Acusado de hacer 8.000 fotos a niños desnudos en playas del Sardinero: "Antes me quito la vida que tocar a un menor"

Acusado de hacer 8.000 fotos a niños desnudos en playas del Sardinero
El testimonio del acusado de hacer fotos a 8.000 niños en las playas del Sardinero: "Antes me quito la vida que tocar a un menor". Europa Press
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"Antes me quito la vida que tocar a un menor". Son las palabras del hombre acusado de hacer más de 8.000 fotografías y vídeos a niños desnudos en las playas de Santander y crear pornografía infantil con Inteligencia Artificial.

Es una las frases del testimonio del acusado este jueves en el juicio contra él, celebrado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria y que ha quedado visto para sentencia. Se enfrenta a diez años y diez meses de prisión que pide el fiscal, después de haber rechazado un acuerdo con esta parte que implicaba una rebaja a siete años de cárcel.

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El hombre ha reconocido que era homosexual, le excitaban los menores y que nadie lo sabía. También que acudía a lugares públicos y sacaba imágenes para relajarse y "rebajar la ansiedad" que padecía, pero "de paisajes" y "no directamente a menores". Ha negado que elaborara o modificara las instantáneas, sino que el material incautado lo bajaba de Internet, incluida una página rusa de IA, así como tampoco que haya "pagado a nadie" por el mismo, lo compartiera o contactara con menores.

El hombre está procesado por fotografiar y grabar a menores de 16 años cuando se bañaban o jugaban en arenales de la capital cántabra, ajenos a su presencia, y almacenar y manipular ese material para satisfacer su propio interés sexual, lo que constituye un delito continuado de elaboración de pornografía infantil y otro de posesión de ese material.

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En la vista oral, en la que ha respondido solo a preguntas de su abogada, el enjuiciado ha afirmado que los archivos pornográficos eran exclusivamente para su uso personal. En este sentido, ha señalado que es homosexual, condición que no conoce "nadie", ni siquiera en su empresa, en la que lleva trabajando 35 años, y ha expresado al respecto su preocupación ante la posibilidad de que sus compañeros se enterasen de ese extremo, pues según ha dicho "no lo iban a admitir" y cree así que le pueden despedir.

De acuerdo con su versión, después de tomar o grabar las imágenes, en vez de borrarlas las guardaba en un disco duro, que tenía "bajo llave" en su casa, y ha insistido en que "nunca" ha tocado ese material: "para nada", ha zanjado, más allá del consumo personal.

Además, el implicado, que es técnico electrónico de profesión, ha alegado que está en tratamiento psicológico a raíz de esta causa, momento en el que ha detallado que toma hasta "cuatro pastillas" diarias, y ha apuntado que durante el mismo ha intentado suicidarse tres veces.

Ha añadido que no ha vuelto por los espacios que antes frecuentaba, sino que ahora le ha "dado por hacer otras cosas" para controlar la ansiedad, como reparar muebles en casa. Por último, ha asegurado que los niños ya no le "excitan" y ha manifestado que si ve a uno por la calle se aparta, por "la culpa que tengo", ha explicado.

Carpetas de archivos desde 2008 a 2024

Según el fiscal, el hombre acudía de forma reiterada a las playas de Santander con varias cámaras suyas y, para "atender su propio ánimo libidinoso", captó imágenes y grabó a menores no identificados que estaban en los arenales desnudos, "bañándose o jugando, ajenos a su presencia". Después, almacenaba los vídeos y fotos que "año tras año" iba tomando en discos duros que guardaba en su domicilio. En el registro se encontraron carpetas con archivos clasificados por años, desde 2008 a 2024, cuando fue detenido, en el mes de julio.

Junto a ese material también almacenaba en el ordenador e igualmente "para su propio uso" otras imágenes en las que "se representaban de forma hiperrealista y confundible con la realidad menores de edad desnudos y posando provocativamente", fotografías creadas mediante IA y descargadas de Internet.

Arrestado por un agente de movilidad fuera de servicio que le cazó haciendo fotos a menores

El hombre fue arrestado un día que acudió a la playa de El Sardinero y desde los Jardines de Piquío trataba de tomar imágenes de los menores y sus genitales. En ese momento, fue observado por un agente de movilidad que estaba fuera de servicio y que avisó a la Policía Local de Santander.

El sospechoso huyó al ser descubierto y se subió en un autobús, donde le encontraron los agentes desplazados, que le requirieron para que se bajara del vehículo. Pero se negó, trató de borrar los archivos y, cuando un policía le quitó la cámara, reaccionó violentamente y le agredió, motivo por el que fue procesado por delito de atentado a los agentes de la autoridad, y por lo el fiscal ha retirado ahora la acusación por ese ilícito.

Los efectivos que intervinieron han declarado en el plenario, como testigos y peritos, y también un experto propuesto por la defensa que analizó la conducta de su cliente, que padece trastorno adaptativo mixto, ansioso-depresivo. Según ha indicado, tenía falta de motivación, aislamiento y ansiedad, y esto último le llevaba a salir de casa a las playas para hacer fotos, lo que le producía "cierto alivio", y con posterioridad sentía "excitación sexual" y "una culpa muy marcada" además.

Ha añadido que este patrón de conducta, sostenido precisamente por su interés sexual en menores, de entre 11 y 14 años de edad, se repetía en el tiempo, y ha precisado al respecto que el hombre podía tener "dificultad" para controlar su conducta, pero no "incapacidad", pues puede haber una "reducción" de la capacidad de control pero no se "anula".

En la prueba pericial también ha comparecido el policía encargado del atestado tras la entrada y registro del domicilio del acusado, que ha señalado que desde el principio se dieron cuenta de que era una persona con conocimientos de informática y que tenía programas y herramientas que no eran muy habituales y estaban más asociados a personas que hacen "una maldad", ya que algunos se usan para pornografía infantil y otros para compartir archivos. De hecho, había una docena que se estaban "descargando" y "en disposición" de ser compartidos, ha precisado otro agente.

Un compañero más ha indicado sobre las imágenes supuestamente hechas con IA que se pueden confundir con otras reales (extremo que luego ha corroborado otro efectivo), y a preguntas de la defensa ha precisado que si bien han tenido más casos con fotos de menores en Santander, no de "esta magnitud de volumen".

El agente que observó al sospechoso el día de su detención ha testificado que la cámara tenía un zoom "muy grande" con el que seguía y grababa a un niño mientras se duchaba desnudo en la playa, y ha indicado que tras comprobar que no era familiar avisó a la Policía, que mandó una patrulla. Sus componentes arrestaron al implicado en el autobús en el que se subió, donde se produjo un forcejeo al quitarle la cámara cuando trataba de manipularla, tras lo que les pidió: "No me hagáis esto por favor".

Y los policías que le trasladaron y custodiaron en el Hospital Valdecilla han coincidido en que les manifestó espontáneamente que era homosexual, que le gustaban los niños, que no lo sabía nadie y que le iban a echar del trabajo.

Su abogada ha solicitado que de cara a una eventual condena se tenga en cuenta la afección psicológica de su cliente y se le aplique la correspondiente atenuante o la eximiente incompleta, pues a su juicio tiene afectada la capacidad volitiva y no es capaz de controlar sus impulsos. Esta parte no discute el material pornográfico hallado y su posesión, en una cantidad "reprobable" además, pero sí que lo elaborara o compartiese.

Sin embargo, el fiscal ve "más que clara" la autoría de un delito continuado de elaboración de pornografía infantil, con imágenes "hiperrealistas", y otro de posesión de un "notorio" número de archivos, fruto de un "conjunto probatorio" que se prolongó durante años.