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Crimen

Carmen Corazzini, presentadora de 'Personas, bestias', sobre su nuevo videopodcast de crímenes: "Ahora tiendo a analizar más a las personas"

Carmen Corazzini, sobre su faceta como criminóloga: "Ahora analizo más a las personas"
Carmen Corazzini estrena el videopodcast 'Personas, bestias' en Mediaset Infinity: la periodista detalla sus inicios en la criminología. Informativos Telecinco
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Carmen Corazzini da un paso más en su trayectoria ligada al análisis del crimen con 'Personas, bestias', el nuevo videopodcast que se estrena el jueves 19 de febrero en Mediaset Infinity y que comparte título con su último libro. Un proyecto donde profundiza en la psicología criminal, el papel de las víctimas y las claves sociales que rodean a los delitos que más conmocionan a la opinión pública.

Su interés por este terreno no apareció de forma repentina, sino como una evolución natural de su inquietud periodística. "A mí siempre me interesó la psicología y buscar las razones que explican nuestra conducta. Empecé estudiando periodismo porque me gustaba contar historias, pero detrás de esas historias hay motivaciones", explica la comunicadora de 33 años. Esa curiosidad la llevó a especializarse en criminología, victimología, delincuencia y estudios avanzados en terrorismo: "Todo ello me llevó a cuestionarme por qué actuamos como actuamos y qué hay detrás… razones psiquiátricas, genéticas, biológicas o sociales. La criminología es un mundo muy amplio y fascinante".

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Entre los muchos casos analizados, hubo uno que marcó un punto de inflexión: el crimen de Cogne, en Italia, donde una madre mató a su hijo. "Me parecía tan desconcertante que me puse a investigar qué pudo pasarle en la cabeza a esa mujer". Aquel caso la empujó a explorar los condicionantes biológicos y los trastornos mentales, aunque introduce un matiz: "Muchas veces buscamos las razones desde el lado científico cuando a lo mejor simplemente es maldad".

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'Personas, bestias' su nuevo videopodcast: voces, expertos y una lectura del presente

Ese bagaje criminológico es la base desde la que construye ahora su nuevo proyecto audiovisual, 'Personas, bestias', concebido como un producto coral y profundamente analítico. "He tenido una enorme suerte de contar con Cristina Forneiro, con Alberto Muñiz, con Diego Alfaro y con todo el equipo porque estamos creando un producto especial". Un formato que, explica, va más allá de la narración de los hechos: "Puede interesar no solo porque contamos los casos con las voces de los protagonistas, sino porque tenemos una variedad de expertos que nos dan su punto de vista científico, específico y exacto de lo que ha ocurrido".

Además, el videopodcast introduce una lectura contemporánea de cada suceso: "Todo lo que contamos tiene también una vuelta de tuerca actual. Temas de sociología y de antropología, que nos afectan como sociedad. Esa conexión entre lo que ocurrió y lo que está ocurriendo ahora creo que es un elemento especial".

En ese relato, el papel de las víctimas ocupa un lugar central, coherente con su visión de la criminología. "Creo que el estudio de la criminología tiene que ir unido al foco en la víctima. A menudo se pierde su protagonismo y es fundamental. No solo por respeto, sino por propia coherencia". Una idea que se materializa en el formato: “Contamos con reportajes de testimonios de víctimas y familiares. Al final estamos hablando de un elemento crucial en sus vidas, muy delicado e íntimo. La consideración hacia las víctimas tiene que primar en cada relato: hay que escucharlas, darles voz y acompañarlas”.

Carmen Corazzini presenta 'Personas, bestias', su nuevo videopodcast sobre crímenes
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El propio título del proyecto resume una de sus reflexiones nucleares, la dualidad humana. "Creo que todas las personas tenemos una frontera que divide nuestra humanidad de la bestia que puede habitar en nosotros. En algunos casos está más definida que en otros". Una línea que, bajo determinadas circunstancias, puede cruzarse: "Todo ser humano tiene la capacidad de cometer un homicidio… Es interesante descubrir el camino que emprende la persona para llegar hasta la bestia. Pueden ser caminos ligeros e ínfimos y otras veces densos y abismales".

