Expertos en mantenimiento: “dejar la piscina completamente vacía es un error bastante común que puede tener consecuencias desastrosas para la estructura de tu hogar”.
Multa por usar agua sin autorización en algunas zonas: hasta 3.000€ en restricciones por sequía
Las piscinas son uno de los mayores activos para los meses en los que aprieta más el calor, pero teniendo en cuenta que requieren de una cantidad enorme de agua, también están sujetas a las normativas municipales que rigen en cada localidad. Por tanto, los procesos de llenado y vaciado están regulados y el propietario de los vasos no puede hacerlos por su cuenta y riesgo sin contar con autorización local. Quien decida incumplir con estos permisos, se arriesga a una importante sanción económica de miles de euros dependiendo del lugar del incumplimiento de la normativa.
Cuantiosas multas por vaciar la piscina sin causas de fuerza mayor
Muchos propietarios de piscinas quieren tenerla perfecta en los meses de verano, cuando mayor uso se va a hacer de las mismas y, para no complicarse mucho en mantenimiento, deciden vaciarlas con tal que ya no son útiles y llenarlas poco antes de que llegue el verano. Esto no solamente es un gasto enorme de un bien tan preciado como el agua, con miles de litros que se van al sumidero, sino que hay que recordar que las aguas de piscina están tratadas químicamente, por lo que no podemos verter semejante cantidad de agua de forma continuada y mucho menos si no tenemos permisos.
Los procedimientos varían de una localidad a otra, ya que las prohibiciones de vaciado pueden no ser totales en todos los municipios o estar condicionadas a una serie de parámetros. En líneas generales, encontraremos una normativa al respecto similar a esta: “se prohíbe el vaciado total de piscinas públicas y privadas, que solo se podrá hacer en caso de reparación o por motivos sanitarios. Cuando se deba vaciar y/o llenar una piscina se deberá avisar al Servicio Municipal de Aguas, quien determinará los horarios y los caudales máximos de vertido o llenado con el objetivo de no alterar el normal funcionamiento de las redes. En caso de omisión del aviso, el usuario será responsable de los daños y gastos derivados de dicha sobresaturación, sin perjuicio del expediente sancionador pertinente. Los vertidos procedentes de vaciados parciales a la red de alcantarillado serán los mínimos requeridos para cumplir con la normativa de carácter sanitario”, sacado del artículo 15 de la Ordenanza de Gestión y Uso Sostenible del Agua de Santa Eulària des Riu, Ibiza.
Siguiendo el ejemplo de esta localidad, el incumplimiento de lo establecido en el artículo 15 en relación con el vaciado y llenado de las piscinas es considerado una infracción muy grave. Según el régimen sancionador de este municipio ibicenco, se castigan con multas de 1.501 a 3.000 euros. Además, “Para asegurar el cumplimiento de los requerimientos y las órdenes definidas en la presente ordenanza, el ayuntamiento podrá imponer multas coercitivas reiteradas, que serán independientes de las sanciones que puedan imponerse con carácter general, y compatibles con estas”. Sumando ambas sanciones y que el propietario se tiene que hacer responsable de los daños y gastos derivados de la sobresaturación de la red, la suma de sanciones puede alcanzar los 10.000 euros en los casos más extremos.
Para vaciados parciales en piscinas particulares de menor cantidad de agua, podemos tomar como referencia las recomendaciones de la Confederación Hidrográfica del Júcar, quienes dejan claro que el vaciado de las aguas de la piscina no debe constituir una actividad susceptible de provocar la contaminación del dominio público hidráulico, algo que está prohibido en el artículo 97 de la Ley de Aguas. Si uno se asegura de no incumplir lo anterior, “el vaciado de piscinas particulares no requiere autorización, declaración responsable ni comunicación siempre que se realice observando las siguientes condiciones”:
- Calidad del agua: el agua vertida deberá cumplir los criterios técnico-sanitarios de las piscinas, excepto para el cloro. El cloro total (cloro libre residual + cloro combinado) no podrá superar 1 mg/L.
- Medidas preventivas antes del vaciado: transcurrir al menos 3 días desde la última desinfección aplicada, retirar los materiales flotantes, si los hay y gestionar residuos de los restos depositados en el fondo del vaso, si los hay.
- Cuando se realice en un cauce con caudal circulante, el vaciado debe efectuarse laminando el volumen a verter, de forma que no altere de forma visual el caudal circulante.
- En piscinas más grandes (superiores a 25 m x 12,5 m o 600 metros cúbicos), deberá solicitarse declaración responsable del vaciado de piscinas o bien autorizaciones de vertidos y tratamientos de aguas residuales.
Desaconsejado desde el punto de vista del mantenimiento
Además del marco normativo en el que te estés moviendo y que pueda derivar sanciones, puede que necesitemos llegar al fondo de la cuestión y plantearnos por qué querríamos vaciar la piscina. Si hacemos caso a los consejos de los expertos en mantenimiento de piscinas como Pablo Jiménez, conocido como Quimipool, “dejar la piscina completamente vacía es un error bastante común que puede tener consecuencias desastrosas para la estructura de tu hogar”.
Si el motivo para vaciar la piscina es el supuesto ahorro del mantenimiento en invierno, nos dice Pablo Jiménez que ni mucho menos, que sale más rentable “mantener el agua tratada con productos invernadores es mucho más económico y ecológico que vaciar y volver a llenar miles de litros cada temporada”. Por tanto, solamente habría que hacer un vaciado parcial cada temporada bajando solamente un poco el nivel del agua. “Solo es aconsejable bajar un poco el nivel (por debajo de los skimmers) si vives en una zona donde hiela muy fuerte, para evitar que la expansión del hielo dañe las tuberías”.
El resumen, por tanto, es muy claro. No hay que vaciar al acabar la temporada de baño en verano. “Solo se debe vaciar de forma excepcional para realizar reparaciones estructurales (como arreglar fugas en el vaso o cambiar el gresite) o cuando el agua está tan deteriorada químicamente que es imposible recuperarla. En esos casos, el vaciado debe ser lo más breve posible. El agua no se estropea si sigues el protocolo correcto. Con un buen producto invernador y una filtración mínima, el agua se mantiene limpia y transparente para la primavera”. “Si la piscina no se utilizará durante los meses más fríos, llevamos a cabo un proceso de invernaje que implica la limpieza profunda, el ajuste químico del agua para evitar congelaciones y la instalación de cobertores para protegerla de las inclemencias del tiempo”.

