Así se vio el eclipse solar de 1999 en España: radiografías, máscaras de soldar y otras ocurrencias hoy impensables

En 1999 había poca concienciación sobre la importancia de proteger la salud ocular y muchos miraron al sol sin la protección adecuada
Todo sobre el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 en España
Ha llegado el día. Este miércoles 12 de agosto millones de personas en España e Islandia, los mejores escenarios, disfrutarán de un histórico eclipse total de sol. Galicia será el primer ‘balcón’ donde se podrá contemplar el fenómeno, cuando en torno a las 19:30 horas, la Luna comience a eclipsar el Sol.
Lo tapará por completo unos segundos después de las 20:26, y tras una fase de totalidad que se prolongará durante algo menos de dos minutos (hasta las 20:28) la estrella comenzará a recuperar su brillo hasta el final del fenómeno, a las 21:21. Las horas exactas dependerán del lugar desde el que se visualice el fenómeno.
Lo más cercano y parecido a este fenómeno en España se vivió en 1999. En aquel momento fue un eclipse parcial, pero fue el más observado de la historia. En aquellos años no había tanta concienciación y muchos miraron al sol sin la protección adecuada.
Los peligros de observar el eclipse sin la protección adecuada
Hubo algunos que optaron por una máscara de soldadura, esos se salvaron. Los que cometieron un grave error fueron las personas que, a las puertas de hospitales y centros sanitarios, fueron vistos observando el fenómeno a través de radiografías. Eso provocó que se registraran muchas lesiones oculares.
Durante estos días, los oftalmólogos no han dejado de advertir sobre los peligros del eclipse para nuestra salud ocular. Durante este fenómeno, mirar el sol sin la protección adecuada puede causar daños irreversibles en cuestión de segundos, pues la luz concentrada hace un efecto lupa que puede provocar quemaduras en la parte posterior de la retina.

Se trata de un daño que no produce dolor de inmediato, de hecho, los síntomas pueden aparecer pocas horas después o incluso pasadas 24 o 48 horas. La visión borrosa o la aparición de una mancha oscura en el campo de visión son los principales síntomas de la retinopatía solar, signos que ya nos alertan de que el daño es importante.
Por ello, la recomendación es clara: utilizar gafas homologadas. En ellas debe figurar la norma internacional ISO 12312-2:2015, lo que indica que son específicas para la observación directa del Sol. También debe poseer el certificado CE, el nombre del fabricante, las instrucciones de uso y de conservación.
Estas se deben colocar sin mirar al sol y retirar de la misma forma, pero antes de utilizarlas, conviene revisar el estado de las mismas. El filtro, lo que protege el ojo de la luz, no debe presentar imperfecciones como arañazos o dobleces. Si fuera el caso, las gafas no deben usarse.
