Las cuatro fotografías que acompañaron a Noelia Castillo en el momento de recibir la eutanasia

Eutanasia de Noelia
Noelia Castillo escogió cuatro fotografías de su infancia para tenerlas consigo en el momento de la eutanasia. Informativos Telecinco
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Noelia Castillo Ramos puso fin a su vida este pasado jueves en Barcelona tras recibir la eutanasia en el Hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en Barcelona. Casi dos años de batalla judicial contra su decisión de morir en dignidad culminaron ayer, cumpliendo al fin su deseo de “morir en paz”.

Un caso que ha estado rodeado de polémica desde el primer momento, con la oposición de la familia a la decisión de la joven. Castillo murió como pidió, sola en la habitación de ese hospital cercano a Barcelona en el que estaba ingresada. Afuera, a las puertas del hospital, periodistas, curiosos, familiares y grupos contrarios a la eutanasia se agolpaban expectantes por su fallecimiento.

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El protocolo duró 15 minutos y comprendía la aplicación de un cóctel de tres fármacos. El primero, por administración intravenosa, induce a una sedación profunda y, los otros dos, provocan el paro respiratorio y la muerte. Se trata del proceso estándar diseñado para que el paciente muera mientras está dormido y sin experimentar dolor.

"Siempre he pensado que quiero morirme guapa"

"Siempre he pensado que quiero morirme guapa. Me pondré el vestido más bonito que tenga y me maquillaré", declaró Noelia en su última entrevista. Aunque la ley permite que la persona esté acompañada, Noelia decidió prescindir de la presencia de sus padres en el momento de recibir la eutanasia.

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Un médico se encargó de administrar todo el proceso de eutanasia de Noelia. Cuando se quedó sola en la habitación, solo la acompañaron cuatro fotografías que había elegido para sus últimos instantes de vida: cuatro imágenes de su infancia que le recordaban a momentos felices de una vida marcada por la tragedia.

Los familiares estuvieron finalmente más tiempo del previsto porque la propia Noelia lo ha pedido. Han estado una hora más despidiéndose de la joven. Noelia ha pasado toda la noche en compañía de su madre y su padre ha acudido finalmente esta mañana al hospital.

Una ardua batalla judicial

Su deseo de morir dignamente había pasado por el Tribunal Supremo, el Constitucional e incluso el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, el último en avalar su eutanasia. Un largo calvario que fue empeorando el sufrimiento físico y emocional de Noelia Castillo, que padecía una paraplejia de un 74%.

El mismo jueves en el que se ha producido su muerte y solo unas horas antes de la eutanasia, la magistrada de la plaza 20 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Barcelona volvió a denegar por tercera vez la adopción de medidas cautelarísimas solicitadas por la Fundación Española de Abogados Cristianos, que pedía suspender la aplicación de la eutanasia a la joven.