Maricarmen, una mujer valiente y buena: “Tu determinación cambió nuestro futuro”

Maricarmen, una mujer valiente y buena: “Tu determinación cambió nuestro futuro”
La determinación de Maricarmen cambió nuestro futuro. Informativos Telecinco
Compartir

Maricarmen habría cumplido el próximo 2 de noviembre 88 años. Era una mujer generosa, combativa, cabal, luchadora y lúcida. La primera vez que nos recibió en su casa, estaba repleta de energía, con la preocupación del proceso de desahucio en el que llevaba atrapada ya varios años.

La historia se escribe siempre peor para las mujeres. Su casa, donde estaban su vida, sus recuerdos, su esfuerzo, su corazón y su tranquilidad, el lugar que habitaba desde 1956, y que había mantenido religiosamente, pagado todos los alquileres, el IBI, los gastos de comunidad; su casa había sido comprada por un fondo buitre que la revendió a Urbagestión, que había decidido rescindir el contrato de alquiler.

PUEDE INTERESARTE

El origen de su lucha

Un alquiler de renta antigua que heredó de su madre, que, a su vez, heredó del marido que murió joven. Una segunda subrogación, la de Maricarmen, que ha sido la losa, la causa legal del desahucio. Y que ocurre porque el contrato solo pudo firmarlo el padre, eran los años de la dictadura y las mujeres no tenían ese derecho, ni a alquilar, ni a abrir una cuenta bancaria. Maricarmen se acuerda bien. Y esta historia que siempre perjudica a las mujeres acabó en un juzgado que decidió dar la razón al inversor, despojando a Maricarmen de su derecho sobre el contrato de alquiler.

Era imposible pagar los casi 1.700 euros que le pidieron después de negociar, porque la primera oferta era de más de 2.600. Muy por encima de la pensión de 1.400 euros, porque Maricarmen cotizó más de 40 años, trabajó duro para sacar la casa y a su madre adelante tras el fallecimiento del padre. Su hermano pudo estudiar. Ella no. La empresa en la que trabajaba era una multinacional que vendió su parte española y se quedó en la calle.

PUEDE INTERESARTE

A los 60 no le quedó más remedio que jubilarse anticipadamente, por lo que su pensión se redujo un 35%. Pero vivía bien, tranquila, contenta, con amigos, autónoma. Hasta que empezó la pelea, apoyada por el sindicato de inquilinas, su familia les llamaba, por su abogada y un primo que vive fuera de Madrid. Aguantaba porque su lucha no era individual, quería pelear para que no hubiera más Maricarmen, y así empezaron a caer los alzamientos. 

Los intentos de desahucio de Maricarmen

Tres intentos: octubre de 2025, junio y julio de 2026. En nuestra penúltima entrevista, en junio, hacía mucho calor, nos ofreció agua, se empeñó en que el ventilador nos diera aire a todos. Siempre atenta a los demás, hospitalaria. Fue un palo ver el deterioro, ya necesitaba un andador, pero al escucharla la pena se iba. Seguía fuerte, indignada, valiente. Entonces llegó lo que parecía una tregua, se suspendió el tercer desahucio y se puso fecha para el que después ha sido el definitivo: 23 de septiembre de 2026, miércoles.

Habíamos estado con ella, el jueves anterior, le faltaba el aliento, presentía el final, pero seguía insistiendo en luchar. Recuerdo que le dije “todo final, tiene un principio”, tontamente intentando ser útil, animarla. Porque Maricarmen era una persona a la que querer, era imposible no contagiarse de ella. Esta vez había mucha tristeza, un cansancio y un desgaste infinito. Y aún quedaba lo peor, porque el 23 de septiembre fue definitivo.

Salió de su casa, camino del hospital, y no ha podido volver. No pudo disfrutar de la victoria que suponía haber logrado un contrato de alquiler nuevo para volver a su casa. Murió en el hospital este miércoles. Pero ella está. Hay un altar improvisado en el portal de su casa, mucha gente ha escrito un montón de cosas, nos quedamos con una frase: “Tu determinación, cambió nuestro futuro”.