Los instructores que debieron atar a Maria Eduarda reconocen una falta de entendimiento antes del salto: "A veces lo hacía yo y otras Felipe"

Los instructores que debieron atar a Maria Eduarda reconocen una falta de entendimiento: "A veces lo hacía yo y otras Felipe"
Maicon y Felipe, en imagen, los trabajadores que debieron encargarse de atar la cuerda de Maria Eduarda en Brasil. Informativos Telecinco
Compartir

Esta jornada hemos podido escuchar por primera vez a los tres instructores acusados de la muerte de María Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven de 21 años que fue lanzada al vacío desde un puente sin ninguna sujeción en Brasil el pasado sábado.

Ninguno de los responsables se ocupó de atar la cuerda que debía sostener a la joven tras el salto. Una negligencia incomprensible y difícil de explicar, incluso para los culpables de su muerte. ¿Quién era el encargado de atar la cuerda de seguridad del arnés? Es la pregunta clave.

PUEDE INTERESARTE

Los instructores declaran y manifiestan una falta de entendimiento

"Unas veces yo y otras Felipe", ha respondido durante el interrogatorio Maicon Fernandes Cintra, de 42 años, uno de los tres arrestados por el homicidio de Maria Eduarda. Unas declaraciones recogidas por medios locales, como 'G1'.

Mientras, Felipe, el otro implicado, cuyo nombre completo es Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32 años, no recuerda qué es lo que le tocaba hacer, si atar o supervisar. Según la valoración de los acusados, fue un accidente.

PUEDE INTERESARTE
Quién era María Eduarda, la fallecida haciendo puenting en Brasil tras ser lanzada sin cuerda: una joven de 21 años que trabajaba en un gimnasio
Quién era María Eduarda, la fallecida haciendo puenting en Brasil tras ser lanzada sin cuerda: una joven de 21 años que trabajaba en un gimnasio

Un accidente de una empresa que llevaba un año operando en el Sendero del Puente Esqueleto, en Limeira, en el estado de São Paulo, al parecer sin las licencias oportunas.

Cobraban por cada salto algo más de 30 euros y si le añadían al cliente una cámara GoPro para grabar la caída, el precio se elevaba a 50 euros. Por la cámara que llevaba Maria Eduarda en la mano le preguntaron al tercer acusado, Vitor de Freitas Gonçalves, de 27 años, pero no pudo explicar la desaparición del dispositivo.

Encontrarla podría explicar por qué los técnicos pasaron por alto. Algo de lo que se percató incluso otro usuario. El abogado de los tres instructores presentará un recurso de habeas corpus para esclarecer la situación.