, únicamente pudieron enseñarles a cuidarlo en casa. "Su estado vegetativo era irreversible. Mi mujer dejó su trabajo y desde entonces se ocupó de él día y noche. Tenía que tomar 47 medicamentos al día, uno cada hora y media", aseguró el padre. En los últimos meses, según su padre, el pequeño sufrió unas 40 crisis epilépticas diarias y perdió la visión.
La pediatra que se negó a atender al menor fue procesada por lesiones y por negativa a cumplir con sus obligaciones como funcionaria pública. El expresidente de la quesería, Lorenzo Biasi, y el maestro quesero Gianluca Fornasari fueron condenados en apelación por causar lesiones gravísimas. El juez les impuso una multa de 2.478 euros y fijó una indemnización provisional de 600.000 euros para Mattia y de 200.000 euros para cada uno de sus padres.
En diciembre de 2024, Maestri participó en el debate parlamentario sobre una propuesta de ley respaldada por varios partidos para obligar a que los quesos frescos y semicurados elaborados con leche cruda lleven una etiqueta claramente visible que advierta del riesgo de síndrome hemolítico urémico para menores de 10 años, embarazadas, personas mayores e inmunodeprimidas.