La declaración de la víctima de la supuesta agresión sexual del futbolista Rafa Mir: "Le dije que parara y me introdujo los dedos"
Rafa Mir se está acusado de agredir sexualmente y lesionar a una joven de 21 años, a la que conoció en una discoteca de Valencia
El futbolista Rafa Mir será juzgado este jueves por agresión sexual: cronología de los hechos y la pena de cárcel que pide la Fiscalía
ValenciaEl futbolista Rafa Mir y su compañero de profesión Pablo Jara han llegado este jueves a las 9:30 de la mañana a la Ciudad de la Justicia de València para ser juzgados por agredir sexualmente y lesionar a dos mujeres en Bétera (Valencia) en septiembre de 2024, delitos por los que la Fiscalía reclama condenas de 10,5 años de prisión para el primero y de tres años para el segundo.
El jugador, cuyo juicio se está celebrando en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia, ha entrado este jueves en los juzgados acompañado por su abogado y no ha realizado declaraciones.
"Estaba llorando, me costaba respirar, le dije que parara y me introdujo los dedos"
La primera en declarar en el juicio ha sido la supuesta víctima de la agresión sexual. La joven ha prestado declaración tras un biombo que ha protegido su identidad y ha impedido así que se encontrase o que compartiese mirada con Rafa Mir. Además, como medida de protección hacia las víctima la Fiscalía ha pedido que no se informe de su nombre y que su voz sea distorsionada.
Tras contar que conoció a Rafa Mir en una conocida discoteca de Valencia, la víctima ha asegurado que en ningún momento sabía que Rafa Mir era futbolista. Coincidiendo en todo momento con lo declarado en fase de instrucción, la joven ha afirmado que se besó con el deportista en el interior del local y que, justo después, se trasladó hasta la vivienda de Mir junto a una amiga suya.
"El relato de la víctima es totalmente persistente en lo que ya declaró en su denuncia y posteriormente ante la jueza instructora de Llíria", sostienen desde 'Las Provincias'. Además, la joven ha explicado que se enteró de que Rafa Mir era futbolista cuando iban montados todos en el taxi.
Según el medio de comunicación anteriormente citado, la víctima "ha contado que Mir empezó a besarse con su amiga y ha explicado que la situación en el taxi le pareció 'incómoda' y por eso se bajó y se puso en el asiento del copiloto".
En su declaración, la joven ha descrito con todo detalle lo que supuestamente ocurrió en el interior de la vivienda del futbolista donde, al parecer, fue agredida tanto en el baño donde el futbolista la encerró con pestillo, como en la piscina: "Estaba llorando, me costaba respirar, le dije que parara y me introdujo los dedos".
La supuesta agresión sexual y la noche de autos
Como sostiene la joven, el ministerio fiscal ha defendido que tras el cierre del local, las dos jóvenes se trasladaron a casa de Mir, donde este mantuvo relaciones consentidas con una de ellas en una habitación. Mientras su compañero Pablo, con otro amigo que no está procesado, se bañaban en la piscina, donde estaba la otra chica sentada en una silla.
Al salir de la habitación Mir fue directamente hacia ella, "la cogió en brazos, lanzándola a la piscina vestida" y, una vez dentro del agua, la agarró fuertemente, comenzó a besarla por la cara y cuello, la cogió del rostro para obligarla a besarle y le sometió a tocamientos sin su consentimiento y a una primera agresión sexual, según Fiscalía.
Por ello, la joven salió de forma apresurada de la piscina con la intención de marcharse a su casa, llamando a su padre para que fuera a por ella. Pero ya fuera del domicilio, se percató de que se había dejado el bolso y regresó para recogerlo, momento en el que el procesado la volvió a agredir sexualmente en el cuarto de baño "mientras ella lloraba y le decía que quería irse, logrando zafarse y salir".
Cuando la primera chica salió de la habitación también se dirigió a la zona de la piscina y saltó al agua, acercándose en ese momento el procesado Pablo, quien "después de hablar con ella y con ánimo de satisfacer sus deseos libidinosos", también la sometió a tocamientos sus partes íntimas, pese a su oposición.
La joven pudo ver cómo salía su amiga del baño "llorando con un gran ataque de ansiedad" y fue tras ella para que se tranquilizara. Pablo las siguió y empujó a una de ellas que cayó al suelo, a la que, según Fiscalía, propinó un puñetazo en la cara, mientras le decía: "Sois unas niñatas, piraos", quitándole la toalla antes de cerrar la puerta, dejándola semidesnuda en la calle.
En ese momento pasó un vecino que requirió la presencia de los agentes de seguridad de la urbanización, que se personaron poco tiempo después, así como dos patrullas de la Policía Local que estuvieron en el lugar hasta que las recogió el padre de una de ellas.
Las peticiones de la Fiscalía sobre Rafa Mir y Pablo Jara
El ministerio público atribuye a Rafa Mir, en ese momento jugador del Valencia CF y ahora en el Elche CF, un delito de agresión sexual y otro contra de lesiones.
Junto a la pena de prisión, solicita que se le imponga la prohibición de aproximación y comunicación por tiempo de 10 años inhabilitación especial para toda profesión u oficio que implique contacto con menores por tiempo superior en ocho años, así como libertad vigilada por siete años, posterior a la pena privativa de libertad. Además, pide indemnizarla con 64.000 euros por las lesiones sufridas y los daños morales causados.
Para Pablo Jara, la Fiscalía pide tres años de prisión y el pago de una multa por presuntamente agredir sexualmente a la segunda joven, de 25 años, a la que hizo tocamientos hasta en tres ocasiones en la piscina pese a la negativa de ella. También reclama multa 1.350 euros por un delito leve de lesiones a una de ellas.
Tanto Rafa Mir como su compañero fueron procesados el pasado mes de octubre de 2025 por la jueza titular de la Plaza número 8 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Llíria por sendos delitos de agresión sexual, en el caso de Rafa Mir con acceso carnal y empleo de violencia.
La defensa de Rafa Mir
Tras su puesta en libertad, Rafa Mir negó haber cometido la agresión sexual y solicitó que se respetase la presunción de inocencia. Su abogado pide la libre absolución para él.
Su defensa indicaba en un comunicado tras los hechos que debía respetarse la presunción de inocencia de Rafa Mir, pues así lo impone tanto la Constitución Española como la Directiva europea 2016/343, y señalaba que el proceso penal iba a servir "para esclarecer los hechos". "Se evidenciará que la imputación no se sostiene", dijo en ese momento.