Jimmy, el bombero que corre una maratón al día para prevenir el suicidio: "Ha pasado de ser una intervención esporádica a nuestro día a día"

Lleva más de un mes corriendo una maratón diaria para romper el silencio sobre el suicidio: así puedes unirte a la última etapa en Madrid
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Jaime Domínguez, conocido como Jimmy Go, es bombero de la Comunidad de Madrid y lleva semanas corriendo una maratón diaria hasta alcanzar 3.953 kilómetros. Una cifra que no es casual: coincide con el número de personas que murieron por suicidio en España en 2024. "Un kilómetro por cada una de ellas", resume.
No es la primera vez que Jimmy convierte el deporte en una herramienta solidaria, pero sí reconoce que este es "el reto de su vida". Un desafío físico extremo con el que busca poner el foco sobre una realidad que, a su juicio, sigue rodeada de silencio.
Si necesitas apoyo emocional por ideación suicida, llama al 024. En caso de emergencia contacta con el 112.
"Llevo muchos años utilizando el deporte extremo como altavoz de causas solidarias. Quería dar este paso desde hace tiempo, pero tenía miedo. Creo que como sociedad nos da pavor reconocer que estas cifras existen. Hasta que llegó un momento en el que pensé: no se puede esperar más", explica durante una conversación con la web de 'Informativos Telecinco' al terminar una de las etapas.
Jimmy ha vivido situaciones relacionadas con el suicidio tanto en el ámbito personal como en el profesional. Como bombero, asegura que este tipo de intervenciones "han pasado de ser algo puntual" a convertirse en su "día a día". "Hablar de cotidianidad en algo así me parece terrorífico", admite.
Actualmente, en España mueren por suicidio una media de 11 personas al día, o lo que es lo mismo, una personas cada 2 horas y 11 minutos. Jimmy cree que, pese a que "todo el mundo conoce algún caso cercano", la sociedad "todavía no es realmente consciente de la magnitud".
Por eso insiste en la importancia de romper el silencio, para ayudar a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento emocional y no encuentran apoyo a su alrededor. "Durante mucho tiempo existió la idea de que hablar del suicidio podía fomentarlo, pero está claro que ese no era el camino. Es justo al revés. El silencio hace que las personas que están sufriendo se sientan todavía más solas. Si alguien tiene miedo de pedir ayuda o quienes están alrededor no saben escuchar, estamos dejando a esa persona completamente a la deriva", reflexiona.
"Estoy convencido de que nadie quiere que su dolor sea ignorado. Por eso es tan importante hablar", añade. Jimmy insiste en que el primer paso para afrontar cualquier problema es reconocer que existe. Y precisamente por eso decidió embarcarse en un reto de estas dimensiones, que no solo le exige un enorme esfuerzo físico a él, sino también a su entorno. "Es una bomba para nuestra vida diaria. Mi mujer y mis hijas también se están sacrificando. Con cada maratón pasamos unas 18 horas fuera de casa. Pero la causa lo merece", asegura.
Una maratón diaria sin descanso
Desde que comenzó el reto en abril, Jimmy no ha tenido pausas. No importa si es lunes o domingo. Lleva corriendo una maratón cada día desde que empezó, excepto el día que trabaja. Compagina las maratones con sus guardias de bombero, que duran 24 horas y 30 minutos.
Para completar los 3.953 kilómetros ha dividido el proyecto en dos fases: primero la Comunidad de Madrid, que está a punto de terminar, y después las provincias de España. "Madrid era el mejor lugar para arrancar porque vivo aquí y era la única forma de intentar compatibilizarlo con mi vida laboral y familiar", señala.
Cada jornada empieza de madrugada. "Nos levantamos sobre las 4:30 o las 5:00 y nos desplazamos hasta el punto de salida", cuenta. Jimmy diseña cada etapa conectando diferentes municipios y pasando por sus ayuntamientos hasta completar los 179 pueblos de la Comunidad de Madrid. Por cada uno de ellos avisa de la hora aproximada de paso para que cualquier persona pueda sumarse durante parte del recorrido.
