La muerte del alpinista vasco Félix Iñurrategi, cuyo cuerpo se tragó el Himalaya hace 26 años

Félix con camiseta morada y la cuerda al hombro, junto a su hermano pequeño Alberto ( a la izquierda con camiseta de rayas)
El alpinista guipuzcoano falleció el 28 de julio de 2000 en el descenso de su duodécimo ochomil.. goat.cz
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San SebastiánLa noticia del rescate del cuerpo sin vida del famoso montañista nepalí Nirmal Purja tras una avalancha en Pakistán trae a la memoria en Euskadi el fallecimiento, en estas mismas fechas, pero de hace 26 años del alpinista guipuzcoano Félix Iñurrategi (1 de abril de 1967- 28 de julio de 2000). El Gasherbrum II se tragó su cuerpo, lo mismo que el Everest se quedó con el cuerpo congelado del escalador, conocido como 'Botas Verdes'.

Ni las circunstancias ni el desenlace han sido las mismas, aunque ambos accidentes se produjeron en la inclemente cordillera del Karakorum, en Pakistán. Nirmal Purja se vio sorprendido por una avalancha el 30 de julio de 2026, Félix sufrió una caída de 400 metros al romperse una cuerda el 28 de julio de 2000. El cuerpo del nepalí ha sido rescatado tres días más tarde, el del vasco nunca ha salido de la montaña.

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Sin embargo, cuando acaban de cumplirse 26 años del fallecimiento de uno de los referentes del montañismo vasco, en Euskadi su leyenda sigue viva. Aquel 28 de julio, Félix Iñurrategi, de 33 años se despeñó cuando descendía junto a su hermano Alberto el Gasherbrum II (8.035 m), su duodécimo ochomil. La caída de 400 metros precipitó su cuerpo hasta un barranco inaccesible, un glaciar fuera de la ruta que se iba a convertir en su sepultura.

Para siempre, en la montaña

Aquel fatídico día, Alberto, el pequeño de ‘Los Iñurrategi’, vio morir ante sus ojos a su hermano, al que se le rompió la cuerda por la que él mismo había pasado cinco minutos antes y perdió para siempre a su eterno compañero de cordada. Félix se quedó para siempre en el Himalaya, en la cordillera del Karakorum, como tantos otros alpinistas cuyos cuerpos jamás han vuelto a ser recuperados de las cumbres más altas del planeta. Algunos porque se encuentran en lugares inaccesibles, otros porque el rescate implica enormes riesgos y hay quienes como en el caso de Alberto optan porque su hermano more eternamente en la montaña.

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Precisamente allí, en las montañas del Karakorum, ha sido recuperado hace unas horas, el cuerpo del alpinista británico-nepalí Nirmal Purja, de 43 años que murió en una avalancha, ocurrida el jueves 30 de julio y que alcanzó a la expedición de diez personas que él mismo lideraba.

El 28 de julio de hace 26 años, Félix coronó el que iba a ser su último ochomil, él entonces no lo sabía, pero la muerte le esperaba cuando ya casi veía el final de la expedición, mientras descendía del campo dos al campo uno. No tuvo tiempo de celebrar la cima, como siempre hacían, a la vuelta, una vez que estaban en el campo base. A pesar de que medían y organizaban sus expediciones al milímetro, evitando riesgos innecesarios, un desgraciado accidente acabó con su vida, con solo 33 años y aun muchas cumbres por hollar. Para Félix fue su último ochomil, pero no para su hermano Alberto que completó dos años más tarde los 14 ochomiles, tras ascender Gasherbrum I, en 2001, y Annapurna, en 2002. 

'Botas verdes' en el Everest

Solo en la montaña más alta del planeta, en el Everest se calcula que habría entre 200 y 300 cuerpos sepultados o en zonas de acceso muy complicado. El 10 y el 11 de mayo de 1996, un inesperado temporal desplomó la temperatura hasta los 70 grados bajo cero y 16 alpinistas murieron en el Himalaya. Uno de ellos se hizo tristemente famoso por sus botas de un encendido color verde. Su cuerpo lleva 30 años congelado a unos 300 metros del pico más alto del mundo, la cima del Everest, en una zona de paso para quienes ascienden por la cara norte. Durante años se ha especulado con la identidad de quien el mundo conoce con el apodo de 'Botas Verdes'.

Las autoridades indias acaban de desvelar el misterio de 'Botas Verdes' identificándolo como el escalador indio Dorje Morup, de 47 años, gracias a una prueba genética que descarta los rumores que había hasta ahora de que se trataba de un miembro de la policía.