Nicolás, el joven alicantino convertido en estrella del baloncesto inglés: "Mi sueño es jugar en el Madrid o el Barcelona"

Después de solo tres años jugando al baloncesto este joven triunfa en las ligas inglesas después de vivir durante años una vida nómada por el mundo junto a su familia
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A sus 18 años, Nicolás Pascual Leiva vive como un auténtico profesional del baloncesto. Entrena a diario técnica, tiro y musculación, con su equipo y en solitario. "Ya me conocen en todas las canchas de la zona y me dejan utilizarlas ya sea a las 6 de la mañana o por las tardes. Ahí vivo, en las canchas y en el gimnasio", explica.
Una dedicación que compagina con sus estudios en el Long Road Sixth Form College de Cambridge (Inglaterra), donde está matriculado como "estudiante-atleta". "Aquí te facilitan la conciliación entre los estudios y el deporte al máximo. Se adaptan todo el curso y los horarios, pero si quieres jugar tienes también que estudiar".
Pero su amor por el baloncesto le llegó tarde. En Alicante practicó durante años el balonmano y cuando llegó a Inglaterra con su familia empezó a jugar al rugby hasta que descubrió el baloncesto. "Fue hace tres años. Empecé de forma autodidacta, jugando en canchas del barrio todo el día. Además, he tenido la suerte de conocer muy buenos jugadores y entrenadores que me han ayudado mucho".
Su rápida progresión, llamó la atención de equipos locales hasta convertirse en una de las grandes estrellas de su liga, considerada el paso previo a las competiciones profesionales, donde juega con los Cambridge Cats. "Mi récord anotación es 57 puntos, pero en muchos partidos he pasado de los 40".
Con su 1,94 metros de altura, Nicolás juega de base y escolta y destaca por su facilidad de penetración a canasta y el tiro a distancia. Unas características que le han llevado a jugar también en otras dos ligas, además de entrar en la órbita de la Federación Española de Baloncesto, que les han pedido sus estadísticas y vídeos con sus mejores jugadas. "Mi sueño sería jugar con el Real Madrid o el Barcelona en la Euroliga"
Una vida nómada
La vida de Nicolás y su familia nada tiene que envidiar a su curiosa historia deportiva. Sus padres, María Estela y Juan Alberto, dos Policías Locales de Mutxamel (Alicante), son dos apasionados de los viajes. "Por nuestros trabajos tenemos bastantes libranzas y viajábamos mucho y cada vez queríamos más y más, con viajes más largos. Vivíamos una doble vida, la de la rutina de estar en casa y la de nuestros viajes, más minimalistas y alternativos", cuenta María Estela Leiva.
Después de mucho pensarlo, decidieron poner en alquiler su casa, vender el resto de sus posesiones, pedir una excedencia y hacer una vida nómada junto con sus hijos Nicolás y Violeta, que en aquel entonces tenían 11 y 9 años. "No queríamos que se educaran en un único entorno, con una única cultura. Al final queríamos que vieran otros mundos, otras formas de vida y nuestros hijos no lo agradecen continuamente. Son dos niños muy maduros, con mucha curiosidad y lo siguen manteniendo ".
Su primera parada fue Inglaterra para que sus hijos aprendieran inglés y les pillo el Covid, lo que les obligó a alargar su estancia allí más de un año. Cuando las restricciones comenzaron a decaer, empezaron a viajar por todo el mundo. "No podíamos elegir porque todavía había fronteras cerradas".
Empezaron por Marruecos y de ahí fueron a Tanzania o Zanzíbar, hasta que dieron el salto a América, donde recorrieron México y Estados Unidos. "Agotábamos el tiempo que se podía estar en los países sin visa. Viajábamos sin prisa, conociendo la cultura de cada país", explica.
Ya de vuelta en Europa visitaron diferentes países hasta que decidieron regresar a Inglaterra. "Fue nuestro hijo Nicolás el que quiso volver a Inglaterra para tener una vida más estable".
Ahora María Estela dedica su vida a sus hijos. "Les acompaño en sus estudios y en la carrera de Nicolás como jugador de baloncesto y de mi hija Violeta como cantante". Mientras, su marido Juan Alberto se ha reincorporado a su trabajo como Policía Local en Mutxamel, aunque viaja continuamente a Inglaterra para estar con la familia. "Hemos decidido seguir en Inglaterra porque pensamos que nuestros hijos tienen aquí más posibilidades de futuro que en España", asegura María Estela.