"Hay alcaldes que han llegado a hacer conmigo hasta 31 kilómetros. Mucha gente se acerca, otros hacen solo un tramo, algunos simplemente paran a saludar o a contarme su historia", relata. En varias etapas también han participado estudiantes de institutos, algo que para él tiene un valor especial. "La adolescencia es una de las etapas en las que más tenemos que insistir en prevención y salud mental", afirma.
Domingo 31 de mayo: última maratón conjunta en Madrid
Este domingo 31 de mayo Jimmy completará la última maratón de su recorrido por municipios madrileños. La etapa será la 42 y terminará en Sevilla la Nueva, donde reside.
Cualquier persona podrá acompañarle durante parte del trayecto. La salida será a las 7:30 horas desde el Ayuntamiento de Navalcarnero. Después pasará por Villamanta sobre las 8:30, por Quijorna alrededor de las 11:15 y por Brunete en torno a las 12:15.
El municipio al final será en Sevilla la Nueva y aquí existen dos formas de participar. La primera, acompañándole —corriendo o caminando— durante el último kilómetro, desde el Parque Víctimas del Terrorismo hasta la Plaza de los Arcos, con salida prevista a las 13:00 horas. La segunda, esperándole directamente en la plaza, donde está previsto que llegue sobre las 13:30 horas.
Segunda fase: recorrer las provincias españolas
Además, el lunes 1 de junio arrancará la segunda fase del reto, con una maratón por Madrid capital que servirá como punto de partida del recorrido por distintas provincias españolas. Se le podrá recibir en la Puerta del Sol, aunque en este caso no será posible acompañarle durante el trayecto por motivos de seguridad.
El reto continuará en agosto, coincidiendo con sus vacaciones y recorrerá distintas provincias españolas sumando otros 2.000 kilómetros aproximadamente. "Haremos también maratones diarias sin descanso", explica.
Después de más de un mes a este ritmo, cuenta que el desgaste físico ya es evidente. "El cansancio es extremo. Tengo las rodillas destrozadas, pero siento que esto es absolutamente necesario. Ahora mismo no encuentro una razón más importante por la que luchar", reconoce.
Jimmy cree que a través de la implicación colectiva puede empezar a cambiarse la situación. "Si la sociedad empieza a ser más consciente y a involucrarse, podremos empezar a escuchar de verdad a quien tenemos al lado", afirma.
Quince años preparándose para este momento
Jimmy asegura que no empezó a entrenar pensando específicamente en este proyecto. Todo surgió casi por casualidad cuando trabajaba en un parque de bomberos cercano a la Plaza Mayor de Madrid, ahora ya cerrado. "No había espacio para meter todos los coches durante las guardias y empecé a irme parte del trayecto en metro y luego corriendo. Poco a poco acabé haciendo 20 kilómetros para ir a trabajar y hasta 50km para volver", recuerda.
Ahí descubrió una capacidad física que desconocía y decidió utilizarla para algo más que competir. "Pensé que no quería correr para ganar carreras. Se me despertó la necesidad de visibilizar la prevención del suicidio", explica.
Durante estos años ha participado en distintos retos solidarios vinculados al Alzheimer, el cáncer infantil, la ceguera infantil, el Banco de Alimentos o el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, entre otras causas.
"Han sido 15 años de preparación para poder llegar a algo así. Es un reto superlativo para una causa superlativa" subraya. Después de más de un mes y pico corriendo y atravesando varios municipios cada jornada, Jimmy asegura que las historias que escucha durante el camino son el motor que le ayuda a continuar.
"Cuando la gente te cuenta lo que está viviendo y te dice que le estás ayudando o motivando a seguir adelante, entiendes todavía más que esto era necesario. También recibo muchísimos mensajes en redes sociales. A veces no puedo contestar a todos, pero leerlos me da fuerza para levantarme al día siguiente y seguir. Detrás de cada cifra hay personas", apunta.
A quienes quieran sumarse al reto les lanza un mensaje: "Que vengan, que participen, que se unan aunque sea un tramo. No importa el ritmo ni la distancia. Esto es algo participativo y todo el mundo tiene derecho a sentirse parte. Hablar salva vidas", concluye.
