La 'socialite' californiana inició una exitosa carrera como empresaria a comienzos de este siglo gracias, en gran parte, a su exposición mediática en su programa de telerrealidad
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“Kim Kardashian es más rica que nunca”, titulaba ‘Forbes’ hace escasos meses. Según este medio económico, la fortuna estimada de la ‘socialite’ está en torno a los 1.900 millones de dólares, cifra que se alcanzó el otoño de 2025 tras una nueva ronda de financiación para Skims, su empresa estrella. Pero no es la única fuente de ingresos de la mayor de las hermanas Kardashian-Jenner: así ha construido su patrimonio la todopoderosa Kim Kardashian y así lo reinvierte.
‘Keeping Up with the Kardashians’: con este programa empezó todo
Hay que remontarse a principios de este siglo para ubicar las primeras apariciones de Kim Kardashian, la gran diva de la saga y la que inició el potencial mediático y económico de toda la familia. Aunque ya poseían una notable posición económica (Robert Kardashian, el ya desaparecido patriarca, fue el abogado de OJ Simpson), lo cierto es que la amistad de Kim con Paris Hilton la colocó en el mapa. A partir de ahí, todo rodó: el programa de telerrealidad ‘Keeping Up with the Kardashians’ hizo que millones de personas le siguieran la pista y, de paso, rellenó el colchón que les permitió diversificar su negocio, con cifras que llegaron a alcanzar los 830.000 dólares por programa y persona.
La aventura televisiva finalizó en 2021, aunque Hulu ha recuperado todos los capítulos. A cambio, las redes sociales y la publicidad que hacen a través de ellas viene a sustituir ese hueco: le reportaron más de dos millones de dólares en 2024, según reporta la herramienta de gestión de redes sociales Hopper HQ.
Skims, el emporio de la moda inclusiva del que posee casi un tercio
Skims es, sin duda, la 'niña mimada' de su patrimonio. El nicho de mercado que detectó Kim era que no encontraba prendas de ropa interior que se pudieran fundir con su color de piel, lo que la llegó a llevar a teñir la que tenía sumergiéndola en té o café. Además de que hasta ese momento no existían apenas fajas hechas para todos los colores de piel, el rango de tallas apenas cubría a todos los cuerpos. De esta idea nació Skims, que salió al mercado en 2019 como tienda online con tallas de la XXS a la 5XL, que vendía a consumidoras finales y cuya primera colección se agotó en minutos.
Pronto se expandió a nivel internacional, lo que hizo que su valoración se sitúe hoy en torno a los 5.000 millones de dólares. En paralelo amplió su catálogo, y pasó de vender fajas moldeadoras a ropa de estar en casa, pijamas, ropa interior y hasta una línea de moda masculina. También ha ido logrando alianzas estratégicas con otras firmas que han acentuado su visibilidad y su valor de mercado. Kim, que posee casi un tercio de la empresa, está asociada en esta aventura con el matrimonio formado por Jens y Emma Grede.
Sus otros negocios
Bajo el nombre de KKW, Kim tuvo dos líneas de negocio, una de cosmética y belleza y otra de perfumes. Pero ambas cerraron en 2022, o más bien se sometieron a un ‘rebranding’ para situarse bajo el paraguas de Skims. Finalmente, esa parte del negocio dejó de estar activa en 2025, aunque Kardashian ha dejado abierta la posibilidad de reabrir en un futuro.
Entre 2015 y 2016, su fortuna aumentó en 45 millones de dólares gracias al videojuego ‘Kim Kardashian: Hollywood’. Más recientemente, cofundó con Jay Sammons la empresa de capital privado SKYY Partners. Además, otra de las patas de su negocio es la bebida energética Update, sin cafeína ni azúcar, que cerró un acuerdo de distribución en más de 4.000 centros Walmart, indican desde la edición argentina de ‘Forbes’.
Y en este emporio no podía faltar su participación en empresas de sus hermanas: tiene un 5% de Kylie Cosmetics y un 10% de Good American (la firma de vaqueros de Khloé), además de haber invertido en 818, la marca de tequila de Kendall. En su portfolio de inversiones no faltan acciones en grandes compañías del audiovisual, como Amazon o The Walt Disney Company.
Su cartera inmobiliaria: más de 115 millones de dólares en ‘ladrillo’
Como viene siendo habitual en este tipo de fortunas, el parque inmobiliario es una parte nada desdeñable de su patrimonio. Que se sepa, Kim cuenta con cinco propiedades valoradas, en conjunto, en más de 115 millones de dólares. Su residencia principal en Hidden Hills, California, comenzó siendo una mansión minimalista para convertirse en un enorme complejo de casi dos hectáreas blindado contra los ‘paparazzi’ que se sometió a una profunda renovación el pasado año, indica el medio ‘AD Middle East’.
A esta propiedad hay que sumarle una mansión en Malibú comprada a Cindy Crawford que, según ‘El Economista’, le costó más de 70 millones de dólares; un refugio de verano en Idaho de 420 m2 más dos parcelas adicionales; un terreno en el exclusivo Madison Club para construir un retiro de estilo brutalista a cargo del arquitecto Tadao Ando, y un condominio también de corte minimalista en Calabasas, que suele usar como oficina.

