Un destino español se cuela en la lista negra de la prestigiosa guía Fodor's Travel: "Se recomienda no ir"

La guía recomienda no ir en 2026 para evitar que el turismo se convierta en un problema para la zona
Si quieres un viaje tranquilo, olvida estos lugares: los destinos más estresantes para los turistas
Es bastante habitual que las tendencias del turismo cambien de vez en cuando, lo que hace que destinos que hasta el momento ni siquiera nos planteábamos que pudieran ser escogidos por los visitantes se conviertan en el lugar de moda. Puede ser por cualquier motivo: por unos precios asequibles, por convertirse en escenario de la serie del momento, porque su plato más famoso ha pasado a protagonizar todos los vídeos en nuestras redes sociales…
También hay otros que están en las listas de imprescindibles y no parece que nada ni nadie pueda quitarlos de ahí. Hay lugares que siempre son escogidos por los turistas y poder visitarlos cuando están un poco más vacíos es una tarea imposible. Sucede en ciudades como Roma o Venecia, por ejemplo, también con París o Barcelona.
Igual que hay lugares que se ponen de moda, también hay otros que caen en desgracia, rincones que no se recomienda visitar porque están en medio de un conflicto, porque la inseguridad en las calles las convierten en peligrosas o porque han perdido esa esencia que hizo que se convirtieran en lugares tan deseados. Esto hace que ciertas guías creen sus propias listas de lugares que no conviene visitar en ese momento, destinos que no recomiendan visitar.
Sorprende un poco descubrir que, entre los seleccionados por Fodor’s Travel para crear su 'No List 2026', hay un destino español, aunque una vez que explican sus motivos, todo tiene mucho más sentido.
Islas Canarias, el destino español que está en la 'lista negra'
Saber que las Islas Canarias están en una lista de destinos que no se recomienda visitar a los turistas puede resultar un poco impactante, pero todo cobra más sentido una vez que se conoce que esa lista está formada por lugares en los que la presencia masificada de turistas está provocando un impacto negativo.
En algunos casos es porque encarece el precio de la vivienda, haciendo que sea casi imposible vivir en una zona, en otras es porque impacta directamente en un ecosistema que va perdiendo riqueza y destruyéndose a pasos agigantados por el exceso de visitantes. En este caso no solo responde a esto, sino también a la petición de los propios canarios, que han llegado a organizar marchas para señalar el gran problema que supone el turismo masificado para las islas.
El número de turistas que visitan las islas parece no tener fin, cada vez son más las personas interesadas en descubrir los misterios de las Islas Canarias y esto hace que el número de visitantes que reciben sea cada vez mayor, lo que causa una gran preocupación entre los habitantes, que ven cómo sus vidas se van modificando y muchos elementos se adaptan hacia el turismo, olvidando las necesidades de los locales.
Cuestiones tan cotidianas como el tráfico se convierten en un problema, al hacer que recorridos que hace un tiempo eran breves y en los que apenas se encontraban tráfico ahora se hayan convertido en casi una odisea a causa del aumento en el número de visitantes. La vivienda es uno de los puntos más críticos en esta cuestión porque, según algunas asociaciones ecologistas y de vecinos, el acceso a la vivienda es casi imposible, porque se dedica la mayor parte de las mismas al alquiler vacacional.
Según denuncian, las infraestructuras tampoco están preparadas para un aumento en el número de visitantes, hay escasez de agua y el calentamiento global hace que las carencias sean aún más notables.
Esto ha provocado que se comiencen a pedir medidas para protegerse frente a ese tipo de turismo, algo que las autoridades parecen haber escuchando, aunque los resultados de las mismas todavía no habrían comenzado a notarse, lo que hace que los afectados no tengan demasiada fe en que en algún momento pueda ser así. Son muchos los habitantes y negocios que dependen del turismo, pero ha alcanzado unas cotas tales que se siente tanto como un sustento como una carga.
El tipo de turismo que reciben (la mayor parte de las ocasiones) tampoco ayuda a calmar las cosas, porque suele estar relacionado con la fiesta y el ocio, un turismo de bajo coste que no acude para descubrir las islas y empaparse de su cultura, sino a consumir, lo que hace que sientan que pierden parte de su identidad y cultura, según recogen en Fodor’s Travel.
Todo esto ha hecho que las Islas Canarias pasen a formar parte de esa lista negra de lugares que temen un turismo que no cuida y protege el entorno y que no siempre beneficia a los habitantes de la zona, lo que hace que el medio recomiende que no se incluya en los destinos posibles para 2026, esperando que en el futuro puedan volver a incluirla, una vez que las cosas hayan cambiado para mejor o se encuentre la manera de beneficiar a todos los implicados y no solo a una parte.
