Francia ordena a su Agencia Nacional de Seguridad que investigue el ciberataque a los congeladores de varios supermercados
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, habría ordenado a la Agencia Nacional de la Seguridad de los Sistemas de Información que investigara el incidente
Un ciberataque estropea las máquinas de hielo de supermercados de Francia y deja pérdidas millonarias
Un ciberataque lanzado la pasada noche contra varias cadenas de supermercados de Francia provocó que se estropeara la mercancía fresca y congelada de los mismos, generando pérdidas valoradas en millones de euros, confirmó el dueño de una de las empresas afectadas. El ataque cibernético ya está siendo investigado por las autoridades de seguridad francesas.
La empresa danesa Danfoss, en el centro de la polémica
Según informó la cadena BFMTV, los piratas informáticos lograron entrar en el sistema de gestión a distancia de los equipos de refrigeración y activaron un programa de deshielo rápido que elevó la temperatura de los congeladores hasta los 50 grados, estropeando los productos almacenados.
Las consecuencias fueron inmediatas. Julen Fournier, gerente de un supermercado Intermarché en Parempuyre, relató que "a las 4 de la mañana el sistema de refrigeración cambió al modo descongelación a temperaturas completamente desorbitadas de hasta 50 grados".
El ataque afectó a establecimientos de varias cadenas, entre ellas Intermarché, Netto, Leclerc, Monoprix y Coopérative U. Algunos medios también apuntan a incidencias en determinados supermercados Carrefour. El grupo Mousquetaires, propietario de Intermarché y Netto, cifró en "al menos 300" las tiendas afectadas, mientras que Coopérative U reconoció problemas en un centenar de establecimientos y Monoprix en una treintena.
La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a la vulneración de los sistemas remotos utilizados para controlar la temperatura de los equipos de refrigeración. José Fernando Gómez, fundador de la empresa Ironchip, explica que "esto principalmente se debe a que todos estos congeladores se operaban de manera remota y de manera centralizada".
La atención se dirige especialmente hacia Danfoss, después de que la compañía alertara el pasado 18 de septiembre de la existencia de grietas de seguridad en sus sistemas informáticos. La Fiscalía francesa trata ahora de determinar si existe una relación entre esas vulnerabilidades y el ataque masivo sufrido por los supermercados.
Según este experto en ciberseguridad, el incidente podría haberse producido a través de programas antiguos que permanecían expuestos a internet. "No actualizarlos y tenerlos expuestos a internet, al final los cibercriminales pueden tomar control de estas debilidades y hacer exactamente lo que ha pasado, subir la temperatura o incluso hacer que ardan y tener daños físicos muchísimo más graves", advierte.
La dimensión del ataque ha llevado al Ejecutivo francés a coordinarse con otros países de la Unión Europea potencialmente afectados, mientras trata de delimitar el alcance de los daños dentro de Francia. Paralelamente, empresas del sector de la refrigeración mantienen reuniones de crisis para averiguar cómo se produjo la intrusión y establecer medidas que eviten nuevos incidentes.
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, condenó los hechos y alertó de que "la instrumentalización de la alimentación se ha convertido en una realidad". En términos similares se expresó el presidente de Coopérative U, Dominique Schelcher, que calificó el ataque de "extrema gravedad" e "inédito" por dirigirse contra equipos esenciales para la conservación de productos frescos y el aprovisionamiento alimentario.