Sobre el auge del true crime, Corazzini relativiza su novedad: "Ahora está de moda, pero siempre fue relevante. Los folletos del siglo XV ya narraban crímenes". La periodista destaca que ahora hay un 'boom' del fenómeno en el mundo audiovisual y cree que tiene un efecto pedagógico: "La gente está más concienciada. Detecta mejor las líneas rojas ('red flags'). Ahora mucha gente sabe identificar un patrón psicópata o narcisista. Eso favorece a la sociedad". No obstante, también hay un componente emocional: "Hay un punto de morbo, pero hay una explicación. Y es que los seres humanos estamos programados para resolver misterios. Todo aquello que implica un desconocimiento nos exige una búsqueda. Al final eso es lo que ha movido a sociedades y civilizaciones, esa búsqueda constante de explicaciones".

Anatomía de la mirada criminológica de Carmen Corazzini

A la hora de analizar un caso, su mirada es global, pero con una prioridad clara: "Se debe analizar todo, incluida la escena del crimen, pero me fascina la psicología detrás del delito, las motivaciones y el perfil del delincuente. Es muy interesante saber qué ha pasado en esa cabeza para llegar a un límite tan grande como es matar a una persona, porque no hay nada más allá que eso". Un estudio que, defiende, tiene una utilidad preventiva.

Trabajar con violencia real deja huella, aunque existe una distancia profesional necesaria: "La empatía nunca se puede perder… pero, como hacen los médicos, te pones una bata y analizas con toda la objetividad posible, sin que eso vaya en detrimento de la empatía que se siente con lo que ha ocurrido". Ese equilibrio entre análisis y emoción también transforma su percepción cotidiana. "Es posible que ahora tienda a analizar más a las personas. Después de tantos años buscando patrones, te sale casi natural. Vas por la calle y dices 'esta persona, a ver'. Y haces una lista mental: ¿falta de empatía?, ¿egocentrismo?, ¿narcisismo?". Y añade: "No solo miramos cómo se comportan los demás, también nos exige mirar cómo nos comportamos nosotros y qué nos mueve. Es una forma de conocerse".

Comprender, insiste Corazzini, no significa justificar: "No se empatiza con el delincuente, pero sí debemos hacer un ejercicio de comprensión, para comprender. Porque no es justificar, sino explicar, que es una gran diferencia. Hay que explicar el camino que ha emprendido esa persona hasta convertirse en bestia. Pero jamás podría empatizar con el mal. Explicarlo sí, pero empatizar no".

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Durante la grabación, además, hubo historias que la impactaron especialmente. "Hay casos que tocan más… porque empatizas con la víctima, porque tiene tu edad o te imaginas que podría haberte ocurrido, o por la gravedad o la crudeza empleada". Aun así, defiende el valor pedagógico de todos ellos: "Cada crimen tiene algo que explicarnos. Se le puede sacar un conocimiento útil para nuestra vida. El conocimiento es lo que ilumina la oscuridad. A través de este videopodcast ponemos un granito de arena para que estos sucesos también sirvan para educarnos".

Tras años estudiando la violencia, su conclusión es ambivalente: entiende mejor al ser humano, pero también le desconcierta más. Aunque mantiene una certeza optimista: "Sigo pensando que la bondad es más fuerte. Lo que pasa es que el mal hace más ruido". Una consideración que también traslada a cómo se narran los sucesos: cree que, con el tiempo, el tratamiento mediático ha madurado y hoy prima más el respeto que el sensacionalismo. Al final, sostiene, cada crimen (como el caso de Noelia de Mingo o el de Samuel Luiz) funciona como un espejo social: explica algo de quiénes somos, de qué nos moldea y de cómo entendemos incluso conceptos como la maldad, que varían según la cultura, el contexto y el momento histórico. Ese es, en el fondo, el propósito de 'Personas, bestias': observar la oscuridad para comprender mejor la condición humana.