El caso de Aithana Rodríguez, una niña de cuatro años fallecida tras una sedación en el dentista en Texas, recuerda a la muerte de la menor de Alzira

Aithana Rodríguez, fallecida tras ir al dentista en Texas
Aithana Rodríguez murió en el hospital el pasado 1 de abril tras recibir una sedación en el dentista. Go Fund Me
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Una dentista de Fort Worth, en Texas, fue arrestada el pasado miércoles acusada de provocar lesiones corporales graves a una niña, que acabó falleciendo en el hospital el pasado 1 de abril de 2026, después de recibir un tratamiento dental en la clínica en la que trabajaba. Un caso que recuerda al de la niña fallecida tras ser atendida en una clínica dental privada de Alzira, en Valencia.

La mujer ha sido liberada tras el pago de una fianza.  

Según informa ‘Independent’, la menor habría fallecido tras un procedimiento dental potencialmente innecesario que, según los investigadores, implicó una dosis tóxica de sedantes, de acuerdo con los informes. La doctora Chrishelle Hemphill, de 48 años, fue arrestada por la muerte de la Aithana Rodríguez Arriaga, ocurrida en la clínica dental Cuddle Kids Dental en For Worth.

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A la mujer se le imputaron cargos por lesiones a un menor que causaron graves daños corporales, después de que los investigadores determinaran que fue ella la responsable de las lesiones de la niña, según el Departamento de la Policía de Fort Worth.

La menor se sometió a una frenectomía o corrección del frenillo lingual

La pequeña se sometió en la clínica dental a una frenectomía, también conocida como corrección del frenillo lingual, el pasado 1 de abril. Sin embargo, no recuperó la conciencia posteriormente. La menor fue trasladada al hospital, donde falleció más tarde.

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Según relata el citado medio, la familia buscó una clínica para practicarle ese tratamiento a la menor después de que una maestra de preescolar sugiriera que podría tener anquiloglosia (frenillo lingual corto) debido a que tenía dificultades para pronunciar ciertas letras. Fue entonces cuando dieron con la clínica en la que trabajaba Chrishelle Hemplhill, que recomendó practicar una frenectomía para liberar el tejido debajo de la lengua.

No obstante, los investigadores descubrieron que tanto el pediatra de la niña como un especialista de otorrinolaringología habían determina previamente que la pequeña no padecía anquiloglosia.

Niveles tóxicos de analgésico opioide meperidina en su cuerpo

Un examen médico reflejó que Aithana tenía niveles tóxicos de analgésico opioide meperidina, también conocido por su nombre comercial Demerol, en su organismo. Hemphill está acusada de administrar sedantes antes del procedimiento, según informa ‘Fox’.

Durante los intentos por reanimar al niño, el personal le habría administrado flumazenil, un medicamento que revierte los efectos de las benzodiazepinas. Sin embargo, los investigadores afirmaron que la meperidina es un opioide y que, para revertir sus efectos, se necesitaría naloxona, comúnmente conocida como Narca. De ser declarada culpable, Hemphill se enfrenta a una pena de entre dos y veinte años de prisión y a una multa de hasta 10.000 dólares.

Una campaña en GoFundMe

La familia de Aithana, de origen mexicano, ha creado una campaña en GoFundMe para ayudar a sus padres a cubrir los gastos de su funeral y traerla de vuelta a México. Ya se han recaudado más de 13.000 dólares, el objetivo que tenía marcada la campaña. “Ella era dulce, cariñosa. Dejó una huella imborrable en la vida de todos los que la conocieron", han escrito en la web.

El caso de la clínica de Alzira, Valencia

Este caso recuerda mucho a uno similar que ocurrió en España el pasado mes de noviembre. Una niña de seis años, vecina de Algemesí, murió en el Hospital Universitario de la Ribera tras haber sido atendida en una clínica dental privada de Alzira, de la que también procedía otra paciente de cuatro años que había llegado al hospital esa misma tarde con un episodio de fiebre, vómitos y somnolencia.

La menor fallecida ingresó en el Servicio de Urgencias del Hospital de la Ribera en parada cardiorrespiratoria, según consta en el informe del responsable de la guardia de Urgencias del hospital. Los facultativos intentan su reanimación sin éxito y declaran éxitus judicial.

El foco se puso desde un primer momento en la anestesia que se le suministró a las dos niñas. De hecho, la misma propietaria de la Clínica Dental Mireia aseguró que están investigando "un lote" en concreto de ese sedante utilizado, por si tiene relación con lo ocurrido. También afirmó que la pequeña salió "aparentemente bien" de su centro.

El caso sigue en fase de instrucción judicial

La Policía Nacional llevó a cabo un registro en la clínica y detuvo al anestesista que había sedado a las dos menores, acusado de homicidio por imprudencia, lesiones, omisión del deber de socorro, delitos contra la salud pública y sustracción de medicamentos del hospital público en el que trabajaba. Posteriormente, el médico quedó en libertad con medidas cautelares, entre ellas la retirada del pasaporte, la prohibición de abandonar el país y la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado. Aunque la Fiscalía solicitó su ingreso en prisión provisional, la jueza de Alzira consideró que no concurrían los requisitos necesarios, al no apreciar riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas, según indicaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.

La propietaria de la clínica, asimismo, también fue detenida como presunta responsable de delitos contra la salud pública y omisión del deber de socorro, si bien quedó en libertad a la espera de ser citada judicialmente. Además, Sanidad decidió revisar todas las sedaciones pediátricas realizadas por el anestesista investigado, dado que semanas después de estos hechos se abrió otra investigación para determinar si las complicaciones sufridas por otra niña atendida en una clínica de Paterna podrían estar relacionadas con una posible mala praxis del mismo profesional.

El caso sigue ahora mismo en fase de instrucción judicial a la espera de que se celebre juicio. Aún queda por determina la causa exacta del fallecimiento mediante informes periciales y toxicológicos; si hubo negligencia médica; si se incumplieron las normas sanitarias sobre sedación y qué responsabilidad, en su caso, corresponde a cada una de las personas investigadas.