Antonio Caba ha negado este miércoles haber matado a Jesús María González Borrajo y Juan Miguel Isla Fernández
La pareja de Juan Miguel Isla afirma que Antonio Caba sugirió otras hipótesis sobre su desaparición
Antonio Caba, el principal acusado del doble crimen de Manzanares, ha negado haber matado a los empresarios Jesús María González Borrajo y Juan Miguel Isla Fernández y ha atribuido ambas muertes a dos hombres a los que no ha identificado. Durante su declaración ante el jurado popular de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, ha reconocido, sin embargo, que tuvo parte de responsabilidad en el sufrimiento causado a las familias por su participación en la ocultación de los cadáveres.
Su versión choca con la de Gaspar Rivera, el otro principal acusado, que ha asegurado que fue manipulado y amenazado por Caba para ayudarle a deshacerse de los cuerpos. Rivera ha negado haber intervenido en ninguno de los dos asesinatos y ha sostenido que su participación comenzó cuando las víctimas ya habían muerto. Los dos han declarado este miércoles, al término de la práctica de las pruebas, y únicamente han respondido a las preguntas de sus propios abogados.
Antonio Caba niega tener problemas económicos y señala a otro hombre por la muerte de Isla
Caba ha comenzado rechazando que atravesara dificultades económicas. Según ha declarado, sus negocios funcionaban bien y las deudas que han aparecido durante el juicio correspondían a sociedades, no a él personalmente. También ha negado que adquiriera la finca de Valdepeñas en la que se encontró el cadáver de Juan Miguel Isla para ocultar allí el cuerpo.
Sobre la muerte de este empresario, desaparecido el 22 de julio de 2022, Caba ha confirmado que actuó como intermediario en la venta de una finca a unos empresarios de La Solana. El día de la desaparición acompañó a Isla para recoger los últimos 50.000 euros en efectivo de aquella operación. Según su relato, después se dirigieron hacia la finca La Mejorada, donde les esperaba otro hombre. Caba ha asegurado que se marchó del lugar y que, cuando regresó, aquel desconocido le comunicó que había matado a Isla. El principal acusado ha afirmado que propuso avisar a la Guardia Civil, pero que el hombre se negó y llegó a ofrecerle una finca a cambio de su colaboración.
A partir de ese momento, según la versión que ha defendido ante el jurado, Caba contó a Gaspar Rivera que se había producido una pelea y le entregó los 50.000 euros para que le ayudara a ocultar el cadáver. Ha atribuido a Rivera la decisión de trasladar el coche de Isla hasta Albacete y de llevar el cuerpo al día siguiente hasta la finca donde finalmente fue encontrado, en el fondo de un pozo. "Me encuentro aquí merecidamente, porque yo no lo maté, pero el dolor que se ha infligido a la familia sí he tenido yo parte de culpa", ha manifestado Caba, que ha admitido así su responsabilidad en lo ocurrido después de la muerte del empresario, aunque niega haberla causado.
Atribuye a un desconocido la muerte de Jesús María González Borrajo
El relato de Caba sobre el primer crimen, el de Jesús María González Borrajo, desaparecido en junio de 2019, sigue una versión similar. El acusado ha negado haberlo matado y ha asegurado que ambos comieron juntos antes de acudir a una nave de Manzanares en la que había otro hombre esperando al empresario.
Según ha contado, allí se produjo una discusión entre González Borrajo y ese tercero. Caba sostiene que el desconocido lo agarró del pecho y que la víctima cayó hacia atrás, se golpeó la cabeza y murió de manera accidental. Después, siempre según su declaración, el cadáver fue introducido en una cámara frigorífica y, días más tarde, recurrió a Rivera para hacerlo desaparecer.
El principal acusado ha situado en su compañero la decisión de descuartizar el cuerpo, una tarea que ha negado haber realizado personalmente. "Lo cortó él. Yo no lo corté, no me atreví a hacerlo", ha declarado ante el jurado. Caba ha asegurado además que pagó 1.000 euros a Rivera por su intervención.
Gaspar Rivera sostiene que encontró el cuerpo ya descuartizado
La versión de Rivera contradice directamente la de Caba. El segundo acusado ha relatado que el principal procesado lo llevó a una nave con el pretexto de mover unos muebles y que, cuando llegó, el cuerpo de González Borrajo ya estaba descuartizado. Ha asegurado que varias partes se encontraban dentro de bolsas y que el torso estaba envuelto en una manta.
Rivera ha afirmado que se sintió amenazado y que colaboró por miedo a las consecuencias de negarse. Según su declaración, ayudó a limpiar la nave y después participó en el traslado de los restos. Ha sostenido que el torso fue quemado en una chimenea y que las bolsas fueron arrojadas a un pozo. Durante esta parte del interrogatorio se ha emocionado y ha lamentado no haber acudido entonces a la Guardia Civil.
"Yo no participé en la muerte de ninguna de estas dos personas", ha insistido Rivera, que ha presentado su intervención como una colaboración posterior para ocultar los cadáveres, no como una participación en los asesinatos.
Los dos acusados se contradicen también sobre el cadáver de Isla
Rivera ha ofrecido una versión distinta de la desaparición de Juan Miguel Isla. Según ha declarado, Caba lo llamó a las 9.15 horas del día en que desapareció y le pidió que dejara el teléfono móvil en casa. Después le indicó que trasladara un coche hasta Albacete, sin explicarle que pertenecía a Isla.
Al día siguiente, ha asegurado, Caba lo llevó hasta una finca donde encontró el cadáver del empresario, cubierto con una manta. Rivera ha reconocido que ayudó posteriormente a trasladar el cuerpo y arrojarlo a un pozo, aunque ha vuelto a negar que participara en su muerte.
De esta forma, ambos acusados se atribuyen mutuamente la responsabilidad principal en lo ocurrido después de las muertes. Caba señala a dos hombres desconocidos como autores de los asesinatos y acusa a Rivera de encargarse de la ocultación de los cuerpos; Rivera, por su parte, sostiene que fue Caba quien lo manipuló y amenazó para que colaborara. El acusado ha pedido disculpas a las familias y ha lamentado no haber denunciado lo sucedido tras el primer crimen. "Por lo menos, podríamos haber parado la muerte de Isla", ha señalado.
El jurado popular deberá decidir sobre las dos versiones
La vista continuará este jueves en la Audiencia Provincial de Ciudad Real con los informes finales de la Fiscalía, las acusaciones particulares y las defensas. Una vez concluyan sus intervenciones, el magistrado entregará a los nueve integrantes del jurado el objeto del veredicto, que recogerá los hechos sobre los que deberán pronunciarse.
Los miembros del tribunal popular se retirarán entonces a deliberar para determinar qué hechos consideran probados y qué participación atribuyen a cada acusado.
La Fiscalía solicita 46 años de prisión para Antonio Caba Vázquez, 23 por cada asesinato, al que considera autor material de las dos muertes. Para Gaspar Rivera reclama 19 años de cárcel como cómplice, con la aplicación de la atenuante de confesión por su colaboración posterior con los investigadores.

