De cuidar sus articulaciones a no dejarles mucho tiempo solos: cómo preparar a tu mascota para el otoño, según los expertos
La vuelta a las rutinas de las familias y la bajada de temperaturas pueden afectar al comportamientos de los perros y los gatos
El Ayuntamiento de Madrid establece los tramos horarios en los que los perros pueden ir sueltos en sus parques
La vuelta a la rutina marca para muchas familias el final definitivo del verano. Los niños regresan a las aulas, los adultos recuperan sus horarios habituales y, de repente, una casa que durante semanas ha estado llena vuelve a quedarse vacía durante buena parte del día. Para perros y gatos acostumbrados a tener compañía prácticamente constante durante las vacaciones, este cambio puede suponer un importante periodo de adaptación, que se suma a la bajada de las temperaturas que suelen caracterizar a estas fechas.
La cuestión forma parte también del trabajo de Votum Labs, laboratorio biotecnológico español que desarrolla soluciones avanzadas para el cuidado y el bienestar, también en el ámbito animal, con SOS by Happy Pets marca diseñada para acompañar a las mascotas en situaciones de estrés, ansiedad y dolor crónico.
No se trata únicamente de pasar más horas solos. El cambio de horarios, paseos, comidas y rutinas puede alterar también los hábitos de las mascotas y provocar comportamientos que no habían mostrado durante el verano. Todo esto, junto a la llegada del otoño con cambios progresivos de temperatura, menos horas de luz y nuevas rutinas familiares obliga al animal a reajustarse después de varios meses con un ritmo diferente.
"Cuando un perro deja de disfrutar de sus paseos o le cuesta levantarse, sus familias no solo ven una dificultad de movimiento: ven cómo cambia su día a día. Ayudar a cuidar su bienestar muscular y articular significa pensar en esos pequeños momentos que tanto importan: salir a pasear, jugar o moverse con comodidad. Esa es la necesidad que nos impulsa a desarrollar soluciones que faciliten su cuidado y contribuyan a su calidad de vida” asegura Rubén Sánchez Saura, sales manager de Votum Labs.
¿Cómo saber si nuestra mascota está sufriendo estrés?
Cada animal reacciona de una manera diferente, por lo que conocer su comportamiento habitual es fundamental para detectar cualquier cambio. En los perros, algunos signos pueden aparecer precisamente cuando se quedan solos: ladridos continuados, destrozos, inquietud, jadeo, dificultad para relajarse o intentos de escapar, mientras que otros pueden mostrar una dependencia mayor de sus propietarios cuando estos están en casa.
En los gatos, las señales pueden ser más sutiles. Esconderse más de lo habitual, mostrarse inquietos, evitar el contacto o modificar sus hábitos de alimentación o uso del arenero pueden indicar que están teniendo dificultades para adaptarse a un cambio en su entorno o rutina. Si estas alteraciones persisten o son especialmente intensas, es recomendable consultar con un veterinario.
Volver a la rutina también es un proceso para ellos
La adaptación puede resultar más sencilla si el cambio no se produce de manera completamente brusca. Recuperar progresivamente los horarios habituales, mantener unas rutinas estables de paseo y alimentación y procurar que dispongan de un espacio tranquilo donde descansar son algunas medidas que pueden ayudarles a recuperar sus referencias después del verano.
También es recomendable evitar cambios innecesarios al mismo tiempo y favorecer que las horas de soledad formen parte de su rutina de manera gradual. Juegos, juguetes y otras formas de enriquecimiento ambiental pueden ayudar a mantenerlos entretenidos durante esos periodos, mientras que mantener una actitud tranquila al salir y regresar a casa evita convertir esos momentos en acontecimientos especialmente intensos para el animal.
La llegada del otoño no solo supone recuperar los horarios habituales: también marca el paso de las altas temperaturas del verano a un periodo de temperaturas progresivamente más bajas, algo que puede ser especialmente relevante para el bienestar físico de determinadas mascotas. En este contexto, el cuidado del bienestar musculoesquelético y articular cobra también importancia de cara a los meses fríos.