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La DGT, sobre cómo reducir el consumo de combustible ante las subidas de precio: "Entre el 30 y el 50% depende de la forma de conducir"

Repostando combustible del coche
Una persona repostando. Magnific
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El precio de llenar el depósito de combustible vuelve a poner en jaque a los conductores. Según los últimos datos, el diésel se ha encarecido un 30% en el último mes y la gasolina un 17% pese a las rebajas fiscales del plan anticrisis del Gobierno que desaparecerán, previsiblemente, cuando acabe septiembre.

Ante este escenario, cualquier pequeño gesto puede marcar la diferencia. La DGT señala que entre el 30 y el 50% del gasto de combustible depende de la manera de conducir, por lo que adoptar unos hábitos más eficientes puede reducir notablemente el consumo. Estas son algunas de las claves para ahorrar gasolina al volante.

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Hombre echando combustible a su coche

Mantener una velocidad constante

Uno de los principales consejos de la DGT es evitar acelerones, frenazos y cambios bruscos de ritmo. Una conducción suave y fluida permite mantener una velocidad más constante y el motor hace menos esfuerzos. También es importante mantener una distancia de seguridad suficiente para poder anticiparse a lo que ocurre delante. Levantar el pie del acelerador cuando se detecta con antelación una retención, un semáforo o un vehículo más lento permite aprovechar la inercia y evitar acelerar para después tener que frenar.

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Utilizar las marchas largas

En los vehículos con cambio manual, circular en marchas largas y a bajas revoluciones, siempre que las condiciones de la vía lo permitan, ayuda a reducir el consumo. La DGT recomienda no apurar innecesariamente las marchas cortas y cambiar de relación de forma adecuada.

Revisar la presión de los neumáticos

Circular con una presión inferior a la recomendada aumenta la resistencia a la rodadura y, por tanto, obliga al vehículo a realizar un esfuerzo mayor. Según los datos recogidos por la DGT, llevar los neumáticos 0,5 bares por debajo de la presión recomendada puede aumentar el consumo un 2% en ciudad y un 4% en carretera. Antes de un viaje y especialmente cuando el coche va cargado, conviene comprobar siempre la presión indicada por el fabricante (entre 2.0 y 2.5 bares (de 28 a 36 PSI).

No llevar peso innecesario en el vehículo

Cuanto más peso tenga que mover el vehículo, más energía necesitará para desplazarse. Por ello, la DGT recomienda revisar el maletero antes de emprender un viaje y llevar únicamente lo necesario. El maletero es además el lugar más adecuado para transportar el equipaje desde el punto de vista aerodinámico. Una baca o un cofre de techo aumentan la resistencia al aire y pueden elevar el consumo, especialmente cuando se circula a velocidades altas.

Utilizar el modo ECO

Muchos vehículos modernos incorporan un modo de conducción ECO que modifica determinados parámetros para favorecer una conducción orientada al ahorro. La DGT recomienda utilizarlo cuando las condiciones de circulación sean adecuadas, especialmente en ciudad y en vías llanas o con pocas pendientes. El sistema limita determinadas respuestas del acelerador y ayuda a mantener el motor a un régimen más eficiente.

Conducir con suavidad cuando el motor está frío

Los primeros kilómetros también son importantes. El motor necesita alcanzar su temperatura óptima de funcionamiento y durante este periodo el consumo puede ser superior. La DGT aconseja evitar los acelerones nada más arrancar y comenzar la marcha con suavidad. No es necesario mantener el coche parado durante varios minutos para calentarlo, ya que el calentamiento debe realizarse circulando de manera progresiva.

Apagar el motor en las paradas prolongadas

Un motor encendido al ralentí sigue consumiendo combustible. Por ello, cuando una parada vaya a prolongarse durante un tiempo considerable (más de un minuto), la DGT recomienda apagarlo, siempre que las circunstancias lo permitan. En vehículos que no cuentan con sistema Start/Stop, esta práctica puede ser especialmente útil en detenciones prolongadas.

Cuidado con el aire acondicionado y las ventanillas

El aire acondicionado es uno de los elementos que más puede influir en el consumo de combustible. La DGT recomienda utilizarlo de manera racional y mantener una temperatura adecuada en el habitáculo, en torno a 21-22 ºC. Las ventanillas abiertas también tienen consecuencias: a velocidades elevadas aumentan la resistencia aerodinámica del vehículo y pueden incrementar el consumo. Por ello, especialmente en carretera, es preferible mantenerlas cerradas y utilizar correctamente el sistema de climatización.

Si quieres reducir el consumo de gasolina cuando haga calor, en ciudad lo más recomendable es circular con las ventanillas bajadas en lugar de utilizar el aire acondicionado. En cambio, la situación es la contraria en carretera, donde es mejor viajar con las ventanillas cerradas y el aire acondicionado funcionado de manera racional.

Planificar el viaje también ayuda a ahorrar

El ahorro comienza incluso antes de arrancar el vehículo. Planificar la ruta permite evitar kilómetros innecesarios, atascos y retenciones que obligan a frenar y acelerar constantemente. La DGT recomienda consultar previamente el estado de las carreteras en sus mapas interactivos y utilizar sistemas de navegación que permitan escoger rutas eficientes. Una conducción más fluida no solo reduce el gasto de combustible, sino que también disminuye el desgaste de elementos como los frenos, los neumáticos o el embrague.