La Fundación BBVA ha presentado el estudio 'Percepciones y actitudes ante los animales 2026', que constata cómo se ha transformado el concepto que tenemos del mundo animal
Colonias felinas, el gran agujero negro de los derechos de los animales: "Se originan por la negligencia de las personas"
Después de presentar, el pasado mes de julio, el informe sobre Percepciones de la naturaleza y la biodiversidad, que concluyó que la mayoría de la sociedad española tiene una alta preocupación por los valores medioambientales, más allá del uso práctico de los recursos de la naturaleza, la Fundación BBVA ha publicado un nuevo estudio en torno a la progresiva transformación del concepto que tenemos de los animales.
El informe Percepciones y actitudes ante los animales 2026 examina, concretamente, el vínculo con el mundo animal, la visión de continuidad y discontinuidad entre los animales y los seres humanos, así como las actitudes hacia algunas problemáticas y ámbitos de relación entre los humanos y los mismos y sus similitudes en distintas facetas, como la sensitiva-emocional, la relacional y social y, más débilmente, la cognitiva.
Según este estudio, como dato destacable, los españoles aceptan de forma mayoritaria el uso de animales en la investigación científica y la alimentación humana, mientras que muestra un amplio rechazo a su empleo en actividades recreativas, deportivas y estéticas, como las corridas de toros, que obtienen una calificación media de aceptabilidad de tan solo 2,1 puntos sobre 10. Asimismo, el 70% de la población considera el uso de animales en festejos taurinos como un problema grave o muy grave.

En contra de los toros, los abrigos de piel y los circos
Esta postura crítica se extiende a otras prácticas recreativas derivadas del uso de animales como la confección de abrigos de piel, que, al contrario de lo que ocurría hace años, registra la valoración más baja de todo el estudio (1,1 puntos), seguida por la investigación cosmética (1,6), los circos (1,6), el entretenimiento en fiestas locales (1,6), la ropa y complementos (1,7) y la caza deportiva (1,9 puntos).

En esta misma línea, los ciudadanos señalan como problemáticas de máxima gravedad el abandono de mascotas (95% lo califica de grave o muy grave), el tráfico ilegal de especies salvajes (90%), el maltrato a animales de compañía (88%), los atropellos en carreteras (79%), la modificación genética (76%) y las condiciones de vida en circos (70%) y granjas industriales (70%).
A favor de la experimentación y la alimentación humana
En contraste, los usos vinculados a la salud y la nutrición cuentan con cierto respaldo social. La investigación veterinaria para mejorar la salud de los propios animales encabeza la aceptación con 7,3 puntos de media. Le siguen la alimentación humana (6,7 puntos), la investigación médica para la salud de las personas (6,5) y la investigación científica general (6,3 puntos) . Entre un 40% y un 53% de la población asigna las máximas puntuaciones (de 8 a 10) a estas actividades.
Respecto a la consideración de la investigación científica con animales como problema social, las opiniones están divididas, con un 19% que lo considera muy grave, un 27% bastante grave, un 34% poco grave y un 16% sostiene que no representa problema alguno.

Respaldo a los derechos de los animales, domésticos y salvajes
El trabajo de la Fundación BBVA además revela un consenso ético casi unánime de que el 91% de los encuestados respalda el derecho de los animales salvajes a vivir libres en la naturaleza (9,4 puntos de media) y el 90% reconoce el derecho a la vida de todos los animales (9,3 puntos). Un 90% coincide además en la obligación moral humana de respetarlos (9,2 puntos).
Además, existe una percepción compartida de continuidad biológica entre humanos y animales, basada en la creencia en la evolución de las especies(75%) y en orígenes biológicos comunes (7,9 puntos).
En este sentido, los españoles atribuyen a los animales capacidad para sentir dolor físico (8,5 puntos), miedo (7,6), disfrutar jugando (7,4), experimentar emociones (6,8) y sentir placer (6,5) , además de cuidar a sus descendientes (7,4) y mantener vínculos familiares (7,0). Las facultades cognitivas como planificar (4,7) o pensar (4,5) registran valoraciones más moderadas.
Finalmente, en lo que a los hábitos de compra de las personas se refiere, un 44% adquiere habitualmente productos que garantizan el bienestar animal y un 37% compra artículos 'cruelty-free'. Asimismo, el 80% de los españoles afirma estar dispuesto a pagar un precio superior por alimentos de granja respetuosos: el 29% asumiría un incremento de hasta el 5%, el 33% pagaría hasta un 10% más y el 18% aceptaría encarecimientos superiores al 10%.

