Asesinatos

El doble crimen de Xilxes y una pista clave contra el presunto asesino: el chihuahua de las víctimas

El doble crimen de Xilxes y una pista clave contra el presunto asesino: el chihuahua de las víctimas
Agentes de la Guardia Civil en el lugar del doble crimen de Xilxes. EFE
Compartir

CastellónAbdelkader B., un hombre de 39 años, ha sido detenido como presunto autor del doble crimen de Xilxes, municipio de Castellón que permanece conmocionado ante el asesinato de María José y Noemí, madre e hija, de 47 y 12 años respectivamente, que fueron halladas degolladas en el interior de una vivienda. Aunque el acusado intentó desviar la atención de las autoridades fabricando y escenificando toda una coartada, distintos indicios han terminado apuntando únicamente hacia él, exmarido y padre de las víctimas, que poseía además antecedentes de violencia machista, con una orden de alejamiento en vigor. En las pesquisas desarrolladas por los investigadores, hallaron una pista clave: la que arrojaba el chihuahua de las víctimas, que fue localizado en Xilxes.

Tras el hallazgo de los cadáveres de la madre y su hija, la Guardia Civil inició rápidamente una investigación que desde el primer momento el acusado trató de boicotear y sabotear. Para ello, mostrándose desconsolado y desolado, llegó a decir que viajó desde Valencia hasta el inmueble después de recibir dos imágenes en su móvil a través de WhatsApp en las que aparecía un encapuchado junto a un símbolo xenófobo, así como otra instantánea con su hija asesinada. Por ello, dijo que al llegar pateó la puerta de la vivienda y allí encontró a madre e hija sin vida, escenificando después su desesperación y búsqueda de ayuda. Sin embargo, las autoridades, que se apoyaron en un intérprete de lenguaje de signos, –dado que el conjunto de la familia presentaba discapacidad auditiva–, pronto encontraron incongruencias en su relato. Unas incongruencias que se unirían a continuación a los indicios incriminatorios hallados a través de un minucioso trabajo de análisis de los hechos en tiempo récord.

PUEDE INTERESARTE
La autopsia revela que la madre y la hija degolladas en Xilxes llevaban casi 48 horas muertas y que la menor se intentó defender
La autopsia revela que la madre y la hija degolladas en Xilxes llevaban casi 48 horas muertas y que la menor se intentó defender

El doble crimen de Xiloexes y un dato clave: ¿dónde estaba el chihuahua de las víctimas?

Entre esos indicios claves para que se acometiese la detención de Abdelkader no solo por el quebrantamiento de la orden de alejamiento que pesaba sobre él con la prohibición de acercarse a menos de 300 metros y comunicarse con las víctimas por cualquier vía, sino también como acusado del doble asesinato, los agentes encontraron una pista clave: la ubicación de la mascota de las víctimas.

PUEDE INTERESARTE

Como informa el medio Las Provincias, tras conocerse la terrible noticia que apuntaba que madre e hija habían aparecido degolladas en el inmueble donde residían, familiares y allegados pronto sospecharon de la expareja de María José; el padre de la niña. Sus antecedentes y su condena por violencia machista, –fundadas en el maltrato constante y con palizas que llevaron a la víctima a dar el paso de denunciarle en febrero del año pasado–, le situaban pronto, –y pese a todas las molestias que se tomó para intentar que no se centrasen en su figura–, como principal sospechoso. Además, el entorno de las dos asesinadas pronto se hacía una pregunta: ¿dónde estaba el perro que tenían?

La respuesta a esa cuestión la encontraron también las autoridades cuando ni siquiera se conocía el doble crimen: un chihuahua, –que más tarde descubrirían que era la mascota de las víctimas–, aparecía en Valencia en la mañana del pasado lunes. Su chip pronto permitiría vincularlo a su dueña: María José Bou, vecina de Xilxes.

Fue así como, tras conocerse el crimen, los agentes pudieron conectarlo todo y desmontar además la coartada del presunto asesino: a María José se la vio por última vez la noche del domingo paseando a su perro sobre las 22:00 horas. A la mañana siguiente, el perro era localizado abandonado en Valencia, donde reside el presunto asesino.

El propio Abdelkader B. contó a las autoridades que llegó al domicilio de las víctimas tras recibir la fotografía del encapuchado y la imagen de su hija sin vida después de pedirle a sus compañeras de piso que le llevasen en coche hasta Xilxes, Castellón. Argumentaba así que estaba en la capital del Turia, descartándose así del crimen y añadiendo, además, que sospechaba de un familiar que las habría amenazado por una deuda.

Intentó desviar la atención y, con la imagen del encapuchado, intentar que todo pareciese un crimen racista, pero eso también lo desmontaron las autoridades: la imagen de ese individuo junto a un símbolo xenófobo era una captura de un vídeo en TikTok. De hecho, sospechan que las envió él mismo a su móvil y a otros contactos después de quitarle el móvil a su exmujer, ya asesinada, y hacerle una foto a su hija, a la que también, presuntamente, arrebató la vida.

No en vano, la autopsia preliminar también es reveladora. Sostiene, concretamente, que las víctimas fueron asesinadas entre la noche del domingo y las primeras horas del lunes, lo que concuerda con ese intervalo que discurre entre el momento en que se ve por última vez a María José en Xilxes, Castellón, paseando al perro y el momento en que encuentran al chihuhua abandonado en Valencia al día siguiente.

El presunto asesino, sin embargo, apareció el martes escenificando su desolación al ‘descubrir’ a las víctimas. Fue ese día cuando alertó a las autoridades intentando hacer creer que acudió rápidamente al ver las fotografías en su móvil, pero las pruebas forenses indican que la madre y su hija llevaban ya, al menos, un día y medio muertas. Además, las pesquisas realizadas constatarían su presencia en la vivienda, situándole no solo ante un quebrantamiento de la orden de alejamiento, sino también ante su posición como sospechoso único y principal del doble asesinato.

El detenido por el doble asesinato en Xilxes simuló su desesperación: los investigadores desmontan la coartada
El detenido por el doble asesinato en Xilxes simuló su desesperación: los investigadores desmontan la coartada

En una revisión de las cámaras de la zona, –dado que la calle en la que está la vivienda coincide con la ubicación del Ayuntamiento de Xilxes–, los agentes no lograron verle, lo que indicaría que el presunto asesino se preocupó, en lo que sería su plan, de acceder al inmueble por otro punto donde pudiese evitar ser visto. Por ello, y continuando con la recopilación de indicios o pruebas que determinen su culpabilidad, ahora los agentes analizan el posicionamiento de su teléfono móvil y el de su expareja, lo que podría ser también definitivo y clave para el juicio contra él.