La justicia italiana afea a Juana Rivas haber llamado solo dos veces a sus hijos en el último año

Juana Rivas denuncia que su hijo Daniel va en silla de ruedas y el padre explica que fue por un esguince sufrido jugando al fútbol
Juana Rivas irá a tribunales internacionales tras perder el último recurso por la custodia de su hijo menor
La reciente sentencia de la Corte de Apelación de Cagliari, Italia, en el caso de Juana Rivas contra su marido, Francesco Arcuri, por la custodia de sus dos hijos en común, ahonda aún más en las versiones enfrentadas de lo que está ocurriendo con ambos niños. Según informa el diario ABC, el rechazo a las peticiones de la española se basa, entre otras cuestiones, a “solo consta que Juana Rivas haya hecho una llamada a su hijo desde el pasado 25 de julio”, cuando el menor regresó a Italia por orden judicial. El abogado de Arcuri, Enrique Zambrano, matiza que fueron dos: “una el 26 de enero y la otra, el 4 de junio”.

Protección "garantizada"
Los magistrados italianos consideran que los argumentos de Rivas son “infundados” y sostienen que la protección del menor ha estado “garantizada” y “evaluada” por informes policiales y médicos. En cambio, el tribunal afirma que la madre ha “instrumentalizado” el caso “para finalidades suyas” y no ha atendido al “bienestar psicofísico” del niño.
La resolución incorpora además una valoración previa de la justicia italiana según la cual Rivas “muestra un funcionamiento psíquico gravemente patológico, asociado a una desorganización del pensamiento”. El fallo recuerda también que mantuvo “ilícitamente” a Daniel en Granada entre enero y julio de 2025, pese a una orden judicial que exigía su retorno a Italia, y que lo hizo “tras organizar una manifestación con clamor mediático” en la que el menor, entonces de 11 años, llegó a declarar públicamente que su padre le maltrataba.
Por su parte, el equipo jurídico de Rivas lamenta que, pese a haber “instado todos los recursos posibles”, la justicia italiana mantenga la custodia en manos de Arcuri, actualmente juzgado en Cagliari por presunto maltrato físico y psicológico a sus dos hijos. Consideran “una barbaridad” que el menor “conviva y dependa de su padre, sentado en el banquillo por maltratarle”, y denuncian “una nueva incoherencia” en un proceso que, a su juicio, vulnera derechos fundamentales de la infancia. Su intención es acudir a instancias internacionales para que revisen la actuación de los tribunales italianos y españoles en un conflicto que dura ya más de una década.
Rivas sostiene que no ha podido comunicarse con Daniel desde su regreso a Italia y denuncia que Arcuri solo responde con mensajes “escueto”. También ha informado de que "en la madrugada del día 31 de mayo pasado recibimos una llamada de una amiga residente en Carloforte informándonos que estaba viendo a Daniel en silla de ruedas, llevado por otros adolescentes", expone Juana Rivas en una carta abierta a los medios. La parte paterna ha negado estas acusaciones a través de Enrique Zambrano, abogado de Arcuri, asegurando que "jugando al fútbol con unos amigos, Daniel sufrió un esguince de tobillo y acudió a un centro de salud, del que lo sacó el padre en silla de ruedas".
Afirma que ha puesto este asunto en conocimiento de las autoridades italianas y que hay "sólo prevista una audiencia para el 19 de agosto, ante el juzgado civil de Cagliari".
En este contexto ha censurado que "frente a la rapidez" con la que se tramitan todas las cuestiones judiciales contra ella "los procesos contra Francesco Arcuri se eternizan".
Ella declaró a finales de octubre del año pasado en un Juzgado de Granada como investigada por presunta sustracción de menores tras la denuncia presentada por su expareja a raíz de que el hijo pequeño no regresara a Italia en el plazo fijado por la justicia italiana tras pasar las vacaciones de esa Navidad en España.
Ello, después de que un juzgado de guardia de Granada acordara la suspensión provisional de la entrega al padre tras escuchar al menor y en la línea de lo que habían solicitado tanto la Fiscalía como la representación legal de la madre atendiendo a la citada causa contra Arcuri en Italia. El pequeño no regresó a Italia hasta seis meses después tras un intenso cruce de acciones judiciales entre las partes.
Fuentes judiciales han señalado a Europa Press que el juzgado ha dado traslado a la Fiscalía y a las partes para que informen sobre su posicionamiento, ya sea el archivo o la continuación de la causa contra la madre de Maracena, por lo que no se esperan novedades al respecto de este caso hasta, al menos, mediados de septiembre.
