Aventuras

El impacto de una ola de 10 metros obliga a una parada de emergencia al velero español que trata de dar la vuelta al mundo vertical

Una ola de 10 metros rompe sobre el velero Alegría Marineros y obliga a una parada de emergencia en Sudáfrica
Momento en que una ola cubre por completo el barco. Vuelta Vertical
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El impacto de una ola de 10 metros de altura que rompió sobre la popa del velero Alegría Marinero ha obligado a la expedición Vuelta Vertical a realizar una parada de emergencia en Sudáfrica.

El siniestro se produjo el pasado 19 de enero mientras navegaban para alcanzar el Círculo Polar Antártico entre icebergs, con rachas de viento huracanado y enormes olas.

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Minutos antes del golpe, la tripulación había enviado un mensaje de tranquilidad a sus seguidores, la vuelta al mundo se retransmite 24/7 en su canal de YouTube, pero tras intensificarse el fuete oleaje, en cuestión de segundos, el océano impuso su ley.

Siete segundos que cambian el plan

La ola barrió la cubierta y el agua entró hasta el salón. Se produjeron dos grandes sacudidas. La primera arrancó y destrozó varios elementos en cubierta y la segunda dejó a la tripulación perdida, sin referencias. “En la segunda sacudida, todo era blanco. Estábamos dentro del mar", relata Paula Gonzalvo, que junto a otros marineros, se han embarcado en esta aventura que hasta el momento nadie ha realizado.

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En el momento del impacto, Paula se encontraban en la bañera, su zona de trabajo en cubierta, junto a su compañero Ángel y fueron sorprendidos por el agua sin ninguna capacidad de reacción. Pedro, el capitán, descansaba en su camarote de popa y Víctor en el camarote de estribor; ambos fueron lanzados hacia babor. Mientras, Miguel, que dormía en proa, recibió el impacto en su zona, aunque logró mantenerse estable.

A pesar de la fuerza del impacto, ninguno de los tripulantes sufrió lesiones y todos se encuentran en perfecto estado de salud.

Daños y pérdidas críticas

El resultado del golpe, sin embargo, si que ha dejado al velero sin equipamiento esencial para continuar con seguridad hacia la Antártida y mantener la operativa en alta mar. Ante la pérdida de sistemas clave especialmente comunicaciones, meteorología y seguridad, la expedición decidió abortar temporalmente el objetivo antártico y poner rumbo a Sudáfrica para reparar las averías y reponer el material perdido. “En proyectos así, retirarse no es rendirse, es una decisión táctica. Igual que un alpinista se da la vuelta cuando el riesgo supera el margen, aquí manda el mar", afirma Pedro Jiménez, capitán de la embarcación.

El barco llegó a Ciudad del Cabo el 30 de enero, tras 12 días y 1900 millas sin comunicación ni información meteorológica. "Una travesía como las de antaño, en una de las zonas de mar más complejas del planeta, donde las borrascas se encadenan alrededor del continente antártico y el oleaje puede crecer con rapidez hasta alturas extremas", señalan desde el velero.

10.500 millas desde Castellón

La Vuelta Vertical ha navegado ya 10.500 millas náuticas desde su salida de Castellón de la Plana, aproximadamente 19.450 kilómetros, una distancia comparable a cruzar el Atlántico de este a oeste unas cuatro veces o a un trayecto cercano a media vuelta al mundo por el ecuador. En el itinerario global, que prevé atravesar los cinco océanos, el tramo de altas latitudes alrededor de la Antártida figura entre los más exigentes por condiciones de viento, mar y aislamiento.

Tras la obligada parada en Sudáfrica, el equipo se centrará en reparar todo lo puedan del velero y en la reposición de los elementos críticos para recuperar seguridad, autonomía y capacidad de navegación oceánica. "Ahora toca reparar, reforzar y volver a intentarlo", afirma Pedro Jiménez.