El cuerpo de María Paloma, en el Instituto de Medicina Legal de Aragón dos meses después de su asesinato

La pareja sentimental de la víctima y el que aún es su marido a efectos legales están investigados por el crimen machista
Colungo, el pueblo de Aragón, conmocionado por el asesinato de María Paloma y la desaparición de otra mujer hace 17 años
HuescaEl cuerpo sin vida de María Paloma, vecina de Barbastro (Huesca) de 53 años, asesinada en lo que ya ha sido reconocido por la Delegación de Gobierno y el Ministerio de Igualdad como un crimen machista, continúa en el Instituto de Medicina Legal de Aragón dos meses después de los hechos, que se remontan al pasado 18 de enero. Las autoridades, que continúan investigando lo ocurrido, sitúan como principal sospechoso a su pareja sentimental, quien ha ingresado en prisión provisional al considerarse que existen “indicios de delito” y “riesgo de fuga”. Además, también está investigado quien a efectos legales sigue siendo su marido, –dado que seguían casados pese a separarse–, el cual fue puesto en libertad con cargos.
El cadáver de la mujer fue localizado ese domingo 18 de enero en las inmediaciones del barranco de Las Palomeras, dentro del término municipal de Colungo, en Huesca, a unos 25 kilómetros de su domicilio. Aunque en un primer momento todo parecía apuntar hacia un suicidio, la investigación daría posteriormente un giro y tanto los informes forenses como las pesquisas efectuadas, que llevaron a realizar escuchas y geolocalizaciones de los teléfonos, entre otros, terminarían por señalar a un crimen violento.
El asesinato de María Paloma: un crimen machista junto a una trama económica
María Paloma fue encontrada sin vida un día después de su desaparición bajo el puente situado sobre la carretera A- 2205 en Colungo. La escena inicial no hacía parecer lo que realmente se ha descubierto que era y, de hecho, la Guardia Civil no confió en la hipótesis accidental o del suicidio, como prueba que la noticia de su muerte no fuese difundida durante largo tiempo para no truncar la investigación que la UCO había iniciado. Así, ocultó hasta 54 días su fallecimiento para proteger las pesquisas de los agentes, que a través de un trabajo minucioso han podido encajar lo ocurrido en el ámbito de la violencia de género, cerrando el círculo sobre el entorno más inmediato de la víctima.
Gracias a ese trabajo, como explicó ante los medios de comunicación el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, “se pudo delimitar que tanto su pareja actual como su expareja estaban en una trama" que tendría como principal objetivo el enriquecimiento con el patrimonio tanto de la víctima como de un tío de la misma en situación de vulnerabilidad y dependiente. Así, los agentes habrían detectado movimientos bancarios desde las cuentas de la víctima y desde la de su tío en favor de quien era su pareja sentimental.

De ese modo, una de las principales líneas de la investigación apunta a un crimen machista ‘disfrazado’ de suicidio con un móvil económico.
Esa trama económica, todavía enmarcada en un levantamiento parcial del secreto de sumario sobre el caso, “desencadena” o “desemboca”, explicaba Beltrán, en un “delito de homicidio”.
La pareja y el exmarido de la víctima, investigados por el crimen de Colungo
Con la investigación abierta, todo se centra fundamentalmente en dos personas: la pareja sentimental de María Paloma y su marido, del que se había separado, aunque no legalmente. Los agentes tratan de “delimitar el alcance de cada una de las actividades en el ámbito económico y en la parte ejecutora” del crimen, buscando determinar también “quién o quiénes” tuvieron responsabilidad en el asesinato de la víctima y “de qué manera”.
Mientras la pareja ha ingresado en prisión provisional y su marido ha quedado en libertad con cargos, siguiendo en calidad de investigado, un tercer individuo ha quedado también en libertad, pero sin cargos y sin esa condición de investigado.

Sobre ellos está ahora el foco de la investigación, que también trata de determinar la causa de la muerte, sobre la cual tienen la certeza de que fue “de tipo violento”, según ha señalado el delegado del Gobierno en Aragón, apuntando que así lo constata el Instituto de Medicina Legal, donde continúa el cuerpo.
En ese sentido, ha señalado que la Guardia Civil también ha podido constatar que la muerte "podía haber sido causada por otro tema que no fuera la precipitación por un barranco", por lo que a partir de ahí surge otra investigación, si bien el informe del forense aún no es público.
Con las pesquisas desarrollándose, el procedimiento judicial ha pasado ya al juzgado especializado en delitos de Violencia sobre la Mujer.
