Expertos en el mercado de la vivienda denuncian la escasez de oferta porque "los políticos han estado mirando para otro lado"

La crisis de la vivienda de 2008 desmanteló el sector de la construcción en España hundiendo las promociones de vivienda pública
Los expertos denuncian la falta de voluntad política para solucionar el problema de la vivienda muy afectada por la crisis de 2008. Informativos Telecinco
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La falta de vivienda disponible se ha convertido en uno de los principales problemas sociales y económicos de España. Mientras los precios de compra y alquiler siguen tensionados, expertos del sector coinciden en que la raíz del problema es la escasez de oferta y señalan una responsabilidad compartida de las administraciones durante años por no haber impulsado suficiente vivienda, especialmente vivienda protegida.

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La crisis de la vivienda de 2008 desmanteló el sector de la construcción en España hundiendo las promociones de vivienda pública
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La solución de fondo, sostienen los especialistas, pasa por aumentar de forma significativa la construcción de nuevas viviendas. Una mayor oferta permitiría aliviar la presión sobre los precios y facilitar el acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes y los hogares con menos recursos. Sin embargo, el mercado todavía arrastra las consecuencias del desplome que siguió a la burbuja inmobiliaria y no ha logrado recuperar los niveles de producción residencial de otras etapas.

España vivió un intenso ciclo de construcción durante los gobiernos de Felipe González y José María Aznar. En aquellos años se levantaron grandes cantidades de viviendas y se impulsó también la promoción de vivienda protegida. De hecho, hubo periodos en los que se construyeron más viviendas protegidas que viviendas libres. Durante los años de gobierno de Felipe González se promovieron cerca de 1,3 millones de viviendas protegidas. Con los ejecutivos de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero esa cifra se redujo aproximadamente a la mitad, mientras que posteriormente descendió hasta situarse en torno a las 100.000 viviendas durante los mandatos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez.

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Ante esta situación, el Gobierno ha puesto en marcha la empresa pública Casa 47 con el objetivo de impulsar el parque público de vivienda. Sin embargo, los expertos consideran que el problema tiene un carácter estructural y requiere medidas sostenidas en el tiempo.

Para Fernando Cos-Gayón, director del Observatorio de la Vivienda de la Universidad Pública de Valencia, la actual situación es consecuencia de años de falta de atención política a un problema que se ha ido agravando progresivamente. “Los políticos han estado en general mirando para otro lado cuando había un problema muy grave”, afirma.

Un diagnóstico similar realiza Ignacio Esquiaga, doctor en Ciencias Económicas de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador de Funcas. A su juicio, la escasez de vivienda trasciende las diferencias ideológicas y exige respuestas basadas en criterios prácticos. “Que no es un mundo ni de izquierdas ni de derechas, que es un mundo de sentido común hoy en día porque la gente no tiene casa”, sostiene.

Los expertos destacan que el déficit actual no solo está relacionado con la reducción en la construcción de vivienda protegida durante las últimas décadas. También recuerdan que parte del parque público existente fue vendido, como ocurrió de forma masiva en la Comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento de la capital bajo gobiernos del Partido Popular.

Pérdida de empresas constructoras y mano de obra especializada

Al mismo tiempo, el estallido de la burbuja inmobiliaria provocó una fuerte contracción de toda la actividad constructora. La promoción de viviendas, tanto libres como protegidas, cayó bruscamente y nunca volvió a recuperar los niveles anteriores. 

En este contexto, los especialistas consideran que una de las herramientas más eficaces para incrementar la construcción de vivienda protegida sería una mayor implicación de los ayuntamientos mediante la cesión de suelo público. Sin embargo, denuncian que esta no siempre ha sido una prioridad para las administraciones locales.

Esquiaga critica que muchos consistorios han optado por otros proyectos en lugar de reservar suelo para vivienda asequible. “Los ayuntamientos prefieren una pista de hielo, o prefieren una piscina con olas o prefieren un aparcamiento en superficie”, asegura.

A las dificultades derivadas de la falta de suelo disponible se suma además la profunda transformación sufrida por el sector de la construcción tras la crisis financiera de 2008. La desaparición de numerosas empresas y la pérdida de mano de obra especializada han reducido la capacidad del sector para responder al aumento de la demanda.

Cos-Gayón advierte de que la recuperación de la actividad constructora se enfrenta a importantes obstáculos. “No hay gente que trabaje en la construcción, los precios son muy altos de los materiales, las constructoras hay pocas porque la crisis fue tan brutal que casi desoló todo el sector”, explica.