Crimen

Juan Francisco, el asesino confeso del pequeño Álex en Sueca, vuelve a su casa para reconstruir el crimen del amigo de su hijo

El crimen del pequeño Álex en Sueca: vivienda en la que fue asesinado el menor de 13 años. EFE
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Con gorra azul y custodiado por una decena de efectivos, Juan Francisco, el asesino confeso del pequeño Álex, el niño de 13 años que fue brutalmente atacado por el padre de su amigo en su casa de Sueca el pasado 24 de enero, ha vuelto este miércoles a su domicilio para reconstruir el crimen del menor.

El procesado, que permanece en prisión provisonal, ha sido conducido desde la prisión de Picassent por un furgón de la Guardia Civil hasta la vivienda, ubicada en la calle Trinquet Vell del municipio valenciano, según ha adelantado 'Las Provincias'. Allí, los agentes tratan de aclarar algunos aspectos del relato de lo ocurrido.

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El bibliotecario de 48 años, sin antecedentes violentos previos, ha ingresado en el inmueble junto a las autoridades y ha permanecido durante un tiempo en el interior. El objetivo es determinar cuáles fueron sus últimos pasos aquella tarde y esclarecer las circunstancias de este crimen que ha generado una profunda consternación en España.

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El acusado mantiene que no recuerda el crimen y exculpa a su familia

Lo último que se conoce de la versión de Juan Francisco es que sigue sosteniendo que no recuerda el momento exacto en el que acabó con la vida de Álex.

Desde que confesó el crimen al entregarse en el cuartel de la Guardia Civil y durante sus posteriores declaraciones judiciales, incluso desde prisión, ha insistido en que desconoce qué ocurrió en ese instante y asegura que no era consciente de sus actos.

Sin embargo, pese a esa falta de memoria que alega, sí mantiene que fue su hijo quien le sorprendió durante la agresión. El adolescente, único testigo presencial de los hechos, salió de la habitación donde ambos niños jugaban a la videoconsola al escuchar los gritos de auxilio de Álex y, según declaró ante las autoridades, encontró a su padre golpeando y apuñalando a su amigo en el baño de la vivienda.

Juan Francisco también ha reiterado en todas sus comparecencias que su hijo y el resto de su familia no tuvieron ninguna participación en el crimen. "El único culpable por matar a ese niño soy yo", aseguró en una entrevista concedida desde prisión al medio local citado.

La cronología del crimen de Álex

La tarde del 24 de enero, Álex, de 13 años, acudió a la vivienda de su amigo, situada en la calle Trinquet Vell de Sueca, después de que este le insistiera durante varios días para que fuera a instalar una tarjeta regalo de Fortnite y jugar a la videoconsola. A las 17:25 horas envió un mensaje de WhatsApp a su madre en el que le decía que regresaría a casa sobre las 21:00 horas para cenar. Los registros informáticos reflejan que a las 17:43 horas seguían intentando canjear el código del videojuego y que, a las 18:05, el hijo del acusado llegó incluso a invitar a un tercer amigo a unirse a la partida, lo que sitúa a ambos menores jugando apenas unos minutos antes del crimen.

Según la investigación, Álex se levantó entonces para ir al baño y, en ese momento, Juan Francisco presuntamente lo atacó con un bate de béisbol y un arma blanca. Los gritos del menor alertaron al hijo del acusado, que abandonó la habitación donde jugaba y encontró a su padre agrediendo a su amigo. El adolescente, único testigo presencial de los hechos, declaró que intentó sujetarlo para impedir la agresión, pero no pudo evitar que continuara el ataque.

El hijo del homicida apuntó sin incurrir en contradicciones que su padre llegó a culpar a su expareja de lo ocurrido, su madre, y que le indicó: "Tranquilo, que no me suicido, voy al cuartel para pagar en años de cárcel lo que he hecho". Después del crimen, el acusado llevó a su hijo hasta la vivienda de sus abuelos paternos y se dirigió al cuartel de la Guardia Civil de Sueca. A las 18:17 horas estacionó el vehículo en las inmediaciones y, un minuto después, entró en las dependencias para entregarse voluntariamente. "Ponedme las esposas, que he matado a un chico", manifestó a los agentes, confesando un asesinato que conmocionó a Sueca y al conjunto del país.

El pequeño Álex, aficionado al fútbol, había jugado un partido apenas unas horas antes. Sus padres mantenían relación con Fabiana, la expareja de Juan Francisco, y según trascendió tras el crimen, mostró inicialmente ciertas reservas sobre que el menor acudiera aquel día a la vivienda, sin imaginar el desenlace que acabaría produciéndose. La reconstrucción pretende aclarar la secuencia de los hechos, mientras la investigación sigue sin despejar por completo cuál fue el móvil del crimen.

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